jueves, 24 de noviembre de 2016

MURIENDO


Soy yo, quien se encuentra rendido a tus pies, te llegué a amar tanto, tanto así que tus palabras han obtenido el nefasto poder de lastimarme, como el  sublime don de elevarme hasta las estrellas. Una sola palabra tuya, puede cambiar totalmente un mal día en uno maravilloso, y dolorosamente también hacer todo lo contrario.
Me dices que solo obtengo lo que me merezco, y no creo merecerme semejante cosa, no hay maldad más grande que sabiendo que me tienes a tus pies, así estrujes mi alma a tu voluntad, absorbiéndome todo, la vida, la dignidad, la alegría y la dicha por vivir, como un agujero negro supermasivo que no perdona nada.
Al alzar la mirada hacia el esmaltado cielo de lejanos astros inalcanzables, me pongo a pensar, por qué me enamoré del único ser que a quien amar, es tan doloroso como la agonía de miles de estrellas allá en el infinito, yo, quien es dueño del pensamiento de otras personas que quizás darían mucho por tener una oportunidad conmigo, y la única persona que se ha adueñado de mi pensamiento, no valora lo que mi ser daría por permanecer solo un segundo a su lado, dejando de lado mi dignidad y mi orgullo.... Orgullo, qué me importa mi orgullo si daría todo por estar un instante más junto a ti, desafiando a quien sea, a mis amigos que me dicen que no me hace nada bien estar contigo, y a mi razón que me dice que contigo muero cada día un poco más.
Porqué tienes el corazón tan endurecido, ya no das muestras de cariño hacia mí, ¿por qué no puedo alejarme de ti a pesar que me haces tanto daño?, hasta la frialdad te hace adorable, y no entiendo por qué te sigo amando a pesar de todo.
Qué hacer para dejar de pensar en ti, no puedo dejar de hacerlo, estás latente en mis pensamientos, centellante, omnipresente, como el sol en el día, como la gravedad en la tierra, como las tinieblas en la noche, como el frío en el vacío, sacarte de mi cabeza es imposible, impensable, cada elemento que mis sentidos perciben está relacionado a tu existencia, tus recuerdos siempre te evocan, a tus palabras, a tus hechos. Tan dependiente me he vuelto de ti, que pienso que no es normal, no es típico, no es posible que te piense tan obsesivamente a costa de mi estabilidad psicológica ni emocional, has llegado a mi vida para destruir la antigua persona, y para hacer emerger a una nueva. Este quien soy yo, es producto de haberme enamorado de ti, este ser, que ves sucumbir ante tus ojos negros, inseguro, tímido, con sueños, con anhelos, con debilidades y defectos, es producto del ablandamiento que has generado en mi corazón, mismo corazón que alguna vez reacio a amar, ahora te llegó a amar con todo solo a ti.
Ahora entiendo el sentido de las canciones románticas, estoy muerto en vida, si sabes lo que siento por ti, porqué te sigues comportando igual que siempre, te amo tanto, y no sé si te merezcas todo lo que siento por ti.

Es imposible no admitir, que todo lo que haces va poco a poco matando lo que siento por ti, entonces tal vez entenderás, cuando ya no sienta lo que por ti siento hoy, que no hay amor no correspondido, sino solamente un amor tardío, un amor no expresado a tiempo.

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