viernes, 28 de julio de 2017

DESVANECIENDO EN EL TIEMPO

Hola, caminaba por aquí, venia fumando un cigarrillo, lidiando con la brisa marina que se afanaba en apagarlo, y no pude evitar notar la tristeza de tu semblante, a pesar que el día rebosante de color está, y el mar danza armoniosa con la marea, en tu mirada que se pierde por el horizonte se nota un brillo ausente, una búsqueda que nunca termina, observando hacia el lejano horizonte, hacia donde el sol se dirige para dejar todos en la obscuridad. Tu rostro luce más delgado que lo cotidiano y tu semblante ha perdido el color habitual que resaltan en tus fotografías, buscas o esperas algo, un momento o a un ser que te prometió volver o a quien te resignaste a perder... Bueno quizás solamente esté divagando, tal vez únicamente necesitas ordenar tus ideas, encontrar sentido a los acontecimientos dudosos que hasta ahora te ha tocado sobrellevar, tal vez solamente extrañas a tu casa, quizás solamente estés solo, no lo sé, te atormenta la incertidumbre, la calma, el tiempo que corre, y tú, estático durante el transcurrir de los minutos, aparentas apacibilidad… tal vez solamente es la incertidumbre de un futuro que te aflige y socava tu voluntad de existir.

Veo que has traído tu cuaderno de notas, puedo ver que desde hace tiempo no escribes, tus pensamientos fluyen como un caudaloso río pero son solo fugaces ya que no los transcribes, puedo ver que tu cámara está encapuchada, no pones su lente a la luz y ya no capta escenas de la vida como una vez anhelaste, estás divergiendo de tu voluntad de ser.

Al parecer, hay un ser que al irse se ha llevado una esencial parte tuya, hay algo que emana de ti, es tristeza es desasosiego, es la fantasía convertida en resignación, es la esperanza reducida a decepción, ya nada te alienta, nada llena de alegría tu corazón, ni la calidez de quien te ama en secreto, ni la esperanza de que con el tiempo alguien volverá a juntar los pedazos de tu corazón roto...

¿Qué miras cuando observas el horizonte?, ¿por qué diriges tu mirada hacia el sur?, ¿quién se halla en aquella dirección?, es como si quisieras buscar con la mirada algo que hay más allá de lo que tu campo de visión te lo permite, es como si desearas escapar a un lugar lejano, más allá de donde están los límites de esta ciudad, más allá de donde alguna vez tuviste miedo de cruzar, esperando que algo surja de la nada, que el silencio sea roto por una voz familiar diciendo tu nombre, y al voltear ver una silueta reconocible, esa mirada con esos ojos encandiladores, y esa sonrisa única que aún vive en tu recuerdo.

Pero ya nada está en orden, tus ideas divagan siempre entre la incógnita de las cosas que amaste y perdiste, hay rastros que se pierden en el camino que has ido caminando, solo querías, si, amar y sentirte amado, pero nadie puede controlar de quien enamorarse o quién se enamorará de ti, y aunque te hayas creado expectativas no puedes obligar a que alguien te quiera, por más bueno que seas con esa persona, tal vez no hay nada malo en ti, y las cosas están destinadas a no ser, así que solo date tiempo para sanar, y comienza un nuevo capítulo en tu vida.

Deja que el tiempo corra, sana y deja de llorar por un pasado que te hizo feliz, pero que se está desvaneciendo en el tiempo.

miércoles, 12 de julio de 2017

AMOR

De acuerdo con un estudio publicado en una edición de “Journal of Neurophysiology”, el amor puede convertirse en una adicción tan poderosa como la dependencia a la cocaína.

Como cualquier adicción, el amor también es una dependencia que sólo a partir de la abstinencia podemos superar.

martes, 11 de julio de 2017

MORIR A TIEMPO


Hay una esencia escondida en los sótanos de lo ineludible, yacen unas letras bajo los pies de quienes existen y ven al tiempo correr, absortos y cegados ante la trama de algo que no se avizora en la lejanía de hechos nada concretos, camina una sombra gris, en medio de multitudes anónimas, ciegos y grises como tantos que se pierden entre la multitud. Todo es gris, hasta el cielo, hasta lo que tocan nuestros pies, sombras difusas alrededor que hunde a todos hacia el foso de la melancolía, del desamor, de las negras fantasías de un futuro incierto y opaco. Cada individuo va caminando en la vida sin prever el futuro que se le avecina. Odio lo gris de esta ciudad, odio la falta de color, la falta de privacidad que uno esperaría con caminar a un lugar lejano donde no podamos ser encontrados. Y en el transcurrir, todo se vuelve lúgubre, todo ha perdido armonía, nada es bueno aquí, salvo la supervivencia, y yo ya no quiero sobrevivir más de lo necesario. Hay veces en que algunos mueren demasiado pronto, y otros demasiado tarde, la gran pregunta que me hago ahora es, ¿será posible morir a tiempo? Morir a tiempo, hay quienes cortan el hilo de la vida ante la tormentosa tristeza que les embarga, la depresión a veces puede ser sofocante, llegar a asfixiar tan desesperantemente, que uno siente que nuestra energía y vigor va siendo absorbida, que vamos muriendo en vida. Quién no consideró más de una vez al suicidio como último recurso para dejar de sufrir, quien no lo ha hecho, si yo soy uno de ellos, pero no lo suficientemente cobarde, o suficientemente tonto para atreverme a cortar, de la manera tan cobardemente esta vida.

¿Qué es lo último que vemos según las investigaciones antes del momento de morir? A nuestros seres queridos, a la persona que más amamos, sus rostros, en el momento de morir nuestra mente nos presiona un poco más por sobrevivir, por ellos.

Y viendo esto, me di cuenta, que en caso de que yo deba luchar por mi vida, en caso de que me hallase en peligro de muerte, en que debiera luchar por vivir y no morir, mi mente no tendría nada ni nadie a quien proyectar, nada que me dé un motivo para seguir viviendo, nada que me haga aferrarme a la vida, nada que le dé un sentido a seguir existiendo, porque después de todo, qué es la muerte sino la liberación del dolor, del sufrimiento, del hambre, del frío, del calor, del llanto y de la diaria lucha por sobrevivir… qué es la muerte sino la oportunidad de abandonar este ser frágil y ser parte de algo más o quizás de la nada. Un padre o una madre, gracias a la naturaleza y la selección natural, tienden a poner por delante de su propio bienestar a sus hijos, el amor es aquel sentimiento que los empuja a luchar por sus seres queridos, aquellos, sus hijos son lo que les permite luchar sea lo que sea el desafío, es lo que les da un motivo por el que vivir. Yo en cambio, sumido en un vacío profundo, en un hoyo al que voy cayendo sin jamás tocar fondo, gritando en silencio y sofocándome, si el destino me pusiera a prueba, si me presionara a tal punto que me exigiera luchar por vivir, creo que no habría nada que me dé una razón para hacerlo, nada que me aferre a esta vida, y simplemente, dejaría que la muerte me arrastre con ella, le seguiría como a una amiga.

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