lunes, 26 de septiembre de 2016

MI ALGO SUSTANCIAL

Siento el temor por lo que llegará a pasar con nosotros una vez que llegue el inevitable final entre lo que hemos construido, yo no quiero que llegue ese día, pero a veces el querer no basta, lo inevitable no se puede evitar, llegará el día en que cada uno tomará caminos separados, y yo deberé partir de nuevo de este lugar.
Las cosas que estamos viviendo, buenas o malas, están cincelando en mi memoria recuerdos que nunca podrán ser borrados, que nunca querré borrarlas, que me impedirán dejar de amarle cuando llegue el momento de olvidar, cuando me dé cuenta que el amor que siento, no es suficiente para mantener a flote una relación que en el futuro llegará a deteriorarse por el mayor enemigo de todo lo que quisiéramos no acabase nunca: EL TIEMPO.
Ahora, no puedo dejar de pensarle, llega a alegrar cada momento de mi día, no he sido más feliz en mi vida desde que le amo, no había notado que se ha convertido en parte fundamental de mi vida desde que me di cuenta que le amo con todo.
Se ha convertido en mi todo, cuando nos despedimos, cuando nos decimos adiós, a pesar que sé que solamente es un hasta luego, siento que me es arrebatado el cielo, que mi mundo pierde algo sustancial, y no puedo evitar sentir su ausencia, sentir que me falta algo importante, ese factor que es mi común denominador, aquella constante que equilibra la ecuación de mi vida, el elemento que necesito en mi existencia, mi alma muere cuando no está, mi espíritu resucita cuando le vuelvo a tener frente a mí.
Dónde ha quedado mi estabilidad, mi autonomía emocional, ha quedado enlazado en su persona, mi ser tiene conexión con su ser, una conexión invisible, enlazados por el amor mutuo que sentimos.
Y aunque peco de optimista a pesar que sé que lo nuestro no llegará tal vez a un buen término, no puedo evitar planear mi futuro a su lado, puedo visualizar mi vida a diez y veinte años a su lado, contemplando hermosos atardeceres juntos, y regocijándonos en cada amanecer al despertar uno junto del otro, día tras día de manera ininterrumpida.
Yo lo que siento es un amor genuino, pero a la vez comprendo que esto no durará para siempre, los amores imposibles son los más intensos, pero no se llamarían imposibles si fueran posibles, y solo me resigno a vivir el presente, sabiendo que el futuro no es para nada prometedor.

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