DS: Definitivamente me iria de este planeta,
iría a orbitar una estrella lejana
H: Solo?, ser parte de la estrella?
DS: Supongo que si, iría solo, a una muerte segura, un viaje para
nunca volver, como todo gran explorador, como un sueño que una vez tuve, y una
canción que me hace soñar e imaginar el momento. De hecho hay una canción que
encajaría perfecto en este momento.
Mi único refugio en este mundo
hostil, son mis 9 metros cuadrados de habitación donde me siento invulnerable a
las hostilidades del exterior, y al ingresar a mi habitación, me siento seguro,
protegido, en calma, en paz, soy yo quien controla todo ese espacio pequeño,
soy el emperador de mi espacio, nadie perturba mi paz, y puedo sentarme a ser
yo mismo, puedo dejar de fingir ser quien soy, puedo sentarme a escuchar la
música que llena de paz y tranquilidad a mi perturbada alma que es forzada a
adaptarse en la sociedad, me olvido del cruel mundo que es despiadado, mi
habitación es mi bunker desde donde soy invulnerable a la influencia externa,
lo tengo todo ahí, mi soledad, mis libros, mis meditaciones, un cigarrillo y un
vaso de alcohol, tal vez un porro también, ilusiones fantasiosas… y toda mi
habitación se convierte en mi mejor mundo, mi espacio personal, mi celda, mi
prisión de libertad, donde soy libre, mi universo infinito en un espacio tan
pequeño.
Escuchando I Doser me pongo a
volar, a experimentar a cruzar los límites de la realidad, a alucinar y a
temer, me gusta sentir la mano de Dios, me gusta poner al límite a cada uno de
mis sentidos y ver que soy capaz de escapar tan lejos con tan poco.
Libertad, sueño eterno, ideal que
impulsó al hombre a volar, a conquistar y tomar por asalto a sus sueños, a
destruir tiránicos regímenes, a combatir contra colosos opresores, malignas
intenciones, falsas religiones, idealismos destructores, sí, mi libertad es lo
que más aprecio en este mundo, mucho más que bienes materiales, el miedo a
perderla es mucho más grande que el miedo de combatir contra quienes quieren someterme,
y por defenderla sería capaz de verter toda la sangre de mis venas. Muchos
libertarios que me antecedieron no pagaron con sus vidas el habernos legarnos a
los de mi generación esta libertad de la que gozamos, para que yo lo pierda o
entregue a una persona que quiera someter mi voluntad a la suya.
¿Una
canción para deprimirse?, ¿una canción para irse al rincón oscuro de mi
habitación, sentarme en el piso abrazándome las rodillas, con un cigarro en los
dedos y un cenicero en el piso? Canciones para deprimirse y odiar al mundo hay
muchas, precisamente ahora en la radio suenan dos canciones de un grupo muy de
moda, pero con sus letras demasiado simplistas y claramente comerciales, y con
su banda sonora muy acorde a los gustos de las masas, prefiero no perder mi
tiempo.
Pero
si hay una canción que me gustaría escuchar en momentos en que mi alma está
siendo consumida vorazmente por la tristeza agobiante, tengo una canción ideal,
una canción que me hace hundir mucho peor en mi tristeza, y que al mismo tiempo
atmosferiza mágicamente el entorno nostálgico. Como no podría esperarse menos
de un fanático de LED ZEPPELIN, he decidido dedicar un tiempo una de las
canciones más nostálgicas de esta grandiosa banda, ideal para escucharla cuando
uno, como yo, ha terminado con su novia.
Ya
había escrito sobre la serie de eventos extraordinarios y las circunstancias
muy peculiares que me llevaron a descubrir la obra musical de esta grandiosa
banda (click aqui), la que siempre me ha acompañado, junto a PINK FLOYD, en mis
largas noches solitarias, y de deliberaciones emocionales, existenciales,
románticas, filosóficas y que siempre ha estado llenando el aire con sus
mágicas notas hasta en las más desastrosas decisiones de mi vida, me refiero a
“TEA FOR ONE”
TEA
FOR ONE (Té para uno), es la canción cierra con broche de Oro el penúltimo
disco de la banda titulado PRESENCE Publicado en el año 1976. PRESENCE, tiene
una peculiaridad, es uno de los peores álbumes de esta banda, solo la canción
que abre el disco y la que la cierra, que es TEA FOR ONE, son las únicas
canciones Legendarias para un álbum tan malo.
Esta
canción inicia con un riff engañoso y movido como invitándonos a bailar,
haciendo presagiar que se trataría de una canción pop-rock, pero luego, todo se
sumerge en una triste, melancólica canción de blues electrónico al estilo
Zeppelinero, con una voz de Plant que canta tan triste, y una batería poderosa
pero que se acopla a la perfección al mensaje que quiere dar esta composición,
y el mensaje pareciera que es esta: LLORA, DEPRIMETE, ENTRISTÉCETE. Lenta, pero
armoniosa, no tiene ese típico toque de LED ZEPPELIN que podría hacernos trizas
el cerebro y ponernos a mover la cabeza como locos, no, esta canción tiene ese
aire, esa magia de sumergirnos en una ambientación de perfecta nostalgia.
A
diferencia de cantantes que se dedican a hacernos llorar con sus canciones,
tipo JEANETTE, donde con su voz de tierna, su melodía triste y su letra
gritándole al mundo su tristeza, LED ZEPPELIN, con TEA FOR ONE, sin alejarse de
un potente tema rocker-blusero, siempre me logra atrapar en un entorno no tan
suficientemente melancólico como para hacerme llorar como un niño, pero lo
suficientemente armónico para hacerme recordar y acompañarme en mi dolor.
Los Dioses del Rock
Si,
así de mágica es esta canción con esas
líneas de guitarra, esas armonías tan bluseras que al escucharla, llenan el aire de una atmósfera de soledad,
resignación, melancolía, de “sin fuerzas para luchar”, y que al escucharla,
siento como si todo se vuelve más gris, la ciudad queda vacía y fantasmagórica,
el cielo se nubla, el viento sopla más fuerte con un silbido estridente, las
hojas de los árboles comienzan a caer, las sombras de las paredes comienzan a
bajar y a ocupar cada espacio de él, comienza a llover, el cielo ruge
violentamente con estruendosos relámpagos, y mi corazón comienza a encogerse,
las imágenes comienzan a proyectarse en mi mente, aquellos momentos más
felices, lejos de alegrarme me sumergen en una nostalgia cada vez más grande y
profunda, cierro los ojos, y las imágenes se vuelven más claras, más nítidas,
como si las estuviera viendo en el mismo momento en que las pienso, como si
fuera un espectador de esos hechos, como si lo único que me separaran de esas
imágenes fuera solamente un muro de cristal… y una lágrima escapa de mis ojos y
se abre camino entre mis mejillas mientras recuerdo con esa canción de fondo al
amor que una vez fue.
Y
la canción sigue, el puente de la canción, con ese raspado de guitarra
distorsionada, trata al poco tiempo de alegrar el ambiente, pero es solamente
un engaño porque nuevamente la canción regresa a esa melodía tan triste, tan
lúgubre, tan sombría. Esas líneas de guitarra, ese solo de Jimmy Page, son las
líneas más tristes que escuché, y acompañada por esa potente percusión del dúo
Jhon Bonham y John Paul Jones, queda fenomenal, es hard Rock, pero Un hard Rock
muy sublime. Escuchar a Led es mi droga, TEA FOR ONE, es mi dosis, con ella
vuelo y mi alma encuentra confort momentáneo durante los 10 minutos que dura esta
aura de musicalidad incomparable y alucinante, que los magos de rock and roll
pudieron legarle a la humanidad. Led Zeppelín junto a The Beatles son al rock,
lo que cervantes y Shakespeare a la literatura, lo que Miguel Angel y Da Vinci
al la pintura, lo que Newton y Bernouli a las Matemáticas, lo que Einstein a la
física, lo que Mandela y Gandi al Pacifismo, lo que Bill Gates y Steven Jobs a
la tecnología, Marx al comunismo, Hitler al fascismo, Adam Smith al
capitalismo… Pensar en rock es pensar en Led Zeppelin.
Led
Zeppelin cuando se proponía a hacer una canción que evocara una gran cantidad
de sentimientos y emociones, sí que lo hacían de una magistral y grandiosa
manera, y sí que muy magistral, con resultados únicos. Si hay alguno que esté
coleccionando canciones deprimentes y cortavenas, creo que esta joyita
desconocida de Led Zeppelin, le entraría más que bien en su colección, y es que
quien solo quiera llorar escuchando el repertorio de Jeanette, Los Ángeles
Negros, Los Iracundos, y los temas de moda de Corazón Serrano, pues no tiene
nada de malo, pero quien quiera evocar sentimientos solo con una banda sonora,
este tema zeepeliano para mi es mi favorito, aún sin que haya quien no entienda
la letra, aun quitando la voz de Plant considero que la banda sonora, es
suficiente como para llorar el rompimiento con nuestra novia… disfrútenla si
quieren atmosferizar el aire con un hermoso tema de hard-blues-Rock de la mejor
banda de rock de la historia (detrás de The Beatles, claro está)
Días como
hoy me son comunes, días donde la vida me parece demasiado contradictoria ¿o el
contradictorio soy yo?, quiero mucho y no quiero nada, quiero poco y a veces
mucho, una mentealcoholizada con ron no
es buen requisito para una entrada de un blog, pero al menos sirve para
explayarme me deseo suerte.
Primero,
considero que el disco ANIMALS de Pink Floyd, en un buen Álbum, tal vez en el
futuro me tome la molestia de explicar por qué, pero ese álbum es perfecto
escuchar mientras deliberamos sobre dudas existenciales o problemas complejos
de la vida que a cada momento van golpeando las puertas de mi vida como un
jodido testigo de Jehová, pero a diferencia de ellos, no puedo simplemente
esconderme de los problemas y las dudas, y simplemente esperar que se vayan,
sino que derribarán la puerta y caerán sobre mí, y alguien apiádense de mí.
A veces creo
que estoy madurando demasiado tarde, que las cosas de la vida suceden demasiado
rápido para mí, tanto que ya ni disfruto la vida en su respectivas etapas, que
todo a mi alrededor se viene abajo por muchas cosas que no logro comprender,
tal vez producto de mi inmadurez, pero no me importa, cuando siento que todo
alrededor mío se resquebraja, agarro mis auriculares y dejo que la magia entre
a mis odios, que mágicos sonidos estimulen mi cerebro a segregar un poco de
serotonina que me calme, dejo a Pink Floyd y a Led Zeppelin esa tarea, y a
veces también a The Beatles y otras a los gemidos orgásmicos de una chica que
sobre mi tiene el mismo efecto.
Hoyprecisamente, mientras nos alcoholizábamos,
entre tantos temas de borrachos, tuve un debate sobre si la música de los 80 es
inferior a la de los 70, a pesar que saqué el mejor repertorio de argumentos
defendiendo a los 70 y 60, no pude convencer a mi parte contraria, cuyo único
argumento que usaba, era su suposición sobre lo que diría la mayoría de personas
en una encuesta… Pobres, me olvidé que siempre me encuentro en la minoría de
todas las encuestas, a veces en un conjunto aparte, aislado como una burbuja,
yo creo que nunca figuraré en el conjunto de la mayoría, ya que si unos
defienden la Tesis, y otros la Antítesis, pues yo me anticipo a defender la
Síntesis. Creo que el motivo es y siempre será el coyuntural, y discutir sobre
música es igual que sobre religión o política.
A veces creo
que todo me iría mejor si tuviera a mi lado un buen troncho que ahora no tengo
(ya van meses que estoy limpio), es que no saben, cuánto deseo meterme un
purulo, una stoneada para tener una epifanía digna del mejor Sócrates para
responder mis dudas, una epifanía digna de un soñador y de un idealista, a
veces creo que si Marx o Adam Smith se hubieran fumado un buen troncho antes de
escribir El Capital y La riqueza de Las Naciones respectivamente, hubieran
escrito una obra más humana que la que hicieron, y no voy a conjeturar más
sobre esos personajes porque eso causaría a que tanto socialistas, comunistas y
capitalistas comiencen a lanzarme ladrillazos sobre la cabeza, y ciertamente no
creo ser lo suficientemente tan cabeza dura para aguantar semejante cosa.
El hecho
plausible ahora es simplemente vivir la vida y dejar toda la mierda que me jode
tan atrás como sea posible, dejar la lacra tras mio, o al menos las negativas
cosas que quieren hacerme heredar. Simplemente sigo lo que me manda la razón,
lo que mi instinto me diga, lo que las lecciones de la historia me han enseñado,
lo que las anécdotas tanto propias como el de diversas personas me las han
compartido… Vaya que el album de pink floyd es alucinante, y mientras escribo
estas líneas, voy disfrutando de la tercera canción del Álbum “Pigs (Three
Different Ones)”, una oscurísima composición,,,, Wao, esa atmosfera, ese
ambiente, ese interludio a partir del minuto 04:13 simplemente al cerrar los
ojos, me lleva a una dimensión desconocida, comienzo a ver figuras abstractas,
fotogramas de un posible fin del mundo, o por unos momentos dejo que la locura
se apodere de mi...simplemente un
orgasmo musical.
Ah hermosa adolescencia, época
de descubrimientos, aunque estoy entrando en una etapa avanzada de la misma pero
soy adolescente aún, pero esos primeros años son los más hermosos, leí por ahí
que solo los jóvenes envejecen, tantas cosas se me vienen a la mente ahora,
tantos recuerdos vinculados a unos sonidos, unos acordes de guitarra que me son
familiares, que los reconocería en cualquier lugar y momento, si, esa hermosa
Canción: Stairway to Heaven.
Escuchar Stairway To Heaven de
Led Zeppelin por primera vez, fue para mí una experiencia única, una de las
pocas que me dejaron impactado, anonadado,
flasheado, y a mi sentido auditivo alterado luego de su escucha; fue
para mí magia auditiva… escuchar esa
canción por primera vez fue para mí una experiencia indescriptible, un
momento al que solo puedo compararlo con el probar una especie de droga, o
iniciarme en el sexo, como en los casos anteriores, me dejó el deseo de querer más,
me dejó extasiado y al mismo tiempo insatisfecho y con ganas de repetir, y
entonces exploré y busqué y descubrí que existía música más brillante, más
hermosa, mas genial, más elegante, con más sentimiento y más legendaria que el
que estamos acostumbrados a escuchar por la radio y a través de MTV.
Recuerdo muy bien cómo fue
cuando tuve mi primer beso, también cómo fue la primera vez que gocé con un
cuerpo femenino, y también recuerdo cómo fue la primera vez que dejé que una
droga se apoderara de mis sentidos. Recuerdo también cómo fue la primera vez
que mis oídos escucharon esos acordes de guitarra de Mr. Jimmy Page y compañía.
Fue una noche de Julio, eran
fiestas en la ciudad, luego de pasear con mis amigos de infancia, decidimos por
fin ir a un punto de la ciudad alejado, eran casi las 10:30 de la noche, la
mayoría de la gente se encontraba concentrada en la plaza de la ciudad, dejando
deshabitados mayoría de los lugares públicos.
Nos dirigimos los tres a uno
de esos lugares abandonados, la ciudad se hallaba deshabitada, inóspita a
nuestro paso, como un pueblo fantasma, toda la concentración se hallaba en el
centro de la ciudad, nosotros tres teníamos por ese entonces una manera muy
peculiar de divertirnos, y era escapando temporalmente de la realidad.
Al llegar a nuestro destino,
tal cual nuestras expectativas, se hallaba tan vivo como un cementerio, ¡¡¡ era
Perfecto!!!
Nos sentamos los tres y
comenzamos a hablar de los típicos temas adolescentes, sexo, chicas, desamores,
y uno que otro rumor sobre alguien, mientras que, uno de nosotros iba
preparando todo para el gran viaje.
Luego, cuando ya solo quedaba
disfrutar, uno de ellos, dijo: “Quiero que escuchen esta canción” sacó su celular y de su precario parlante
comenzaron a salir las melodías que cambiarían mi vida… Esos arpegios de
guitarra iniciales se apoderaron mágicamente del ambiente nocturno de la
naturaleza, y el ruido externo se detuvo, como si la naturaleza comprendiera
hizo una pausa reverencial mientras era el turno de esa canción… y esa guitarra
y luego la entrada de ese sonido de flauta nos comenzó a elevar al ritmo de la
voz de Robert Plant cantando suavemente. Escuchar a la voz más legendaria del
rock (no es exageración mia, sino busquen en google, codeándose con Mercury)
cantando una balada por primera vez fue lírico, espectacular, apabullante,
mastodóntica y ninguno de los tres decía una sola palabra, fuimos hipnotizados,
atrapados, cautivados, la canción fluía, cada nota entraba por nuestros oídos y
nos estremecía el resto cuerpo, ¿qué estamos escuchando, qué es esa mezcla de
sonidos que estremecen el ambiente y nos obliga a concentrarnos en ella?, luego
la balada dejó de ser acústica y comenzó la parte electrónica de la canción,
Ascendíamos por peldaños inexplicables al cielo, como el nombre de la canción
decía, aunque en ese entonces no entendía la letra… todo fluía mágicamente, esos
raspados de guitarra, ese órgano de fondo, ese bajo melódico, la intensidad iba
subiendo, luego la voz ascendente de Plant hacía presagiar que se venía algo
más, y asi fue, nada más hicieron la entrada magistral los tambores del mejor
baterista de la Historia (No es locura
de un fan, John Bonham es el mejor, sino investiguen en Wikipedia), y la
sección rítmica con esas exquisitas líneas de bajo de Maestro John Paul Jones
(Uno de los mejores bajistas, según los que saben de bajos), para finalmente
explotar en el mejor solo de guitarra de la historia del Rock (tampoco es
exageración de un fanático de Led Zeppelin, sino busquen en Wikipedia, otra vez),
Oh Dios mio!!!, que energía, que poder, que potencia, que lírica, qué
elegancia, que zeppeliano, por poco la respiración me falta, esa guitarra
parecía hablarnos en un idioma que no entendíamos, pero que comprendíamos lo
que nos quería decir: “Así es como debe
sonar una maldita guitarra”, y los tambores demoniacos de Bonham que
desesperadamente trataban de seguir a esa guitarra divina, y y todo terminó con
el mejor orgasmo musical de todos los tiempos, con un Plant cantando esos
versos a todo pulmón, con toda energía y entregando tanta pasión, enseñaba a la
posteridad como debía ser interpretado un buen tema rockero, para explicarnos
en su último verso: “To be a rock and not to roll” . Luego de eso, de haber alcanzado el cielo con una canción,
volví a abrir los ojos (no me había percatado que los tenia cerrados), y
regresamos a la tierra, al lugar donde estábamos, ese parque deshabitado y
nosotros tres echados en el piso, Vaya, qué experiencia, los mejores 8 minutos
de mi vida, solo atiné a preguntar una vez que mi cuerpo, se repuso del impacto
emocional, una vez que el silencio de la noche volvía a apoderarse del ambiente,
cuando cesó esa canción divina, la naturaleza nocturna nuevamente volvió a su
sonido nocturno, un silencio para volver en si: “¿Cómo se llama la canción?”,
atiné a preguntar, “Escalera al cielo-Me contestaron- de Led Zeppelin.
Led Zeppelin, ese nombre, casi
místico, setentero, underground … Hasta entonces había escuchado que led
zeppelín era una banda oscura, satánica, con un aura ocultista y misteriosa,
drogadictos e irreverentes, plagiadores de los maestros del blus, pero la
verdad nunca me había molestado siquiera en escuchar una canción suya, esa
noche se rompió uno de mis muchos paradigmas.
Esa experiencia cambió mi
vida, y desde entonces ese grupo me ha acompañado en mis largas noches
solitarias, cuando compañía humana me falta, ese cuarteto setentero, esa vibra
rockera, esa voz, esa guitarra, esa batería, esas líneas de bajo, esos riffs,
esos solos, esa energía es lo que revitaliza mi vida… Led Zeppelin es al Rock,
lo que Cervantes es a la Literatura, lo que Sócrates a la Filosofía, lo que
Marx al Socialismo, Bakunin al Anarquismo, lo que Bernoulli al cálculo Diferencial, lo
que Newton y Einstein a la Física, lo que Adam Smith al Liberalismo, lo que
Galileo a la Astronomía, lo que Freud al Psicoanálisis, y lo que esa chica muy
especial a mi corazón, es decir, Led son los máximos exponentes del Rock… antes
y después de Led Zeppelin hubieron muchas otras bandas, pero nunca un grupo de
rock había sonado ni sonaría como Zeppelin, marcaron un hito de cómo debería
sonar el rock, los padres del heavy metal, del hard Rock, la influencia que
dejaron fue de trascendencia musical única, comparable a the Beatles o Elvis,
además cinco de sus nueve álbumes están entre los 500 mejores álbumes de la
historia del Rock. El Rock tuvo un antes y un después con Led Zeppelin, fueron
un cambio de paradigma musical, Led Zeppelin fueron los padres de Gun’s Roses,
de Nirvana, de Metallica, de Maná, de Queen, de muchas otras bandas que hoy son
considerados buenos grupos musicales.
Fue tanta su influencia que el 02 de diciembre de 2012, el presidente de Estados Unidos Barack Obama, les dió un homenaje a los tres miembros vivos de esa gloriosa banda, por haber sido parte de la cultura de toda la generación de políticos y hombres que actualmente manejan nuestros destinos incluido el presidente. Ese mismo día fue homenajeada la banda por grupos que siguieron sus pasos como Foo Fighters (el cual fue fundado por el ex miembro de Nirvana Dave Grohl), y Lenny Kravitz. Para cerrar ese homenaje con broche de oro, fue interpretada la mítica cancion, a mi parecer una de las mejores interpretaciones hecha por otros que no sean Led Zeppelin.
En ese entonces, apenas
descubría lo que sería mi gusto por el Rock, y qué bueno porque a partir de ese
momento, mi interés por la música se amplió mucho, escuché a The Beatles, Pink
Floyd, The Doors, Jimmy Hndrix y más aún. Más aún, antes de Led Zeppelin, ni
siquiera me había interesado aprender a tocar una guitarra. Vale.