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viernes, 25 de septiembre de 2020

EFÍMERA ETERNIDAD

 


“Eternidad” que palabra tan engañosa y confusa, su significado es diferente a lo que era. Aunque en su definición oficial significa: que dura por tiempo infinito, los seres humanos lo usan de forma extraña.

Es usada y evocado para adornar mensajes de Amor. Pero “Eternamente” O “Siempre” suele durar tan poco, a veces un pestañeo, a veces dura tan poco como una imaginación burda de un enamorado hipnotizado por unos ojos bellos, unas palabras tiernas que encandilan, una suave sonrisa, un cálido abrazo, un efusivo beso y un lujurioso cuerpo cuyo erotismo hace sucumbir fácilmente a la razón; y sus cuerpos se funden junto al otro en medio de una vorágine de sensaciones que los llevan a sofocarse en un océano de extasiaste lujuria que ansía que todo ello dure un “Eternidad”, que dure “para siempre y se prolongue indefinidamente en el tiempo…

Mas así como todo lo que comienza en esta realidad, está condenado a llegar a un final, y siendo las cosas que pudieron ser pensadas o dichas en medio de la tormenta de extasiante erotismo pierde su significado ahora que se ha disipado aquella anomalía de sensaciones, y palabras como “TE AMO”, “SIEMPRE”, “ETERNAMENTE” o “SOLO TUYO”, que fueron sinceras cuando fueran dichas y pensadas, fueron usadas tantas veces hasta corroer su significado, pero ahora que toca encarar la realidad tangible, dónde nos regimos por esa misma racionalidad que volvió del coma al acabar el éxtasis pasional, sabemos que fueron solo exageraciones de aquel animal que fue liberado de nuestro profundo ser y al que nuevamente volvimos a enjaular, hasta que sus cadenas nuevamente sean destruidas por otros ojos, otras palabras, otra sonrisa, un cálido abrazo, un descomunal beso y un candente erotismo. Cualquier bestia por más dormida que esté, despierta ante el fuego que enciende en nosotros una persona excepcional.

Y ahora, y mirando las cartas y mensajes cuyas palabras nacieron de corazón, me da la impresión que fueron escritas por alguien más, alguien diferente que tomó el control de mi cuerpo y mente y pensó y escribió todas aquellas cosas, y una vez terminado, me entregó el control y veo ahora su obra, esas cartas escritas con un profundo sentimiento, y que a veces me conmueven, y me hace parecer tonto, el énfasis de muchas promesas que iban acompañados de aquellas palabras que mencioné antes, quedando a veces frases poéticas, tan emotivas y a la vez tan graciosas.

“Siempre te amaré y eternamente seré tuyo”

Para mi ese “Siempre” duró tan poco y ese "Eternamente" fue tan efímero como el paso de 3 estaciones.

Y así, leo las cartas de alguien que vive dentro de uno mismo y que solo emerge cuando nuestro YO racional es diluido por ese mar de sensaciones que destruye los muros donde queda confinado ese YO romántico, animal y apasionado ser, que no teme a su propia sinceridad, y por consiguiente y sin miramientos dice lo que siente y siente lo que dice, y palabras que para mi ahora pueden ser vacías o huecas, llevan una gran carga de sentimientos porque que salieron de corazón en un momento de irracionalidad narcotizado por lo sublime y extasiante de un momento de extraña felicidad, y uno suele decir al oído o plasmado con tinta sobre papel, promesas sinceras que van adornadas del “Siempre”, “Eternamente”, “Te amo”, “Solo tuyo”.

Después de todo, a veces necesitamos algo de fantasía en nuestra vida, y por qué no fantasear con que ese sentimiento que nos llena de júbilo sea imperecedero. A veces necesitamos mentir y mentirnos a nosotros mismos para ser felices.

sábado, 5 de septiembre de 2020

PALABRAS QUE NUNCA LLEGARON A SU DESTINATARIO

 

Hola cómo estás, solo los que han amado como lo hice podrían comprender lo tanto que he estado pensando mucho en ti desde la última vez en que nos hemos visto, nada ha sido igual, he pasado noches enteras extrañándote, no fueron pocas las veces en que me embargó una intensa tentación de escuchar tu voz una vez más, pero el orgullo y aquella promesa de esfumarme de tu vida para siempre, ha sido lo que siempre me lo ha impedido hacer. Cuántas veces entre lágrimas, tenía tu número en El Monitor de mi teléfono y sólo hubiera bastado presionar el botón verde para llamarte, y esperar unos segundos para escuchar tu voz respondiendo al otro lado del auricular, pero nunca tuve el valor de hacerlo, me detuve ante esa frontera y no di un paso más, siempre el temor de no poder contenerme antes de esta nueva experiencia, o no tan nueva, tal vez aquella conocida sensación muy familiar, en que mi cuerpo reaccionaba, de una manera muy peculiar al sonido característico de tu voz, que durante tiempo, ha sido lo que ha doblegado mi voluntad a tus pies, con solo pedirme cualquier cosa, yo lo habría hecho costase lo que me contaste, has sido durante mucho tiempo mi Némesis, tú, de los ojos tiernos, de la mirada adormecida, y de los labios finos, de la piel canela, del cabello oscuro, dueño del ser que alguna vez fue mi todo, quién al irse de mi vida se ha llevado el cielo, la luz de mi vida, y dejó en cambio una perpetua tiniebla donde imperó la tristeza por mucho, mucho tiempo, hasta que aprendí nuevamente, a ver la luz y contemplar la vida a cómo era antes de que tú llegarás a la mia.

Y a pesar de que ha pasado mucho tiempo, en que creo que mi corazón ha sanado todas las heridas que ha sido inflingida por ti, aún hay un pequeño deseo en mi ser, de tan sólo escucharte una vez más, quizás un breve “Hola” y un fugaz "adiós" sea suficiente para calmar esta sed qué hay dentro de mí, porque a pesar de que el tiempo ha pasado, no puedo negar que has transformado de alguna manera mi forma actual de ser, haberte amado, ha cincelado sobre mi varios aspectos que ahora son parte inherente de mi ser, te has convertido en una parte de la que no puedo simplemente deshacerme, porque está integrada a la persona que soy ahora, porque ha sido parte de la construcción del ser humano en el que ahora me he convertido, has sido un ladrillo muy importante en lo que ahora soy.

No puedo evitar agradecerte, por haberme permitido amarte, no estoy seguro cómo sería yo, si hubiera amado a otra persona en lugar de a ti, me niego a suponerlo, que sepas que a pesar del mucho daño qué me has hecho, yo no te guardo rencor, es más, diría que jamás te lo guarde, jamás hubo espacio en mi corazón para odiarte, sólo este pequeño detalle, es suficiente para yo poder afirmar, que yo sí fui capaz de amar a alguien por encima de mí mismo, gracias por enseñarme que al contrario de lo que las personas piensan en su gran mayoría, el amor sí existe, sólo que hay que saber luchar por él, yo luché por ti, pero fue infructuoso, tengo la esperanza de que luchando por la persona indicada, encontraré el amor verdadero.

Ahora Espero que en el lugar en que te encuentres, con la persona con la que estés, te hayas dado cuenta de lo que yo descubrí contigo, y que encuentres a la persona con la que puedas ser feliz a su lado, sólo deseo que aprendas amar y que lo que vivimos juntos, lo utilices como una buena experiencia, para no cometer los errores que por nuestra inexperiencia, ha impedido que nuestra historia haya sido la historia de amor eterno que ambos buscábamos, y que yo, aún tengo fé de encontrar junto a alguien más.

 

domingo, 15 de marzo de 2020

DESTRUCCIÓN



    Dejar el pasado atrás duele, aún más cuando ese pasado involucra a la persona a la que uno más amó, como nunca, como a nadie; y los espectros de su existencia están presentes en las cosas materiales que quedaron de una relación hermosa y dolorosa a la vez, la posesión de esos objetos lo complican todo, y el amor que le tuve alguna vez, hizo que yo decidiera aferrarme a la existencia de los recuerdos que me dejó.

    Tanto le he llegado a amar, que amarle me dolió tanto, lloré, sufrí, había vertido torrentes interminables de lágrimas pronunciando su nombre en largas noches que parecían nunca acabar, queriendo saber el porqué de su frialdad e indiferencia hacia mí, no entenderlo fue muy duro y lo pagué tan caro. Esa fue mi historia de amor, al menos en la última etapa la constante era la depresión y la ansiedad de salvar lo que llegué a amar más en el mundo, y al perder a esa persona, no me quedaba más nada que los recuerdos, los vestigios de que alguna vez fui amado por alguien.
Pues hubo, así mismo, momentos hermosos, inolvidables, tallados en mi memoria con el cincel de su ternura, si, demostró ternura también, su lado blando de su corazón, el lado hermoso de su personalidad, y la ternura de su sentimiento hacia mí.

    Me amó tanto, que me lo demostró de mil maneras, muchas de las cuales solamente quedaron vestigios en mi memoria, que son intocables, intangibles, fueron momentos solamente, inolvidables, hermosos, mágicos, aquellos momentos que ya no volverán y que tampoco de mi memoria se irán.
Pero también, una de las maneras en que me demostró su cariño, fue obsequiándome aquellos objetos materiales, cosas que llegué a conservar, y que bien pude haberme desecho de ellas en su momento pero no tuve el valor de hacerlo, es lo único tangible que me quedó para recordarle, es la prueba de que hubo un momento en que fui y me sentí amado por alguien, quien con cosas tan simples fue capaz de transformarme de alguien que se negaba a enamorarse, a alguien que terminó entregando todo, su corazón, sus secretos, sus sueños, sus anhelos, sus miedos, su pasado, sus temores y debilidades.

    Hay veces en que las cosas más sencillas se convierten en las más importantes.

    Y lo que me regaló, aquellas cosas que para mí llegaron a tener un valor incalculable, no tuve el valor ni fui  capaz de deshacerme de ellos ni siquiera en el momento más doloroso de nuestra separación, y los llevé a casa conmigo, desde tan lejos, hice un lugar en mis maletas para llevármelos conmigo, aquellas cosas que fueron entregadas a mi directamente de la mano de la persona que más amé en este mundo, no pude simplemente abandonarlo por ahí, esas reliquias invaluables, mágicas, el recuerdo de algo que viví, que fue real, que fue hermoso, pero que como todo en esta vida, acabó.
Me los llevé tan lejos, transportándolo con sumo cuidado, con delicadeza para no arruinarlos, los coloqué en un rincón especial de mi habitación, casi inaccesible con facilidad para evitar un escrutinio indeseado. Los embalé con sumo cuidado y cariño, el mayor tesoro que alguna más anhelé, que serían chucherías para cualquier otro mortal, pero para mí, lo único que me unía al ser que amaba entonces y que también me amó.

    Cartas, peluches, tarjetas, suvenir, cajas de chocolates, pañoletas, adornos, aquellas cosas que tenían un significado, cada uno representaba la esencia de momentos, a veces para conmemorar algo, a veces para una reconciliación, o a veces solamente un gesto de cariño solo por así, sin pedir nada a cambio.

    Cada uno de aquellos objetos que en persona se me fue obsequiado, representaba un beso de agradecimiento, una conversación profunda sobre nosotros, una dedicatoria y una historia, en mis momentos de soledad; en la lejanía pensaba en cada uno de esos presentes, y así mismo en la persona que me los obsequió, estaban ligados íntimamente en mi memoria, su recuerdo afloraba cuando pensaba en ellos, cuando regresaba a casa después de meses, abría aquella caja que contenía aquellos recuerdos y los observaba, nuevamente lágrimas sentía acariciar mi mejilla bajando de mis ojos, algunas veces pensaba en destruirlos, pero me detenía al solo mirarlos, con tan solo leer las palabras de sus tarjetas y dedicatorias escritos a puño y letra, todo ello, el significado de esos objetos, parecían infundían una energía en mí que me disuadía a que los destruyera, siempre les indulté de ese destino al momento de rememorar las circunstancias en que se me fue obsequiado cada uno de ellos, aparecían los flashback en mi mente mágicamente con tocar cada uno de ellos, y después de disfrutar el amargo dulce de la nostalgia, volvía a colocarlos en su escondite, a la espera de volver a ser contemplados en otro momento.

    Pasaron los meses, años, ya el sentimiento por la persona que me los había obsequiado había sido superado hacía mucho tiempo, andaba por la vida, en mis pensamientos ya dispersos en asuntos diversos, ya eventualmente iba dejando de pensar poco a poco en aquel humano que alguna vez me volvía loco, y que me tenía en vela a veces en noches de insomnio, atrapado en un bucle de tristeza depresión y angustia, y volvía a resurgir nuevamente el mismo yo, que ansiaba leer y escribir y tal vez soñar; cuando iba a casa, decía que ya no tenía sentimientos hacia la persona emisora de esos detalles, así que los decidí destruirlos, los saqué de su escondite, en perfecto estado los mantenía y estaban casi nuevos, y cuando los toqué, nuevamente los flashback y los momentos más emotivos que vivimos juntos, llegaba a sentir tanta nostalgia y cariño hacia aquellos objetos que desistía de mis intenciones inquisidoras.

    Mi vida seguía siendo arrastrada por las imparables corrientes del tiempo, los sucesos más desastrosos de mi vida iban erosionando mi estabilidad, esta vez ya no asociado a un romance, sino a cuestiones duras que la vida me puso delante, las cosas no me empezaron a salir muy bien, nuevamente sentía que algo, algún tipo de lastre existía en mi vida que no me permitía salir airoso de las situaciones que me tocaba enfrentar, llegué a recurrir a la introspección y a la meditación para ahondar en lo profundo de mi, sobre las posibles causas de ello, no iba a ser neciamente cobarde como para culpar a la suerte de lo que me pasaba, y ahondé en mis pensamientos, y en mi interior, básicamente descubrí, lastres emocionales que iba cargando sin darme cuenta, no era solamente buscar chivos expiatorios, sino el origen de todo.

    El daño que sufrí en las diversas etapas de mi vida, lo pude superar por que no existía nada físico ni material que me recuerde a ellas, excepto claro, aquellas cosas que aún guardaba, vestigios de un pasado tormentoso.

    Visioné que un aura negativo los rodeaba, al principio creía que solo era cariño para mantenerlos intactos, pero eran amuletos de mala suerte, influían en mis emociones para hacerme desistir de destruirlos, tenían como una especie de hechizo, cuando abría la caja que los contenía, me conmovía tanto mirarlos, que terminaba llorando de tristeza, un amor toxico hacia objetos inanimados, si debía barrer etapas de un pasado que fue difícil, ruin, y doloroso, debía tomar la decisión radical de acabar con todo lo que diera evidencia de que alguna vez también amé y fui amado, si la persona yace muerta en vida, no hay razón para mantener lo que me ata a su recuerdo, los objetos de aquella caja, eran lo último que me ataba a una etapa superada, era el ancla que no me dejaba seguir navegando, como objetos vudú, eran un lastre en mi vida, que debían ser destruidos al fin, vencer el escudo emocional que mantenían aún en mí.

    Con la determinación de no dejarme invadir por aquellos sentimientos nostálgicos que aquellos objetos despertaban en mí, los coloqué en una mochila, me sentí triste por lo que iba a hacer, pero mi voluntad era firme, iba a destruirlos al fin, iba a poner el punto final a la última página de una historia de amor que había culminado hacía mucho tiempo, y nada me iba a detener de hacerlo.
Nuestra historia comenzó un 29 de abril de un lejano 2016, y aquellos objetos habían sobrevivido demasiado tiempo, habían durado mucho más que nuestra relación, debía cerrar el capítulo, aun si este se mantuvo inconcluso por bastante tiempo por culpa de esos objetos, simbólicamente, debía demostrarme a mí mismo que ya los sentimientos habían sido superados hacia quien me hizo muy feliz e infeliz de la manera en que solo alguien que amó a la persona equivocada puede comprenderlo.

    Un 29 de diciembre del 2019, a las 7 de la mañana, con todos sus “detalles” en una mochila, fui al grifo más cercano a comprar gasolina.

    La noche anterior había perdido en circunstancias vergonzosas un celular nuevo que había comprado hacía poco, fue un suceso desafortunado, le atribuí esa mala suerte a una venganza anticipada de esos objetos, que no deseaban ser destruidos limpiamente sin antes causarme un sinsabor de boca que me impida disfrutar de su destrucción, quizás fue lo que decidió el momento de hacer lo que había postergado por tanto tiempo.

    Elegí como lugar, el mismo sitio donde poéticamente una vez, había capturado en una fotografía una escena de cómo el tiempo se encarga de destruir algo. Un bote siendo destruido lentamente por el río sobre el que ruidosamente surcaba sus aguas, claro que el bote, para entonces había sido devorado por el río y ya no quedaba nada de él. Era el lugar elegido para el holocausto. (Leer entrada)
Descendí las escaleras que me llevarían a ese lugar.

Crucé el túnel de árboles para llegar a orillas de ese río.



    Llegué a ese lugar, era silencioso todo, no había personas tampoco, los únicos ruidos las hacían las aguas siguiendo su largo camino, y el canto de las aves.


    Saqué los objetos, los coloqué unos encima de otros, por alguna razón, no sentí ningún tipo de tristeza que me embargara al tocarlos, ni se me ocurrió ni tuve ganas ni ánimos de leer por última vez las palabras de las cartas y tarjetas, ni siquiera un vistazo de despedida, fríamente los coloque en el suelo, saque la botella de gasolina, los rocié, y torpemente le prendí fuego sin tomar una distancia considerable, pues una columna de fuego ascendió tan alto y tan rápido, que me terminó quemando parte del cabello, felizmente solo fue eso, el olor a cabello quemado pronto lo sentí fuerte, y las cosas, aquellos objetos los vi quemarse, consumarse, devorados por el fuego purificador, no tuve ningún remordimiento verlos arder, sentí la satisfacción de un pirómano al ver como el fuego se nutría de aquellos objetos malditos, volví a echar gasolina, no iba a dejar que el fuego perdonara ninguna parte, no iba a descansar hasta verlos hechos cenizas, hasta que el fuego me libere de lo que tanto daño me había hecho.

    Volví a echar más gasolina, aun cuando todo ya estaba carbonizado, deseaba ver arder a las propias cenizas, no sea que alguna especie de ave fénix resurja de ellas.

    Al fuego sobrevivió una estatua de cerámica, y un medallón metálico, y como el fuego no bastaba para destruirlos, los arrojé al rio, como un tributo más a él.



    Luego de tan acto liberador, regresé a casa, por el mismo camino por donde vine, pero esta vez con una gran paz, y una sonrisa de satisfacción que cualquiera que me haya visto aquel día, no lo habría entendido. Al fin había puesto el ansiado punto final a esa historia. Al fin mi alma estaba libre para amar de nuevo.




miércoles, 28 de agosto de 2019

GRACIAS

El Ultimo detalle


Hola, ¿cómo estás?
   Tal vez en algún lugar donde juntos una vez caminamos, o en otro pero Bajo la misma luna, estás.      Tal vez sea sólo un efímero recuerdo en ti, pasó mucho desde nuestro último adiós, y aún tu mirada y tu sonrisa no han sido borradas por las arenas del tiempo de mi memoria, aun puedo ver como si fue ayer, al cerrar los ojos, el último recuerdo que tengo de ti, viéndote partir en aquel carro, sin saber que sería la última vez que volvería a saber de ti.

   Sí, tal vez estés bien, eso espero, sólo quiero decirte, a pesar del tiempo que pasó, una única cosa: Gracias.

   Y sí, no tengo más que agradecimiento para ti, pues a pesar del dolor que me causaste, los ríos de lágrimas que en tu nombre he vertido, la muerte en vida a la que me has sometido, bien podrías creer que hay odio en mí, pero todo lo contrario, cuando el amor fue verdadero, no puede transmutar a odio, sino a agradecimiento.

   Al margen del daño que me hiciste, es innegable que fui dichoso al tenerte, fui feliz a tu lado, más feliz qué ninguna otra etapa de mi vida, y más aún que con cualquier otra persona.

   Y el dolor que viví por ti, las noches en llanto, el insomnio sofocante, donde la tristeza ocupó el lugar del sueño, y la angustia opacó a los días más hermosos, aprendí a valorar mi vida, empecé a conocerme a mí mismo, he sanado muchas heridas de mi vida a través del dolor, las lágrimas que me había negado a que fluyeran, limpiaron mi alma y espíritu, agobiados por emociones reprimidas, estas fluyeron y se manifestaron. Entendí que el dolor y el sufrimiento tiemplan el alma.

   Y pude conocerme a mí mismo, encontrarme con esa humanidad que yo me había negado a admitir que existía en mí, mi ego fue diluido, mi orgullo inquebrantable, sometido, y aprendí a no ser tontamente orgulloso, no me importaba admitir que mi debilidad fue alguien, y hasta antes de conocerte nunca me había sentido tan libre de llorar libremente frente a alguien y abrirme a expresar mis sentimientos y emociones que de mí emanaban tan genuinamente, fui libre al ser yo mismo, y nadie puede saber lo bien que se siente eso, sentirse vivo, sentirse amado, sentirse comprendido, aceptado, escuchado. Trataré de explicarlo, me reencontré con esa parte mía qué nunca había dejado aflorar.

   En ese momento, cuándo nuestro presente era estar juntos, no creía que sería capaz de dejar de amarte, habría preferido morir antes de dejarte ir, no era concebible un futuro sin ti.

   Ahora en retrospectiva, entiendo cuan enamorado estaba, te amé sin condiciones, y aún en los peores momentos de todo, de tu crueldad y frialdad, no hay en mi corazón ni un poco de odio, ni rencor hacia ti. Sólo él perdón comparte espacio con el agradecimiento, porque a tu manera algo confusa de amar, me sentí amado, y lo malo que nos sucedió, admitámoslo fue producto de nuestras ingenuidades, desconfianza y falta de experiencia mutua de amar, ninguno antes se había enamorado en la intensidad en qué lo hicimos nosotros, de eso no hay duda, y de eso una vez hablamos en determinado momento, puesto que te amaba tanto no pude mentirte. Te llegué a conocer tanto como tú a mí, y estoy seguro que tanto tu como yo, nunca volveríamos a ser tan tontos cuando volvamos a enamorarnos de alguien más, aunque fuiste inolvidable en mi vida, sé que esa etapa ya está cerrada.

   Y estamos ya, a unos cuantos años de nuestro último adiós y beso de despedida. Ya no sé nada de ti, y prefiero que así siga siendo, prefiero mantenerte intacto en mi mente, idealizado cómo a quién amé, quiero mantener tu recuerdo cómo está. No mancillarlo con tu presente, pues no importando cuánto te amé, ahora ya te deje de amar, y por todos los momentos buenos y malos que me permitiste vivir a tu lado, solo tengo una cosa que decirte: Gracias.

sábado, 18 de agosto de 2018

HOPE



Aunque sumido en la nostalgia y mis días sean tan sombríos, con el sol oculto que yace en el firmamento tras gruesas nubes, sé que allá arriba brillando está para todos nosotros, y aunque en las noches las estrellas no puedan ser vistas, sé que allá arriba están todo el tiempo, el hecho que no pueda verlos, no significa que no estén allí.
Así, aunque no pueda verte y no tenerte cerca, sé que estás allí, en algún lugar, a la distancia, compartiendo el mismo sol y las mismas estrellas que tal vez no están ocultas para ti, y como yo, también estás esperando algo, un suceso, un evento extraordinario, una jugada maestra de la providencia para que concatene sucesos que nos vuelva a poner frente al otro, y podamos al fin, ver cumplido aquel anhelo que en sueños vivimos recurrentemente.
Si, yo ya soy capaz de soñar en un futuro, en pensar en un Nosotros, en tener la esperanza de que todo el dolor que ahora subyace en mí, llegue a su fin con solo escucharte pronunciar mi nombre nuevamente.
Si, tu tono de voz aún tiene el poder de desvanecer aquella coraza de hombre fuerte que ante todos muestro, si, aún tienes el poder de alegrarme con solo decirme unas cuantas palabras.
Si, aún espero el día en que caminando converjamos en un mismo lugar de alguna ciudad, y vayamos a tomar un café, conversemos sobre nuestras vidas, y que al finalizar el café y tras una tarde de hablar y desvelar el misterio que en nuestra mutua ausencia nos había acontecido, podamos hacer el juramento que alguna vez nos hicimos, tomados de la mano, mirándonos a los ojos, y pronunciando al unísono:
<<Yo, aquí, ante ti y ante Dios, prometo que lucharé porque nuestro amor sea más fuerte que el titanio, que arderá como mil soles, y durará eones, que nuestra unión será más fuerte que la de los protones y neutrones en un núcleo atómico, y que podrán separarse la luz del fuego antes que nosotros lo hagamos.>>
Espero que aquella noche, las estrellas ya no se oculten de nuestra mirada, y que la luna, reine el cielo como testigo de una promesa tanto esperada por dos almas enamoradas.
Luego de aquello, fundirnos en un beso, olvidarnos del lugar que nos rodea, y comenzar a vivir el resto de nuestras vidas, ya no hablando de un YO, sino de un NOSOTROS.

viernes, 28 de julio de 2017

DESVANECIENDO EN EL TIEMPO

Hola, caminaba por aquí, venia fumando un cigarrillo, lidiando con la brisa marina que se afanaba en apagarlo, y no pude evitar notar la tristeza de tu semblante, a pesar que el día rebosante de color está, y el mar danza armoniosa con la marea, en tu mirada que se pierde por el horizonte se nota un brillo ausente, una búsqueda que nunca termina, observando hacia el lejano horizonte, hacia donde el sol se dirige para dejar todos en la obscuridad. Tu rostro luce más delgado que lo cotidiano y tu semblante ha perdido el color habitual que resaltan en tus fotografías, buscas o esperas algo, un momento o a un ser que te prometió volver o a quien te resignaste a perder... Bueno quizás solamente esté divagando, tal vez únicamente necesitas ordenar tus ideas, encontrar sentido a los acontecimientos dudosos que hasta ahora te ha tocado sobrellevar, tal vez solamente extrañas a tu casa, quizás solamente estés solo, no lo sé, te atormenta la incertidumbre, la calma, el tiempo que corre, y tú, estático durante el transcurrir de los minutos, aparentas apacibilidad… tal vez solamente es la incertidumbre de un futuro que te aflige y socava tu voluntad de existir.

Veo que has traído tu cuaderno de notas, puedo ver que desde hace tiempo no escribes, tus pensamientos fluyen como un caudaloso río pero son solo fugaces ya que no los transcribes, puedo ver que tu cámara está encapuchada, no pones su lente a la luz y ya no capta escenas de la vida como una vez anhelaste, estás divergiendo de tu voluntad de ser.

Al parecer, hay un ser que al irse se ha llevado una esencial parte tuya, hay algo que emana de ti, es tristeza es desasosiego, es la fantasía convertida en resignación, es la esperanza reducida a decepción, ya nada te alienta, nada llena de alegría tu corazón, ni la calidez de quien te ama en secreto, ni la esperanza de que con el tiempo alguien volverá a juntar los pedazos de tu corazón roto...

¿Qué miras cuando observas el horizonte?, ¿por qué diriges tu mirada hacia el sur?, ¿quién se halla en aquella dirección?, es como si quisieras buscar con la mirada algo que hay más allá de lo que tu campo de visión te lo permite, es como si desearas escapar a un lugar lejano, más allá de donde están los límites de esta ciudad, más allá de donde alguna vez tuviste miedo de cruzar, esperando que algo surja de la nada, que el silencio sea roto por una voz familiar diciendo tu nombre, y al voltear ver una silueta reconocible, esa mirada con esos ojos encandiladores, y esa sonrisa única que aún vive en tu recuerdo.

Pero ya nada está en orden, tus ideas divagan siempre entre la incógnita de las cosas que amaste y perdiste, hay rastros que se pierden en el camino que has ido caminando, solo querías, si, amar y sentirte amado, pero nadie puede controlar de quien enamorarse o quién se enamorará de ti, y aunque te hayas creado expectativas no puedes obligar a que alguien te quiera, por más bueno que seas con esa persona, tal vez no hay nada malo en ti, y las cosas están destinadas a no ser, así que solo date tiempo para sanar, y comienza un nuevo capítulo en tu vida.

Deja que el tiempo corra, sana y deja de llorar por un pasado que te hizo feliz, pero que se está desvaneciendo en el tiempo.

sábado, 27 de mayo de 2017

DESTINO

Yo que lloré sin cesar en mi solitaria cama
acompañado con el Bob esponja que en un día me obsequió,
tan tierno detalle jamás podré olvidar
fue el primer gesto de amor que alguien por mi hizo
y que en el oportuno momento no supe valorar

Pasaron los días y me fue enamorando
sus palabras y sus hechos al decirme eran sinceros
yo sin saberlo me fui enamorando, y amoroso al inicio
estaba yo confundido, jamás habían dado tanto por mi

Y cada día y cada semana transcurría, y con sus acciones,
sinceras y palabras tiernas, fue poco a poco haciendo
ceder la parte dura de mi corazón
poco a poco hasta ablandarlo, hasta enamorarlo

Comencé a hacer yo las locuras que no me creí capaz de hacer
fui cediendo ante mi amor, hice cosas por amor
por primera vez sentí que amaba a alguien más encima
que a mí mismo, con más prioridad que a mi vida misma

Y justo cuando ya empezaba a dar todo por amor
comencé a sentir la frialdad de sus actos
su crueldad para conmigo que estaba fundado
en un resentimiento quizás o no justificado por hacerme sufrir

Y mi debilidad se fue convirtiendo en su fortaleza
cada parte mía le fue perteneciendo, y tomó conciencia
del poder que sobre mi ejercía, del valor que en mi tenia
y de la importancia y la necesidad de estar en mi vida

Y fue lo más cruel posible, aunque no sé si lo hacía
con el fin de que le llegara a odiar para yo dejarle
porque no tenía el valor de hacerlo y esperaba que
sea yo el que diga Basta! y finalizara la relación

Tal vez ambos fuimos débiles, nadie tuvo el valor
de primero dar por finalizado la relación
ambos esperábamos que sea el otro quien lo haga
y al final quien nos separó fue el mismo quien nos unio: EL DESTINO

sábado, 20 de mayo de 2017

SENTIMIENTOS RECLUSOS EN UN CORAZÓN ROTO


No hay tiempo para precaución, es momento de actuar, pues allá en algún lugar de nuestras tres dimensiones, seremos salvados, por quien esperas ver cada día al despertar, quien esperas ya no se desvanezca cada día al dejar de soñar, te devuelva la fantasía de volver a vivir, de escapar de la realidad y jamás regresar, mientras hoy cuando espasmos últimos das en la rabia que estalla de tu mirada, no hay quien te coja en brazos y te diga lo que en el cielo observas nostálgico, lo que nos espera allá a la distancia inconmensurable, allá donde los misterios nunca acaban de acontecer, lejano donde ya nada puede morir, hasta donde las tristezas solo son trivialidades.
A donde escapaste que no hay camino que te traiga de regreso, acaso la noche ha borrado el camino de retorno, o tal vez tus lágrimas han inundado el sendero de la salvación, quizás ahogado a la razón, donde las luciérnagas reposan sobre un cadáver que desfalleció de tanto existir, de tanto tribular, a donde el tiempo ha llegado a un punto muerto, hundido en abstractos aconteceres en una turbia mente de ilusas pretensiones, acabándose la esperanza, canibalizándose a sí misma, destruyendo el cimiento sobre el que reposa, cayendo hacia el foso de aquella muerte libertaria, huyendo del opresor omnisciente, te cuestionas si es acaso la vida solo es la manifestación de la voluntad un opresor universal, quien subjetivamente te enseña el lado luminoso de la verdad, pero te oculta el lado oscuro de las cosas, lo que hay detrás de la verdad, puro, objetivo, nada abstracto, todo claro, como las perlas de unos ojos que alguna vez viste llorar, que alguna vez fueron el crisol de una tristeza inminente, dos astros incandescentes pero compactos en un rostro inmaculado, el sendero que se dibuja desde esos ojos por el rastro que siguen los ríos que se alimentan de las lágrimas hacia los labios que llevan la vida, el elixir que fue capaz de destruir hasta los cimientos aquello que oprime los sentimientos agobiantes, obscuros que amenazan con aniquilar lo poco de existencia que ahora has encontrado en las largas y solitarias noches inundado de fantasmagóricos seres monstruosos que emergen de una realidad existente en una dimensión desconocida, confusa, paralela de nocivas influencias, de negativas energías, son siete las veces que has luchado diariamente durante los 21 días y 500 noches en que has combatido a las fuerzas de tu mismo ser.
Y una voz habló, el poema acabó, el amor va muriendo poco a poco, ya jamás podrás revivir los placeres del ayer, porque en el mar de olvido ya todo quedó, las estrellas, siempre ellas, brillantes, en la lejanía del desierto interestelar, abrazan una luna solitaria en ese firmamento, y entrando en ese mundo de recuerdos, habita solamente el espectro de quien una vez estuvo ahí, ahora solo queda su sombra, sobre aquella tumba yacen solo restos de lo que fue, solo los ecos de su voz, solo los decadentes k1vestigios de algo que fue tan grande como el azul del firmamento, y ahora caminando solamente a través del tiempo voy hacia adelante, no hay manera de retroceder, emprendido el camino ha sido, no hay a donde retroceder, rendirse es imposible.

Ahora solo perderme en la dulzura de su voz, del eco de su voz, aun retumbando en el recuerdo, desvaneciéndose en el olvido como la niebla, en las tinieblas hay algo, destellos de luz en la obscuridad, hay sentimientos reclusos en un corazón roto, esperanzas que van muriendo, hay cosas que se pierden y no entiendes un porqué, sentimientos muertos en un alma lastimado, quien fue alguna vez un caballero ahora se va convirtiendo en un fantasma, tu peor y tu más oscuro fantasma.

sábado, 29 de abril de 2017

UN AÑO

Hoy 29 de abril es una fecha y un día cualquiera para el resto la humanidad, quizás el cumpleaños de alguien, o alguna que otra celebración en todo el mundo. Sin embargo para mí, es un día oscuro, como los últimos 4 meses en que en el calendario se marcaba la fecha 29, sin embargo es menester tratar de hacer catarsis en este día, liberando dubitaciones aleatorias pero con una coherencia dirigido por un pensamiento constante, esta fecha, necesito dejar ir y sanar.
Hoy 29 de abril, sería nuestro primer año juntos, si claro aún estuviéramos juntos.
Allí, en algún lugar, cercano a donde juntos compartimos momentos, historias y donde fueron forjados recuerdos imborrables, aún te encuentras, mientras yo, no, y tomamos caminos distintos cada uno, sin embargo aunque quisiera decirte tantas cosas que seguro ya sabes, necesito decirlo de todas maneras, y en algún lugar de esta dimensión física, te encuentras, y no existiendo ahora un nexo que nos permita comunicarnos, solo queda escribirte aunque sé que tal vez jamás leerás estas líneas. Aún estas en mis sueños, eres un presente en mis pensamientos, una constante imborrable en mi vida, alguien que me cambió para siempre.
Aunque fuiste un sol radiante en mi vida, ahora eres una lejana estrella en el infinito que brilla aún, distante, inaccesible, pero existente en la lejanía, quizás cercano a alguien más, a quien irradiarás e iluminarás su vida y a quien reconfortarás con tu tibio calor, alguien más quien comenzará a orbitar sobre ti, de quien serás el centro de su universo, a quien su vida comenzarás a cambiar, como cambiaste la mía.
Recuerdo con nostalgia cómo fue la primera vez que te vi, la ropa, el lugar, la fecha, las circunstancias.
Vestías un jean azul, una chompa azul y esa tu mochila ploma, y tus inconfundibles zapatos cremas.
Te veías tan reluciente, tu semblante era cautivante, y tu sonrisa hipnotizante, esa sonrisa que fue tallado en mi memoria.
Solo quería verte para ser testigo de esa sonrisa.
Ese timbre de voz, esa única manera de hablarme, tanta coquetería, tan bromista a penas conocerme, tus chistes de doble sentido, tu mirada algo adormecida que me impactó de solo verlo, tu conversación, mientras yo me hallaba ante ti muy temeroso por ese extraño palpitar en mi corazón cuando estaba junto a ti, supe desde el momento que te vi, que desde aquel mismo día ya nada sería igual, y hoy a un año, me doy cuenta que ese presentimiento no se equivocaba.
Tu mirada, tu sonrisa, ¿a quién encandilarán ahora?, ¿a quién encantarás con esa voz melodiosa que a mí me hizo soñar?
Tu cabello, su textura, aquel lunar en tu rostro, sobre tu piel morena y suave como la seda, tus manos, y tus finos labios que besarlos eran un deleite, mi adicción y mi perdición.
¿A quién volveré a mirar como te miraba? ¿Quién volverá a robarme el sueño como me lo robabas? ¿Quién será capaz de abrir la puerta de mi corazón?.
¿A quién le diré un TE AMO con una voz que me salga del corazón? ¿Quién volverá a hacerme sentir el miedo de perder a alguien con ese mismo miedo que tuve de perderte? ¿Quién me verá manifestar mis miedos e inseguridades? ¿Ante quien volveré a sentirme cómodo de llorar sin sentir vergüenza?
¿Quién será la causa de que termine el día solo para verte al anochecer? ¿Quién volverá a ser quien me haga valorar cada minuto y cada hora a su lado como cuando valoré cada segundo al lado tuyo?
¿Quién volverá a despertar ese lado cursi que solo tú y nadie más ha visto?

¡¡¡MALDICIÓN!!! ¡¡¡SI TAN SOLO PUDIERA, SI TAN SOLO PUDIERA, REGRESARÍA AL PASADO SOLO PARA VOLVER A ESTAR A TU LADO UNA VEZ MÁS!!!

Maldición, no puede ser que me encuentre al borde de la depresión, al borde de la sofocación, tu ausencia es el más grande flagelo sobre mi existencia, haber amado tanto, y haber perdido todo tan drásticamente, ¡RAYOS! que es difícil asimilar semejante castigo de la providencia.
Si, seguramente me llegaste a odiar como todas las personas a las que llegué a querer, y sé que me odiarás en algún lugar donde te encuentres, pero aquí en esta entrada quiero dedicarte aunque tal vez de manera incoherente, todo lo que has llegado a significar para mí, porque en el fondo de mi corazón, la coherencia no halla lugar, y sí, yo aún lo recuerdo como te lo prometí.

 “TAL VEZ TE AMARON MÁS DE LO QUE YO PODÍA ESO NO SIGNIFICA QUE YO NO TE HAYA AMADO CON TODO”

Si tú piensas que amar al borde de la idiotez fue una debilidad, pues qué más da, yo te amé al borde de la idiotez, pero ¿sabes qué?, no me arrepiento, amar con locura es la única manera de amar sinceramente, contigo aprendí que la única manera de amar, es amar sin contemplaciones, con todo, sin medir ni dosificar emociones y entregarlo todo, y a ti te di todo, aunque según parece nunca fue suficiente para ti, porque tal vez siempre consideraste que era todo ya demasiado tarde. Sin embargo tú llegaste a formar parte de mi presente y de mi futuro, yo empecé a orbitar tu existencia, te convertiste en el centro de mi universo, en el astro que iluminaba mi vida, quien me daba el calor que necesitaba para vivir, quien me enseñó que el sentido de la vida, es vivirla al lado de alguien más, a quien amas más.

Me gano más el querer dejarme llevar por el camino del amor que me inspiradas a sentir en mí.
Las razones perdieron sentido, y la lógica ya no tenía lugar cuando únicamente dejaba llevarme por la corriente de mis sentimientos, cuando te empecé a amar.

Aquel 29 de abril, lo recuerdo muy bien, me visitaste, era un viernes frío, luego de haberlo pensado días anteriores, al fin te pregunté.
     -      ¿Te gustaría estar conmigo?
-     No me importaría – Fue tu respuesta.

No recuerdo textualmente cómo formulé mi pregunta, pero si recuerdo textualmente esa respuesta que me diste. NO ME IMPORTARÍA, tal vez solo tú entiendas el sentido de esa respuesta, o qué es lo que querías decirme, pero yo lo tomé como una respuesta afirmativa muy peculiar y original.
Y a partir de ahí, comenzó todo, lo bueno, hermoso, y también a sentir lo cruel que alguien podría llegar a ser conmigo.
La magnífica manifestación de tus sentimientos, me regalaste un Bob esponja, quien se convirtió en mi fiel compañero en mis noches solitarias, una parte tuya que siempre me estuvo acompañando en tus eternas ausencias, mi consuelo cuando tu flagelabas mi alma con tu indiferencia y tus frías palabras que laceraban mi corazón.
Fuiste la única persona que fue capaz de destruirme con sus palabras, de lastimarme donde nadie jamás pudo hacerlo, de someterme como nadie más pudo.

Aquellas tarjetas hermosamente decoradas con la paciencia de tu cariño hacia mí y que cuyas letras fueron talladas en mi pensamiento, cada una de ellas. Recuerdo que en una escrito está:

“Siempre estaré ahí para acompañarte siempre”

A veces me pregunto si solamente fueron palabras que fueron ciertas en un presente ilusorio, o si en realidad estás ahí, en la distancia, pero acompañándome con tus pensamientos, como una estrella que brilla en el firmamento.

Aunque mi estupidez también fue justamente eso, como la ocasión en que llegaste a mí con un obsequio, aquel chocolate en una bella caja de cartón rosado, un delicioso chocolate en forma de corazón, y en cuya caja simbólicamente habías depositado tu corazón y que yo en una estupidez dejándome llevar por una oculta ira me hizo mancillarlo utilizándolo vilmente como cenicero frente a tus ojos. Gran error mío, y creo que eso tu nunca me lo perdonaste, y con justa razón.

Aquellos objetos en el cual habías invertido en mí tu valioso y muy merecido tiempo han hecho vencer la barrera de aquella orgullosa razón mía, y dejarme llevar por lo que tu sentiste.
Tú fuiste la primera persona en mi vida que pudo barrer hasta sus cimientos toda mi coraza de un ser frío insensible indiferente y arrogante, reduciéndolos a cenizas y haciendo emerger de esas cenizas un nuevo ser en mí, este que ahora soy.

Una nueva persona que al final te supo amar con todo lo que le quedaba.
Hasta el fin de lo que inevitablemente el destino en su maniobra cruel pone entre nosotros.
Que ironía que sadismo de aquel Dios que nos pone a prueba a ambos, no sabemos aún con qué fin, pero creo que ese Dios no pone en el camino a dos personas para que venzan sus propios miedos y contradicciones para llegarse a amar, para que al final algo tan grande termine en nada.

Todo tiene un sentido, tal vez no lo sepamos ahora, tal vez cegados por la tristeza no podamos darnos cuenta de que Dios nos prepara algo mejor para nosotros dos.

Por eso y muchas cosas más considero que eres la mejor persona que he conocido, que me ha aceptado en su vida, a mí, a pesar que de yo no merecerla.
Que me ha enseñado que el sentido de la vida es vivirla con amor, vivirla con un alguien que te haga querer dar y sentir amor, y que ese alguien sea aquel que me hizo aprender a amar. Que ese alguien hayas sido por siempre tú, EB, quien me enseñado que el amor puede cambiar la vida de una persona de un momento a otro.

Lo que me queda de ti son mis recuerdos, y lo que me conecta a ti lo que me regalaste, siempre viviré con la esperanza de algún día y en un mejor futuro tu y yo volveremos a estar juntos, quizás sea una utopía, pero son gracias a seguir a las utopías que la humanidad llegó tan lejos.
El tiempo quizá me dé la razón, pero no me arrepiento de nada, a pesar de todo, haberte conocido fue lo mejor que me ha pasado, has llegado a mi vida y la has cambiado para siempre.
 
En la noches frías y cargadas de obscuridad, mi yo interno me hace reflexionar, me dice a mi mismo:
"Siempre caminaste en la vida buscando diversiones pasajeras, equivocado siempre anduviste, buscando sexo sin sentir más que placer físico, tratando de llenar un vacío infinito dentro de ti, una carencia de algo que no encontrabas explicación, te ufanaste de ser frío, de ser alguien fuerte por jamás haber caído en las garras del amor, te creías poderoso, dueño de tus emociones, dominante de tus sentimientos, llorar era para ti algo extraño, una debilidad del resto de personas que a no tenerla te hacia diferente a los demás.
Pero era solamente porque nunca te habías enamorado de alguien, por más que conociste personas de todo tipo, ninguna despertó el amor que dormitaba en ti, Solamente bastó una mirada, una sonrisa para poner de rodillas a todo tu ser, eso fue, con quien descubriste que el sexo es algo genial, pero cuando sientes una conexión tan fuerte con alguien, un beso, una mirada, es suficiente para debilitar tus rodillas, y someter a un espíritu rebelde, fuiste sometido de la manera más hermosa.

Con él, tú aprendiste mucho, como que estabas tan equivocado en la vida descubriendo que los gustos vienen y se van."

“SI TAN SOLO DEJARAS DEMOSTRARTE TODO LO QUE SIENTO POR TI, SERÍA EL CHICO MÁS FELIZ DEL MUNDO”

Y lo demostraste, y fuiste muy feliz a su lado tratando de hacerle feliz, tratando, a veces vanamente de robarle una sonrisa, y ser feliz sabiendo que la persona que más amas es feliz.

Cuando el cielo ya no brilla, un junio gélido caminando de la mano en la obscuridad de la costanera, a orillas del lago, soñando juntos un futuro que entonces era prometedor, riendo, donde aún se esforzaba en hacerte feliz, donde todo eran promesas, donde prometían volverse a ver cada vez que se dijeran adiós, un hasta luego temporal, cuando el miedo a una separación era tan grande como el miedo a perder la vida, y un adiós definitivo y largo era aún muy lejano e imposible de imaginar, impensable, cuando soñar lo bonito de estar junto al otro era el único pensamiento que había al mirar el cielo. Donde habíamos descubierto en el otro el reflejo de nuestra propia alma, y quizás uno de los tantos pensamientos de Dios.
  
Pero poco a poco todo se fue marchitando, todo lo bonito y hermoso se fue corrompiendo por la desconfianza y el resentimiento, fueron contadas las veces en que había llorado en mi vida, la última vez que había llorado fue de niño cuando uno de mis juguetes favoritos había sido extraviado, desde entonces toda mi adolescencia, y posterior juventud las había vivido, soportado y sufrido sin derramar ni una sola lágrima.
Pero todo cambio cuando en nuestras discusiones se planteaba el tema de terminar la relación, fue cuando por primera vez comenzaron a correr interminables ríos de lágrimas de mis ojos, fue cuando por primera vez en mi vida temía perder a alguien, porque ese alguien se había convertido en todo para mí, había depositado todo mi amor y toda mi felicidad en una sola persona, lo había convertido en la prioridad de mi vida, por encima siquiera de mí mismo.

“Con que esto es amar” Pensaba en mi

Me amaba con la misma intensidad con la que quizás yo también le amaba, sufría tal vez igual como yo sufría, era un descubrimiento mutuo, éramos al parecer el primer amor de cada uno, solo eso explica que a pesar de todas nuestras discusiones, ninguno tuviera el valor de terminar la relación que llevábamos a pesar que en el fondo de nuestro corazón nos hacíamos tanto daño.

Una vez le dije destrozado por dentro, cuando  nos íbamos a decir un adiós y cuando decía que quería irse.

“No me quiero separar de ti, quiero que estar junto a ti por siempre, no quiero perderte”

Me miró a los ojos, me seco las lágrimas que discurría por mis mejillas, sentí sus tibios dedos sobre mi rostro, sentí que me miraba, tuve miedo de hacerlo pero me arriesgué a abrir mis ojos, y me encontré con su mirada, fija sobre la mía, esos ojos negros, que tenían el poder de doblegar mi corazón, ese espejo de mi alma, ventana de un universo incógnito, y me dijo.
No me vas a perder, solo estaré un poco más lejos de lo que hoy estamos, quizá en algún lugar en algún momento volveremos a estar como estamos hoy, frente a frente.
Las cosas nunca salen como uno quiere, pero en el futuro, cuando miremos las cosas en retrospectiva, solo entonces entenderemos los porqués de lo que por ahora no entendemos. Algún día volveremos a estar juntos, esta vez haré las cosas mejor para nosotros dos. Te amo

Ahora en retrospectiva me doy cuenta de lo estúpido que fui, pero al mismo tiempo estoy feliz de haber hecho tanto por amor, que fui sincero y que por primera vez en mi vida di todo por alguien... por AMOR.

Recuerdo nuestro último paseo, nuestra último viaje juntos como pareja que compartían momentos, era ya el cenit de lo nuestro, fue un recuerdo triste porque en ese paseo parecíamos dos extraños a lo que en realidad se suponía que éramos: Novios.
Ya entonces tenías pensado dar por finalizado nuestra relación, y querías cerrarlo de una manera confusa para mí, cumplir el viaje que habíamos planeado por meses, para que no haya promesas incumplidas, al menos eso fue un buen detalle de tu parte.
Aunque solo fue para cumplir una promesa.
Pero no entendía tu frialdad constante, no deseabas ya que camináramos juntos, querías ir por tu propia cuenta, ya no dejabas que sea quien te acompañe, íbamos como dos personas desconocidas, sin hablarse por todo el camino, las veces en que hablamos fue solo un cruce de palabras bastantes fríos y solo lo absolutamente necesarios.
Entonces ya intuía que algo mal se estaba gestando en ti. Lo más triste era caminar por aquel sendero tan distanciados, ibas delante mío, y a propósito caminabas a un ritmo acelerado, como deseando huir de mí, nunca me sentí tan repudiado, nunca nadie me ha despreciado tanto, nunca jamás me sentí rechazado, pero no solo fue sentirme rechazado por cualquier persona (eso no me llegaría a importar), lo terrible es ser ignorado, rechazado, repudiado por la persona que más amas, por quien darías tu vida misma, por quien es la razón de tu sacrificio, qué me importaba una estúpida excursión visitando unas inertes ruinas que cuentan la historia de un pasado lejano y extinto, si yo solamente estaba ahí para estar a tu lado y sentir tu compañía, y sin embargo, me estaba negando la razón misma de aquella excursión.
La única compensación que esperaba era tu compañía, pero hasta eso se me fue negado.

Caminando, tras sus pasos, comienzo un monólogo, y a buscar sentido a todo.

Ese que ves ahí, es quien te enseñó a amar, quien te enseño el dolor, quien te dio un objetivo en la vida, que te ilusionó y te desilusionó, que te enseño pensar en un futuro a largo plazo estando a su lado, y es ese mismo ser quien te enseño el desamor y lo más trágico es que esa persona que tú ves delante de ti, es quien tuvo el honor y el privilegio de romperte el corazón, fue el único ser quien te vio tal cual eres, el que descubrió tu punto débil, el que te vio llorar y frente al cual no te avergonzarte ser quien eres, porque sabias que estabas seguro junto a él. 
Aquel que te enseño a amar, y quien por primera vez te hizo sentir amado, a ti, quien siempre fuiste un ser solitario y reacio a mostrar tus sentimientos.
Los día brillaron en su esplendor en el apogeo de su relación, haces memoria como fue que sus miradas se cruzaron por primera vez, recuerdas muy bien cómo iba vestido, el lugar exacto donde nos vimos frente a frente por primera vez y nos dijimos el primer “Hola”, hasta su aroma. Ese mismo lugar en el mundo fue para mí un santuario, pues fue el punto de quiebre en mi vida, ese fue el inicio de nuestra historia, y de mi nueva etapa en la vida, la etapa en que experimentaría el amor.
Y ahora todo ya parece una utopía del ayer, un recuerdo lejano, ya no reconoces a aquella persona de la que te enamoraste, ha cambiado tanto, te preguntas en que momento dejo de ser como era antes.
Esa persona que camina delante de ti, es la misma a quien llegaste a amar más en este mundo, más encima de ti mismo, es al mismo tiempo quien te hizo feliz y te rompió el corazón, te lastimó tanto y te destrozo en mil pedazos, quedando tus partes dispersos por todos lados, por cada calle en donde juntos caminaron, por cada restaurante en donde juntos compartieron una mesa en risas, y entre miradas cómplices, por cada calle por donde juntos caminaron, pero el lugar donde esta gran parte de tus pedazos fue en aquella habitación, punto de encuentro más común, y lugar donde más recuerdos tienen, donde compartieron más que intimidad y largas charlas que te pesaba que terminarían.
Quien va caminando delante tuyo, que se esfuerza por distanciarse de ti, que niega a esperarte para que juntos vayan, en quien parece que el amor hacia a ti ya murió, es la misma persona que fue dueño de tu ser, quien con una sola llamada podía alegrarte tu vida, quien con solo una palabra podría destruirte por dentro.

 Solo cuando estas en lo más bajo del dolor y el sufrimiento es cuando uno se comienza a cuestionar el porqué de las cosas y de su vida.
Solo entonces uno ve a la vida en retrospectiva y se pregunta si todo lo vivido ha tenido sentido y en que fallamos.

Amar es el sentimiento más sublime que existe, y eso es lo que siento por ti, algo grande inmenso, infinito, aunque estés en un lugar que desconozco, sé que eres especial para mi eres parte de mí, pero cuando se habla de lo infinito, hablar de una parte es hablar del todo, así es como tú eres lo todo para mí.
  
Quiero ser el pensamiento que se manifieste en tus sueños, quiero ser quién en un fugaz momento, me cruce en tu mirada, y que por lo menos reserves en tus recuerdos un breve espacio para mí, para que mi corazón rejuvenezca con la vitalidad que irradias a mi alma, si acaso me niegas eso, no importa, de todos modos, las estrellas están cerca de mi todo el tiempo.

 Pocos a poco deje de llorar seguido, ahora solo son esporádicas lágrimas de vez en cuando.

Este soy  yo la persona que tú ves introvertido antisocial tímido con sueños pero con miedos de alcanzar estos sueños, quien has transformado, a quien has marcado por dentro. Me enseñaste que no basta amar sino ser consecuente con lo que se siente, Demostrarlo, sin miedo a salir lastimado. Esta es la más grande enseñanza que me llevo de ti.

Dicen que los amores verdaderos duran 8 meses, por que el número  8 es un infinito invertido.