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lunes, 28 de septiembre de 2020

LA ÚLTIMA CAMINATA

 


Esto se tornó aburrido, hablé tanto que ya no sé qué decir. Dejo de hablar unos minutos para ver si rompe el silencio para hablar sobre algún tema, pero ya van cinco minutos de un silencio incómodo, y es como si todo el peso de la relación cayera sobre mí, sobre mi capacidad limitada de mantener ameno el ambiente.

Las únicas veces que hablaba, era para quejarse, discutir por cosas que para mí eran absurdas y nada relevantes, peleas de esto y aquello, berrinches, contarme chismes sobre gente que no conocía y  que no me importaban, pero que escuchaba para evitar esos silencios incómodos. Y hasta a mí, me resultaba aburrido y sofocante ser yo el único que conversara y tratara de buscar temas de conversación, mientras solamente me escuchaba, con una cara de aparentar prestar atención, cuando en su mente quizás estaba entonando la canción que está de moda. Que aburrido se había vuelto todo, muy rutinario, muy predecible, si hubiera querido hablar conmigo mismo en voz alta, no me tomaría tantas molestias de ir a lugares tan lejanos solo para aparentemente hablar ante un maniquí viviente, que sé que era humano, únicamente por que parpadea, respiraba, y ocasionalmente cambiaba de posición su cuerpo.

Es algo irritante que sus únicos temas de conversación, sean durante las discusiones. En fin, de quien no me hace crecer, me debo apartar.

El problema es que decirlo es fácil, llevarlo a cabo, no tanto. Es decir alejarse es simple, lo verdaderamente titánico es mantenerse alejado de aquella persona que como una droga, buscas, pero sabes te hace daño. Bien dicen que el amor genera una adicción en el cerebro tan similar a la causada por la cocaína, heroína o cualquier narcótico que da la falsa sensación de felicidad….

 Y pues bien, un día salimos a pasear muy lejos de la ciudad, por unos bosques muy hermosos, pero al momento de regresar, hemos discutido, como siempre, sobre cosas que para mí, por más absurdos que sean, se solucionaban hablando y dialogando, pero ante su falta de argumentos y enorme orgullo, opta por su salida más simple e infantil: El silencio y la indiferencia.

Caminamos distanciados, va delante yo detrás, es una carretera, si hubiera calles alternas habría tomado una para salir de aquella farsa, pero hasta llegar a la ciudad, debemos seguir así. No me habla, me ignora, sin embargo, acelero el paso para alcanzarle y llegar a su lado, estaba como a 50 metros delante mío, le logro alcanzar, me pongo a su diestra, hace como si no existiera, sigue con la mirada adelante, lleva sus audífonos puestos, escuchando música a todo volumen, le quito delicadamente el que lleva al lado derecho y entonces le digo, lo más fuerte y claro para que entienda cada palabra:

Caminar junto a ti es un agobio cruel, solo rompes el silencio para soltar de tus labios palabras que son tan hirientes como filudas navajas volando a toda velocidad hacia mi frágil corazón, pues para amarte me deshice del blindaje protector para poder sentirte y al mismo tiempo quedé vulnerable, a tus hirientes palabras y terco actuar. No entiendo en qué momento te diste cuenta de todo lo que soy capaz de hacer de por ti, de que me tenías a tus pies, y cuando lo hiciste, parecía un ejercicio para tu Ego, el lastimarme para sentirte bien, y sentir esa sensación de poder sobre alguien más. Me lastimabas con palabras que antes viniendo de cualquiera me causaban risa, pero que viniendo de ti, son certeras para lastimar.

Pero camino junto a ti por ultima vez, siento que el aire me falta, y a ti parece no importarte, solo sigues tu camino esperando que yo vaya detrás de ti… Pues disfruta estos pocos metros que quedan de carretera, pues llegando a la ciudad, yo tomaré un camino distinto a ti, y en el futuro, trataré de no coincidir más contigo.

Su rostro estaba inexpresivo, es como si no habría escuchado palabra alguna, y le volví a colocar delicadamente el audífono que le quité para hablarle, y me dispuse a correr el tramo que quedaba para llegar a la ciudad, corrí y corrí sin mirar atrás, volver la mirada atrás era caer, no me detuve pero ya veía cerca la ciudad, el aliento me faltaba, pero mientras ya las luces de la ciudad iluminaban la carretera en el ocaso de la tarde, escuché gritos tras de mi pronunciando mi nombre, pidiéndome que esperara. Llamé una movilidad, me subí en ella y pedí que me llevara a casa. Comencé a recibir mensajes y llamadas, pero en mí dije: lo siento, responderte es volver a caer, me hablarás bonito con tu voz suave y llorosa, con esa ternura que me derretía, y entonces daré marcha atrás.

 Corté entre nosotros todo canal de comunicación, era momento de entrar en abstinencia de amor, era momento de sanar nuevamente a mi corazón.

viernes, 25 de septiembre de 2020

EFÍMERA ETERNIDAD

 


“Eternidad” que palabra tan engañosa y confusa, su significado es diferente a lo que era. Aunque en su definición oficial significa: que dura por tiempo infinito, los seres humanos lo usan de forma extraña.

Es usada y evocado para adornar mensajes de Amor. Pero “Eternamente” O “Siempre” suele durar tan poco, a veces un pestañeo, a veces dura tan poco como una imaginación burda de un enamorado hipnotizado por unos ojos bellos, unas palabras tiernas que encandilan, una suave sonrisa, un cálido abrazo, un efusivo beso y un lujurioso cuerpo cuyo erotismo hace sucumbir fácilmente a la razón; y sus cuerpos se funden junto al otro en medio de una vorágine de sensaciones que los llevan a sofocarse en un océano de extasiaste lujuria que ansía que todo ello dure un “Eternidad”, que dure “para siempre y se prolongue indefinidamente en el tiempo…

Mas así como todo lo que comienza en esta realidad, está condenado a llegar a un final, y siendo las cosas que pudieron ser pensadas o dichas en medio de la tormenta de extasiante erotismo pierde su significado ahora que se ha disipado aquella anomalía de sensaciones, y palabras como “TE AMO”, “SIEMPRE”, “ETERNAMENTE” o “SOLO TUYO”, que fueron sinceras cuando fueran dichas y pensadas, fueron usadas tantas veces hasta corroer su significado, pero ahora que toca encarar la realidad tangible, dónde nos regimos por esa misma racionalidad que volvió del coma al acabar el éxtasis pasional, sabemos que fueron solo exageraciones de aquel animal que fue liberado de nuestro profundo ser y al que nuevamente volvimos a enjaular, hasta que sus cadenas nuevamente sean destruidas por otros ojos, otras palabras, otra sonrisa, un cálido abrazo, un descomunal beso y un candente erotismo. Cualquier bestia por más dormida que esté, despierta ante el fuego que enciende en nosotros una persona excepcional.

Y ahora, y mirando las cartas y mensajes cuyas palabras nacieron de corazón, me da la impresión que fueron escritas por alguien más, alguien diferente que tomó el control de mi cuerpo y mente y pensó y escribió todas aquellas cosas, y una vez terminado, me entregó el control y veo ahora su obra, esas cartas escritas con un profundo sentimiento, y que a veces me conmueven, y me hace parecer tonto, el énfasis de muchas promesas que iban acompañados de aquellas palabras que mencioné antes, quedando a veces frases poéticas, tan emotivas y a la vez tan graciosas.

“Siempre te amaré y eternamente seré tuyo”

Para mi ese “Siempre” duró tan poco y ese "Eternamente" fue tan efímero como el paso de 3 estaciones.

Y así, leo las cartas de alguien que vive dentro de uno mismo y que solo emerge cuando nuestro YO racional es diluido por ese mar de sensaciones que destruye los muros donde queda confinado ese YO romántico, animal y apasionado ser, que no teme a su propia sinceridad, y por consiguiente y sin miramientos dice lo que siente y siente lo que dice, y palabras que para mi ahora pueden ser vacías o huecas, llevan una gran carga de sentimientos porque que salieron de corazón en un momento de irracionalidad narcotizado por lo sublime y extasiante de un momento de extraña felicidad, y uno suele decir al oído o plasmado con tinta sobre papel, promesas sinceras que van adornadas del “Siempre”, “Eternamente”, “Te amo”, “Solo tuyo”.

Después de todo, a veces necesitamos algo de fantasía en nuestra vida, y por qué no fantasear con que ese sentimiento que nos llena de júbilo sea imperecedero. A veces necesitamos mentir y mentirnos a nosotros mismos para ser felices.

sábado, 5 de septiembre de 2020

PALABRAS QUE NUNCA LLEGARON A SU DESTINATARIO

 

Hola cómo estás, solo los que han amado como lo hice podrían comprender lo tanto que he estado pensando mucho en ti desde la última vez en que nos hemos visto, nada ha sido igual, he pasado noches enteras extrañándote, no fueron pocas las veces en que me embargó una intensa tentación de escuchar tu voz una vez más, pero el orgullo y aquella promesa de esfumarme de tu vida para siempre, ha sido lo que siempre me lo ha impedido hacer. Cuántas veces entre lágrimas, tenía tu número en El Monitor de mi teléfono y sólo hubiera bastado presionar el botón verde para llamarte, y esperar unos segundos para escuchar tu voz respondiendo al otro lado del auricular, pero nunca tuve el valor de hacerlo, me detuve ante esa frontera y no di un paso más, siempre el temor de no poder contenerme antes de esta nueva experiencia, o no tan nueva, tal vez aquella conocida sensación muy familiar, en que mi cuerpo reaccionaba, de una manera muy peculiar al sonido característico de tu voz, que durante tiempo, ha sido lo que ha doblegado mi voluntad a tus pies, con solo pedirme cualquier cosa, yo lo habría hecho costase lo que me contaste, has sido durante mucho tiempo mi Némesis, tú, de los ojos tiernos, de la mirada adormecida, y de los labios finos, de la piel canela, del cabello oscuro, dueño del ser que alguna vez fue mi todo, quién al irse de mi vida se ha llevado el cielo, la luz de mi vida, y dejó en cambio una perpetua tiniebla donde imperó la tristeza por mucho, mucho tiempo, hasta que aprendí nuevamente, a ver la luz y contemplar la vida a cómo era antes de que tú llegarás a la mia.

Y a pesar de que ha pasado mucho tiempo, en que creo que mi corazón ha sanado todas las heridas que ha sido inflingida por ti, aún hay un pequeño deseo en mi ser, de tan sólo escucharte una vez más, quizás un breve “Hola” y un fugaz "adiós" sea suficiente para calmar esta sed qué hay dentro de mí, porque a pesar de que el tiempo ha pasado, no puedo negar que has transformado de alguna manera mi forma actual de ser, haberte amado, ha cincelado sobre mi varios aspectos que ahora son parte inherente de mi ser, te has convertido en una parte de la que no puedo simplemente deshacerme, porque está integrada a la persona que soy ahora, porque ha sido parte de la construcción del ser humano en el que ahora me he convertido, has sido un ladrillo muy importante en lo que ahora soy.

No puedo evitar agradecerte, por haberme permitido amarte, no estoy seguro cómo sería yo, si hubiera amado a otra persona en lugar de a ti, me niego a suponerlo, que sepas que a pesar del mucho daño qué me has hecho, yo no te guardo rencor, es más, diría que jamás te lo guarde, jamás hubo espacio en mi corazón para odiarte, sólo este pequeño detalle, es suficiente para yo poder afirmar, que yo sí fui capaz de amar a alguien por encima de mí mismo, gracias por enseñarme que al contrario de lo que las personas piensan en su gran mayoría, el amor sí existe, sólo que hay que saber luchar por él, yo luché por ti, pero fue infructuoso, tengo la esperanza de que luchando por la persona indicada, encontraré el amor verdadero.

Ahora Espero que en el lugar en que te encuentres, con la persona con la que estés, te hayas dado cuenta de lo que yo descubrí contigo, y que encuentres a la persona con la que puedas ser feliz a su lado, sólo deseo que aprendas amar y que lo que vivimos juntos, lo utilices como una buena experiencia, para no cometer los errores que por nuestra inexperiencia, ha impedido que nuestra historia haya sido la historia de amor eterno que ambos buscábamos, y que yo, aún tengo fé de encontrar junto a alguien más.

 

jueves, 3 de septiembre de 2020

IDEALIZACIÓN

 

Me odias porque soy tan igual a ti, porque no quieres admitir que odias que en el fondo seas como yo soy. Odias que sea el reflejo de lo que más detestas en ti. Pero lo que más te atormenta, es que llegaste a amarme con todo, incluso con lo que de mi más odias, aquel lado obscuro que no quieres en mí, pero que vive en ti.

No obstante, el cielo y la tierra van girando y ni tu ni yo los podemos detener, soy lo que no quiero ser, pero te amé aun así.

Dame lo que tú quieres que posea para estar junto a ti, llévate lo que no quieres que yo tenga, destruye lo que quieras que de mi te molesta, en este punto estoy a tus pies, tu amor me ha sometido, si quieres destruirme para volver a construirme, puedes hacerlo, desde que posees en su totalidad mi corazón, posees mi vida y mi alma, lo que sea que te haga feliz y te haga amarme con seguridad, estoy dispuesto a hacerlo por ti, nada de lo que pueda perder se compara con lo que ganaré amándote y que me ames. A veces amar significa renunciar a todo, para tenerlo todo.

Buscaba en un ideal la felicidad, pero no quize aceptar que ese ideal solo estaba en mi mente. Yo amaba una idea, mi "Honey", no quería creer que "Honey" era como cualquier ser humano, igual que yo. En mi mente lo revestí de un ser de virtudes incorruptibles, y lo amé por ello, y al colisionar la idealización con la realidad, me destruyó en un principio.

Tuve que lidiar que “Honey” no cambió, sino que cambió mi noción de “Honey”.

Somos infelices cuando idealizamos a las personas que queremos, y luego nos damos cuenta que la persona idealizada no es tan perfecta como imaginamos. Solemos echarle la culpa diciéndole que nos ha decepcionado, pero hacemos el ridículo ante sus ojos y ante los ojos de los demás, porque no queremos admitir que estábamos siguiendo una sombra, amando y siguiendo un espejismo de amor perfecto en el desierto de nuestra soledad con nuestra sed de amor, nos hizo enamorarnos de alguien en todas sus perfecciones y que al llegar a su lado, al tocarle, toda la perfección se desvaneció y quedó solo un ser humano como nosotros, con sus debilidades e inseguridades, virtudes y defectos. Algunos reniegan tercamente de esta nueva persona real e imperfecta que descubren al tocar, culpando al destino y a la mala fortuna por sus desaciertos para enamorarse, por sentirse engañados todo el tiempo por las personas, sin darse cuenta que de quién es en verdad el problema, es de ellos mismos por creer en espejismos.

Pero si alguien sensato, sabio y de gran corazón, se propone a amar a esa nueva persona que tiene enfrente y ya sin el halo de perfección, será el más dichoso del mundo, porque quien aprende a amar a alguien imperfecto, se aprenderá a amar a sí mismo, y si en verdad ansia la felicidad auténtica, sabe que debe aprender a amar a ese alguien real, imperfecto pero auténtico.

Pues quienes buscan la persona ideal, terminarán solos, por qué van tras el arcoíris y al llegar al final no encontrarán nada.

martes, 1 de septiembre de 2020

CARTA

Bien, vamos a ver, escribiré una carta para decirle algo, no sé qué exactamente, un adiós definitivo sin que suene a ello, debe ser breve, conciso y no debo extenderlo por párrafos y párrafos en explicaciones y detalles como me gustaría, para hacerle entender toda la tormenta de emociones que causó en mí; extenderlo tanto resultaría aburrido, pesado y tal vez le desecharía antes de llegar a la mitad, debo por eso decirlo en síntesis… muy bien, mente despejada, aquí vamos.

Hola, desde antes que tú me conocieras, yo te vi, e impulsado por una fuerza incomprensible me aventure a conocerte más allá de lo que mis ojos miraban, e iba descubriendo poco a poco a la persona que eres, esa que se oculta a los ojos de los demás.

Cuando llegó el día de por fin conocerte, me fascinó la violencia con que destruirse toda mi tristeza. Nunca antes me había sucedido algo similar, tu mirada, tu voz, todo en ti, toda tu complejidad y misterio algo que me hipnotizó.

Decidí seguir a tu lado, no solo porque me hacías feliz, sino por qué ante ti, no tenía que fingir, podía contarte todo y sabía que me entenderías sin juzgarme, aunque era consiente al igual que tú, que el tiempo estaba en nuestra contra.

No sé lo que seguirá cuando yo me vaya, pero quiero hacer de este presente, el mejor momento para los dos.

Puedes pensar lo que quieras de mí, pero no que esto era para mí un juego.

 

Y Sonreía sin darme cuenta.

Maldición, que estupidez más grande, no se merece que le escriba ni una sola palabra, si es verdad que siento todo lo que escribí, pero estoy siendo condescendiente, no lo vale, no se ha ganado el merecimiento, pero pondré mejor esta carta en mi blog, sin jamás mencionar a su destinatario… que piense lo que quiera, de todas formas no nos volveremos a ver.

domingo, 26 de julio de 2020

SAD


Y vi sus ojos algo que ha cambiado, el brillo ha muerto, y si queda algo, es ya muy débil.

    Sus palabras ahora suenan tan vacías, en todo lo que dice está ausente esa música que me hacía suspirar y doblegar mi alma.

    ¿Dónde fue a parar el empuje inicial? ¿Se han revertido acaso los polos de las emociones?

        ¿Su amor pasó a mi, y mi indiferencia pasó a su ser?
Que complicado es todo ahora, que triste es ver que una vez muerto un sentimiento, no puedes volver a reanimarlo, no importa que tanto esfuerzo se ponga en ello, lo que muerto está, ya no pude renacer.

     Es mejor no dejar que un sentimiento se apague, es más fácil luchar hasta nuestro último aliento defendiendo la llama, a intentar encenderlo una vez que se ha apagado, no importa cuánto te esfuerces en dar, el amor no es eterno, si lo descuidas, morirá.

      No dejaré que lo que sientes por mi muera. Fui un tonto, lo sé, pero mientras aun quedé una débil flama en tu corazón, lucharé por ella hasta que vuelva a arder con la intensidad de mil soles, por que yo... Yo aún TE AMO.

sábado, 4 de julio de 2020

FLOTANDO


     Estas suspendido sobre nubes negras que nublan tu visión, descubres que estas en un estado que no comprendes, no sabes si estas ascendiendo o estas cayendo, únicamente sabes que estás flotando en el aire, descubres que es más que un simple sueño, sientes con claridad al frío entumecer tus extremidades, invadido por dolor y angustia, quieres abrir los ojos y descubres que los tienes abiertos, quieres cerrarlos y tampoco hay diferencia, pero ves allí una silueta caminando hacia ti que te resulta familiar, te es conocida esa figura, y se acerca aún más, es de una blancura inmaculada su vestidura, y cada vez va dando pasos hacia ti, se acerca más y más y descubres que le conoces…

Ahora sin saber cómo ni en qué momento, te das cuenta que estás con los pies sobre un campo de flores en una fresca tarde de primavera y aquel que venía caminando hacia ti, resulta ser nada menos que la única persona a la que más amaste en tu vida, es quien te hizo sentir el más perfecto amor recorriendo por tus venas, en cada latido, en cada respiración, en cada suspiro protagonizando tus más hermosos sueños, es quien te hizo sentir más feliz y a la vez quien al irse te desdichó, te destruyó por dentro y puso a prueba tu cordura, tus ganas de vivir y tu fe en el amor. Pero está ahí, frente a ti, a cada paso y segundo más cerca de tenerlo al alcance de un abrazo que mueres por darle, puedes sentir ese olor característico que solo percibías emanar de su piel, y a tu mente irrumpen recuerdos y recuerdos, anécdotas, diálogos, lugares, pensamientos y sabores emergen de tu mente y pareces vivirlos como antaño, todas esas sensaciones que estaban asociadas a esa figura, a esa imagen, a esa presencia que tanto amaste, quien podía doblegar tu alma sin que pudieras hacer nada al respecto.

Pero se acerca a ti, te toma de las manos y tú no puedes evitar tomar las suyas, te llama por tu nombre y tú le llamas por el suyo, ambos se corresponden, se miran a los ojos y no hay duda que no te ha olvidado, te promete felicidad completa, a nunca más irse de tu lado, no importa lo que pase, lo que suceda, lo que intente separarlos, te promete desafiar los designios del villano destino con tal de que sigan siendo los más afortunados amantes sobre esta tierra.

Aceptas sin dudar, has sido nuevamente doblegado sin oponer resistencia, el miedo no pudo con la determinación de tu corazón, cualquier anterior intención de dar una negativa o rechazarle fue anulada, el orgullo que antes dominaba tu ser, simplemente se hizo de lado y dio paso libre a que el amor nuevamente empiece a fluir por cada vena de tu cuerpo, se alimente con cada suspiro de tu pecho, y se eleve con cada pensamiento de tus sueños.

Entonces se escucha una voz que no proviene de ningún lado, pero que habla con notoria presencia y autoridad:

Tómense de las manos
El amor es algo abstracto, una fuerza fundamental del universo que mantiene unida únicamente a la materia consiente, como somos nosotros, como son ustedes, yo no profeso ninguna religión, yo no sigo a ningún dios, yo solo creo en el amor como fuerza que funciona como un engranaje que mueve al mundo, como un motor que impulsa a los hombres a realizar lo imposible.
En nombre de ese sentimiento, de esa misteriosa fuerza y de esa mística, yo, en nombre del amor, los declaro novios. 
Pueden juntar sus labios y fundirse en el beso que los unirá por siempre, el resto de la eternidad que dure este bello sueño.

miércoles, 13 de mayo de 2020

DOS TIPOS DE AMOR

     Existen dos tipos de amor: el amor de la persona admirada y el amor de la persona ordinaria.

    La persona admirada acepta el amor como un tributo y confiere su amor como un honor, ya que viniendo de él, debe tener un inmenso valor.

     Y la persona ordinaria no recibe ese regalo espléndidamente como alguien sin necesidad, pero lo toma como un mendigo.

     Por supuesto, la persona admirada, bien podría aceptar otros amores como corresponden, y por qué no, si el admirador es atractivo, sería un amor diferente al que ya tiene.


domingo, 15 de marzo de 2020

DESTRUCCIÓN



    Dejar el pasado atrás duele, aún más cuando ese pasado involucra a la persona a la que uno más amó, como nunca, como a nadie; y los espectros de su existencia están presentes en las cosas materiales que quedaron de una relación hermosa y dolorosa a la vez, la posesión de esos objetos lo complican todo, y el amor que le tuve alguna vez, hizo que yo decidiera aferrarme a la existencia de los recuerdos que me dejó.

    Tanto le he llegado a amar, que amarle me dolió tanto, lloré, sufrí, había vertido torrentes interminables de lágrimas pronunciando su nombre en largas noches que parecían nunca acabar, queriendo saber el porqué de su frialdad e indiferencia hacia mí, no entenderlo fue muy duro y lo pagué tan caro. Esa fue mi historia de amor, al menos en la última etapa la constante era la depresión y la ansiedad de salvar lo que llegué a amar más en el mundo, y al perder a esa persona, no me quedaba más nada que los recuerdos, los vestigios de que alguna vez fui amado por alguien.
Pues hubo, así mismo, momentos hermosos, inolvidables, tallados en mi memoria con el cincel de su ternura, si, demostró ternura también, su lado blando de su corazón, el lado hermoso de su personalidad, y la ternura de su sentimiento hacia mí.

    Me amó tanto, que me lo demostró de mil maneras, muchas de las cuales solamente quedaron vestigios en mi memoria, que son intocables, intangibles, fueron momentos solamente, inolvidables, hermosos, mágicos, aquellos momentos que ya no volverán y que tampoco de mi memoria se irán.
Pero también, una de las maneras en que me demostró su cariño, fue obsequiándome aquellos objetos materiales, cosas que llegué a conservar, y que bien pude haberme desecho de ellas en su momento pero no tuve el valor de hacerlo, es lo único tangible que me quedó para recordarle, es la prueba de que hubo un momento en que fui y me sentí amado por alguien, quien con cosas tan simples fue capaz de transformarme de alguien que se negaba a enamorarse, a alguien que terminó entregando todo, su corazón, sus secretos, sus sueños, sus anhelos, sus miedos, su pasado, sus temores y debilidades.

    Hay veces en que las cosas más sencillas se convierten en las más importantes.

    Y lo que me regaló, aquellas cosas que para mí llegaron a tener un valor incalculable, no tuve el valor ni fui  capaz de deshacerme de ellos ni siquiera en el momento más doloroso de nuestra separación, y los llevé a casa conmigo, desde tan lejos, hice un lugar en mis maletas para llevármelos conmigo, aquellas cosas que fueron entregadas a mi directamente de la mano de la persona que más amé en este mundo, no pude simplemente abandonarlo por ahí, esas reliquias invaluables, mágicas, el recuerdo de algo que viví, que fue real, que fue hermoso, pero que como todo en esta vida, acabó.
Me los llevé tan lejos, transportándolo con sumo cuidado, con delicadeza para no arruinarlos, los coloqué en un rincón especial de mi habitación, casi inaccesible con facilidad para evitar un escrutinio indeseado. Los embalé con sumo cuidado y cariño, el mayor tesoro que alguna más anhelé, que serían chucherías para cualquier otro mortal, pero para mí, lo único que me unía al ser que amaba entonces y que también me amó.

    Cartas, peluches, tarjetas, suvenir, cajas de chocolates, pañoletas, adornos, aquellas cosas que tenían un significado, cada uno representaba la esencia de momentos, a veces para conmemorar algo, a veces para una reconciliación, o a veces solamente un gesto de cariño solo por así, sin pedir nada a cambio.

    Cada uno de aquellos objetos que en persona se me fue obsequiado, representaba un beso de agradecimiento, una conversación profunda sobre nosotros, una dedicatoria y una historia, en mis momentos de soledad; en la lejanía pensaba en cada uno de esos presentes, y así mismo en la persona que me los obsequió, estaban ligados íntimamente en mi memoria, su recuerdo afloraba cuando pensaba en ellos, cuando regresaba a casa después de meses, abría aquella caja que contenía aquellos recuerdos y los observaba, nuevamente lágrimas sentía acariciar mi mejilla bajando de mis ojos, algunas veces pensaba en destruirlos, pero me detenía al solo mirarlos, con tan solo leer las palabras de sus tarjetas y dedicatorias escritos a puño y letra, todo ello, el significado de esos objetos, parecían infundían una energía en mí que me disuadía a que los destruyera, siempre les indulté de ese destino al momento de rememorar las circunstancias en que se me fue obsequiado cada uno de ellos, aparecían los flashback en mi mente mágicamente con tocar cada uno de ellos, y después de disfrutar el amargo dulce de la nostalgia, volvía a colocarlos en su escondite, a la espera de volver a ser contemplados en otro momento.

    Pasaron los meses, años, ya el sentimiento por la persona que me los había obsequiado había sido superado hacía mucho tiempo, andaba por la vida, en mis pensamientos ya dispersos en asuntos diversos, ya eventualmente iba dejando de pensar poco a poco en aquel humano que alguna vez me volvía loco, y que me tenía en vela a veces en noches de insomnio, atrapado en un bucle de tristeza depresión y angustia, y volvía a resurgir nuevamente el mismo yo, que ansiaba leer y escribir y tal vez soñar; cuando iba a casa, decía que ya no tenía sentimientos hacia la persona emisora de esos detalles, así que los decidí destruirlos, los saqué de su escondite, en perfecto estado los mantenía y estaban casi nuevos, y cuando los toqué, nuevamente los flashback y los momentos más emotivos que vivimos juntos, llegaba a sentir tanta nostalgia y cariño hacia aquellos objetos que desistía de mis intenciones inquisidoras.

    Mi vida seguía siendo arrastrada por las imparables corrientes del tiempo, los sucesos más desastrosos de mi vida iban erosionando mi estabilidad, esta vez ya no asociado a un romance, sino a cuestiones duras que la vida me puso delante, las cosas no me empezaron a salir muy bien, nuevamente sentía que algo, algún tipo de lastre existía en mi vida que no me permitía salir airoso de las situaciones que me tocaba enfrentar, llegué a recurrir a la introspección y a la meditación para ahondar en lo profundo de mi, sobre las posibles causas de ello, no iba a ser neciamente cobarde como para culpar a la suerte de lo que me pasaba, y ahondé en mis pensamientos, y en mi interior, básicamente descubrí, lastres emocionales que iba cargando sin darme cuenta, no era solamente buscar chivos expiatorios, sino el origen de todo.

    El daño que sufrí en las diversas etapas de mi vida, lo pude superar por que no existía nada físico ni material que me recuerde a ellas, excepto claro, aquellas cosas que aún guardaba, vestigios de un pasado tormentoso.

    Visioné que un aura negativo los rodeaba, al principio creía que solo era cariño para mantenerlos intactos, pero eran amuletos de mala suerte, influían en mis emociones para hacerme desistir de destruirlos, tenían como una especie de hechizo, cuando abría la caja que los contenía, me conmovía tanto mirarlos, que terminaba llorando de tristeza, un amor toxico hacia objetos inanimados, si debía barrer etapas de un pasado que fue difícil, ruin, y doloroso, debía tomar la decisión radical de acabar con todo lo que diera evidencia de que alguna vez también amé y fui amado, si la persona yace muerta en vida, no hay razón para mantener lo que me ata a su recuerdo, los objetos de aquella caja, eran lo último que me ataba a una etapa superada, era el ancla que no me dejaba seguir navegando, como objetos vudú, eran un lastre en mi vida, que debían ser destruidos al fin, vencer el escudo emocional que mantenían aún en mí.

    Con la determinación de no dejarme invadir por aquellos sentimientos nostálgicos que aquellos objetos despertaban en mí, los coloqué en una mochila, me sentí triste por lo que iba a hacer, pero mi voluntad era firme, iba a destruirlos al fin, iba a poner el punto final a la última página de una historia de amor que había culminado hacía mucho tiempo, y nada me iba a detener de hacerlo.
Nuestra historia comenzó un 29 de abril de un lejano 2016, y aquellos objetos habían sobrevivido demasiado tiempo, habían durado mucho más que nuestra relación, debía cerrar el capítulo, aun si este se mantuvo inconcluso por bastante tiempo por culpa de esos objetos, simbólicamente, debía demostrarme a mí mismo que ya los sentimientos habían sido superados hacia quien me hizo muy feliz e infeliz de la manera en que solo alguien que amó a la persona equivocada puede comprenderlo.

    Un 29 de diciembre del 2019, a las 7 de la mañana, con todos sus “detalles” en una mochila, fui al grifo más cercano a comprar gasolina.

    La noche anterior había perdido en circunstancias vergonzosas un celular nuevo que había comprado hacía poco, fue un suceso desafortunado, le atribuí esa mala suerte a una venganza anticipada de esos objetos, que no deseaban ser destruidos limpiamente sin antes causarme un sinsabor de boca que me impida disfrutar de su destrucción, quizás fue lo que decidió el momento de hacer lo que había postergado por tanto tiempo.

    Elegí como lugar, el mismo sitio donde poéticamente una vez, había capturado en una fotografía una escena de cómo el tiempo se encarga de destruir algo. Un bote siendo destruido lentamente por el río sobre el que ruidosamente surcaba sus aguas, claro que el bote, para entonces había sido devorado por el río y ya no quedaba nada de él. Era el lugar elegido para el holocausto. (Leer entrada)
Descendí las escaleras que me llevarían a ese lugar.

Crucé el túnel de árboles para llegar a orillas de ese río.



    Llegué a ese lugar, era silencioso todo, no había personas tampoco, los únicos ruidos las hacían las aguas siguiendo su largo camino, y el canto de las aves.


    Saqué los objetos, los coloqué unos encima de otros, por alguna razón, no sentí ningún tipo de tristeza que me embargara al tocarlos, ni se me ocurrió ni tuve ganas ni ánimos de leer por última vez las palabras de las cartas y tarjetas, ni siquiera un vistazo de despedida, fríamente los coloque en el suelo, saque la botella de gasolina, los rocié, y torpemente le prendí fuego sin tomar una distancia considerable, pues una columna de fuego ascendió tan alto y tan rápido, que me terminó quemando parte del cabello, felizmente solo fue eso, el olor a cabello quemado pronto lo sentí fuerte, y las cosas, aquellos objetos los vi quemarse, consumarse, devorados por el fuego purificador, no tuve ningún remordimiento verlos arder, sentí la satisfacción de un pirómano al ver como el fuego se nutría de aquellos objetos malditos, volví a echar gasolina, no iba a dejar que el fuego perdonara ninguna parte, no iba a descansar hasta verlos hechos cenizas, hasta que el fuego me libere de lo que tanto daño me había hecho.

    Volví a echar más gasolina, aun cuando todo ya estaba carbonizado, deseaba ver arder a las propias cenizas, no sea que alguna especie de ave fénix resurja de ellas.

    Al fuego sobrevivió una estatua de cerámica, y un medallón metálico, y como el fuego no bastaba para destruirlos, los arrojé al rio, como un tributo más a él.



    Luego de tan acto liberador, regresé a casa, por el mismo camino por donde vine, pero esta vez con una gran paz, y una sonrisa de satisfacción que cualquiera que me haya visto aquel día, no lo habría entendido. Al fin había puesto el ansiado punto final a esa historia. Al fin mi alma estaba libre para amar de nuevo.




viernes, 8 de noviembre de 2019

¿LO VALE?


  

   Amor sincero te quiero dar, pero al hacerlo habré bajado todos mis escudos y mi coraza, estaré a tu merced, vulnerable ante ti, si decides lastimarme, no hallarás resistencia en mí, te daré el poder de que tus palabras me lastimen o me hagan sonreír, tendrás el poder de alegrar mis días o sumirlos en uno gris, podrás hacerme sonreír con un simple mensaje tuyo o mantener mi tristeza cuando no reciba nada en todo el día, someterás mi resistencia de hacer cosas que no me gustan pero a ti si, de ver una serie que se me hace aburrida pero que se volverá entretenida si la veré junto a ti, de reírme de tus chistes aunque me parezcan tontos o repetitivos con tal de que me veas reír contigo; cederé a las cursilerías, y te haré tarjetas, te escribiré cartas, regalarte chocolates, hare collages de nuestras fotos, comprarte y regalarte peluches, cenas con velas y vino, te regalaré una mascota, te dedicaré canciones, te contaré mis sueños y te diré que te vi en ellos aunque no recuerde lo que soñé, te cantaré en un Karaoke sin importarme el miedo al ridículo, te llevare a juntos contemplar un cielo azul o uno nublado, y hablaremos sobre las figuras que podamos divisar  en las abstractas formas de las nubes, contemplaremos atardeceres en medio de profundas charlas, miraremos un cielo estrellado esperando un día ser parte de ellas, imaginando que un día fuimos parte de una, mirar desde lo alto de una montaña a la luna en todo su esplendor, y besarnos con ella como testigo.
   Sí, todo eso haré por ti, te daré el poder de hacerme feliz con tu felicidad, aunque yo no sea parte de ella.
Serás quien podrá lastimarme con un arma que nadie más tendrá: Mi amor hacia ti.    
   Lograrás que con pocas frases hacer que en mis insomnios esté ahogándome en lágrimas.
   Harás que el no saber de ti, me mantenga en el fondo de un abismo de angustias y en una tormenta de ansiedad.
   Te daré la máxima prioridad en mi vida, sobre el resto, te pondré muy en lo alto de mi escaparate, te haré protagonista de mis pensamientos.
   Todo eso te daré, y en cuando llegue el día que no me sienta amado y correspondido, no importando que tanto te haya dejado ver todos los colores en el espectro de mi alma, partiré, y algún día entenderás a lo que le diste la espalda y te lamentarás por tu superficialidad y falta de visión, pero entonces será tarde porque me habré ido, si ido, y jamás regresaré.

domingo, 6 de octubre de 2019

ESTRELLA MORIBUNDA


 

   Hace ya mucho que ha desaparecido, la estrella que juntos descubrimos, mientras tumbados sobre el frío suelo de agosto, acostados en la arena uno al lado del otro en contemplanza del firmamento, y vaciada una botella de vino, miraste hacia un punto de aquel cielo, hacia la profunda obscuridad que reinaba, dijiste mirar la estrella más brillante de aquella noche, de hecho la única cuya luz pudo atravesar aquellas tinieblas que cubrían al resto de estrellas, y era centelleante y muy opaca a la vista; dijiste que la mirase, y así lo hice, no fue tan difícil ubicarla, puesto que era la única estrella que podía verse en aquel cielo sobre una ciudad que lucía en llamas.
Es –– me dijiste –– Como nuestro amor en este momento, luchando contra la obscuridad, apenas visible, solo el vestigio de lo que un día fue, como cuando te conocí, nuestro amor era como un sol que todo lo iluminaba, nuestro amor brillaba tanto que enceguecía a quien lo viera, e incineraba a quien se lo atravesara, vencía hasta a la tiniebla más densa, como cuando el día vence a la noche obscura y fría en cada amanecer; nuestro amor era tan intenso que incluso nos quemaba, y alimentaba el fuego de nuestros corazones, ponía en marcha el motor de nuestras pasiones, y daba vida y sentido a esos seres que ansiosos de amar y ser amados que nosotros éramos, su incandescencia era más que suficiente para dar calor a nuestros momentos más gélidos, nada nos detenía, brillábamos tanto que a donde fuera que íbamos, todos volteaban la mirada hacia nosotros y en sus ojos se les vía decir: “Cuando amor desprenden de entre sus corazones”Ahora no hay palabras para describir lo que queda de ella, es como si sobre nuestro sol acontece un eclipse que no termina, o se ha convertido ya en una estrella moribunda como la que vemos en el cielo a la que tenuemente y con esfuerzo podemos ver, es lo que queda de lo que fue.
   Aunque no lo quise admitir, tenías razón, hacía mucho que nuestras salidas y paseos se habían vuelto más un acto protocolar, como aquella noche, ya no había nada de qué hablar, cualquier cosa del presente era tocado con indiferencia, los silencios eran incómodos, se sentía que hablar era molesto, el futuro no era un tema de conversación que quisiéramos tocar, ya el pasado era cada vez una infinita e ineludible fuente de discusiones y conflictos que a nada llevaban mas a que a erosionar lo que quedaba de nosotros, era mejor evitarlo para no arruinar el momento.

   Y aunque fue buena la idea de amenizar el momento con una botella de vino, ésta aunque dulce y agradable al paladar, beberlo no me generaba el mismo placer que antaño como cuando era parte de un momento romántico, en ese instante no pensaba más que en embriagarme con mucho alcohol para al menos sentirme un poco mejor, pero una botella resultaba apenas un sorbo para lo que ansiaba beber.

   Ya nada había para que lo nuestro sea salvado, el vino se había acabado, el último cigarrillo había sido quemado, la llama del amor ya sofocado, y nuestra estrella estaba cada vez por la obscuridad opacado.

   Y el destino quizá trató de intervenir a nuestro favor, en forma de la sorpresiva aparición de una anciana vendedora ambulante de rosas rojas, que se animó a recorrer la obscuridad del lugar, entendiendo que aquel paraje era ideal para potenciales compradores, y al vernos allí juntos se nos acercó en silencio, amablemente nos saludó, y ni con sus bellas palabras elogiando el amor y el simbolismo que una rosa roja representaba bastó para que algo en nosotros volviera a encenderse, ni su vano intento de apelar a nuestras emociones por su necesidad de llevar algo a su hogar nos persuadió para que le compráramos una flor, y cuando entendió que nos incomodada mientras ambos mirábamos a diferentes direcciones mientras todo el tiempo aquella anciana nos hablaba, nos despidió con la misma amabilidad, y deseándonos lo mejor continuó caminando por el lugar en busca de alguna pareja enamorada para quien si valiera la pena comprarle una rosa.

   Hasta aquella vendedora desconocida pudo notar que si algo alguna vez brilló entre nosotros se había apagado, y si la hubiéramos mirado a los ojos, tal vez habríamos visto en su mirada, la lástima que ella sentía hacia nosotros, al notar nuestra indiferencia y frialdad mutua, ella, que en su oficio de vender rosas rojas a tantas parejas enamoradas, veía que entre ambos el amor ya no era más que una palabra, y el fuego que es evidente en parejas enamoradas aquella anciana ya no lo percibió entre nosotros.

   Creo que ya todo era obvio, ya todo se había acabado, era necio continuar con una farsa de apariencias, tu tomaste la iniciativa esta vez, te pusiste de pie y te fuiste sin decir más que un adiós, y a mí, no se me ocurrió algo más que decirte: 
“Creo que ya nunca volveremos a vernos, cada quien debería seguir su camino, te deseo lo mejor”
   En la obscuridad te vi caminar, alejándote de mí, sin voltear a mirar atrás, era evidente que te hubiera gustado irte corriendo, pero solo caminaste a paso firme, mientras observaba a tu silueta alejarse hasta llegar hasta la zona iluminada y perderte de vista mientras te alejabas; mientras yo me quedé en la playa pensando y sorprendiéndome del nulo remordimiento que sentía, la liberación de salir de una relación vacía que en su momento fue tan intensa y cegadora como el sol en el cielo, y del que ahora quedaba solamente aquel astro decadente que con dificultad brillaba en ese momento en el cielo.

   Busque en el firmamento aquella estrella tenue, pero ya todo el cielo se había obscurecido aún mucho más, ya no se veía nada, la obscuridad era total, sí, la densa niebla obscura lo había opacado hasta no hacerla visible, pero creo que al final de cuentas, hacía ya mucho que había desaparecido la estrella que juntos descubrimos.

miércoles, 28 de agosto de 2019

GRACIAS

El Ultimo detalle


Hola, ¿cómo estás?
   Tal vez en algún lugar donde juntos una vez caminamos, o en otro pero Bajo la misma luna, estás.      Tal vez sea sólo un efímero recuerdo en ti, pasó mucho desde nuestro último adiós, y aún tu mirada y tu sonrisa no han sido borradas por las arenas del tiempo de mi memoria, aun puedo ver como si fue ayer, al cerrar los ojos, el último recuerdo que tengo de ti, viéndote partir en aquel carro, sin saber que sería la última vez que volvería a saber de ti.

   Sí, tal vez estés bien, eso espero, sólo quiero decirte, a pesar del tiempo que pasó, una única cosa: Gracias.

   Y sí, no tengo más que agradecimiento para ti, pues a pesar del dolor que me causaste, los ríos de lágrimas que en tu nombre he vertido, la muerte en vida a la que me has sometido, bien podrías creer que hay odio en mí, pero todo lo contrario, cuando el amor fue verdadero, no puede transmutar a odio, sino a agradecimiento.

   Al margen del daño que me hiciste, es innegable que fui dichoso al tenerte, fui feliz a tu lado, más feliz qué ninguna otra etapa de mi vida, y más aún que con cualquier otra persona.

   Y el dolor que viví por ti, las noches en llanto, el insomnio sofocante, donde la tristeza ocupó el lugar del sueño, y la angustia opacó a los días más hermosos, aprendí a valorar mi vida, empecé a conocerme a mí mismo, he sanado muchas heridas de mi vida a través del dolor, las lágrimas que me había negado a que fluyeran, limpiaron mi alma y espíritu, agobiados por emociones reprimidas, estas fluyeron y se manifestaron. Entendí que el dolor y el sufrimiento tiemplan el alma.

   Y pude conocerme a mí mismo, encontrarme con esa humanidad que yo me había negado a admitir que existía en mí, mi ego fue diluido, mi orgullo inquebrantable, sometido, y aprendí a no ser tontamente orgulloso, no me importaba admitir que mi debilidad fue alguien, y hasta antes de conocerte nunca me había sentido tan libre de llorar libremente frente a alguien y abrirme a expresar mis sentimientos y emociones que de mí emanaban tan genuinamente, fui libre al ser yo mismo, y nadie puede saber lo bien que se siente eso, sentirse vivo, sentirse amado, sentirse comprendido, aceptado, escuchado. Trataré de explicarlo, me reencontré con esa parte mía qué nunca había dejado aflorar.

   En ese momento, cuándo nuestro presente era estar juntos, no creía que sería capaz de dejar de amarte, habría preferido morir antes de dejarte ir, no era concebible un futuro sin ti.

   Ahora en retrospectiva, entiendo cuan enamorado estaba, te amé sin condiciones, y aún en los peores momentos de todo, de tu crueldad y frialdad, no hay en mi corazón ni un poco de odio, ni rencor hacia ti. Sólo él perdón comparte espacio con el agradecimiento, porque a tu manera algo confusa de amar, me sentí amado, y lo malo que nos sucedió, admitámoslo fue producto de nuestras ingenuidades, desconfianza y falta de experiencia mutua de amar, ninguno antes se había enamorado en la intensidad en qué lo hicimos nosotros, de eso no hay duda, y de eso una vez hablamos en determinado momento, puesto que te amaba tanto no pude mentirte. Te llegué a conocer tanto como tú a mí, y estoy seguro que tanto tu como yo, nunca volveríamos a ser tan tontos cuando volvamos a enamorarnos de alguien más, aunque fuiste inolvidable en mi vida, sé que esa etapa ya está cerrada.

   Y estamos ya, a unos cuantos años de nuestro último adiós y beso de despedida. Ya no sé nada de ti, y prefiero que así siga siendo, prefiero mantenerte intacto en mi mente, idealizado cómo a quién amé, quiero mantener tu recuerdo cómo está. No mancillarlo con tu presente, pues no importando cuánto te amé, ahora ya te deje de amar, y por todos los momentos buenos y malos que me permitiste vivir a tu lado, solo tengo una cosa que decirte: Gracias.

viernes, 5 de abril de 2019

LIBRE

Y vi en el cielo, un negro corazón dibujarse con las nubes. ¿Será una señal?
     Estás extasiado desde que le miraste a los ojos y descubriste un universo escondido en su frágil figura, de sus labios que disfrutas no solo besarlos sino escuchar las palabras que salen de ellas y que hace regocijar tu alma en catarsis.
    ¿A que le temes?, ¿a darte cuenta que es alguien necesario en tu vida?, ¿o llegar a amar a ese espectro que parece Volar libre con el viento?, ¿temes que así como llegó de improviso a tu vida, pueda un día desaparecer sin previo aviso?.
   Te diré algo, las águilas y las palomas se sienten geniales en los cielo, si quieres domarlas, no debes impedirles volar, necesitan surcar los cielos, si aprendes a amarlas, deberás amar el cielo, pues es allí donde se sienten bien, si les das esa libertad, en compensación nunca responderán a otro amo, cada día alzarán vuelo, y cada día regresará a ti, al nido que tu resguardas para ellas, no necesitan estar atadas a ti, si son libres, siempre volverán a dónde se sienten en calor, amarán y serán leales a quien les permite ser libres sin restricciones.

viernes, 19 de octubre de 2018

PEDAZOS


Consúmete en mis labios como un cigarrillo lo haría
camino a la luna esperando verte a la orilla
del río de estrellas que recorro con pasos
de un pobre sediento que quiere beber de tus labios

Dónde quedó la sonata que de tu corazón
vertiste a mi espíritu para calmar el dolor
que aquel parásito destructor de felicidad
causa tristeza, soledad, angustia, tempestad

Se fue contigo el eco de un Te Quiero
cuando te fuiste dejándome abatido
y a mis pedazos a la suerte de un destino
en aquel desierto desolado cementerio
donde yacen los sentimientos que mataste
aquella noche cuando dijiste ya no amarme

Ave desplumada que intenta volar
cae, se lastima, llora y rueda
mas sabe que sus plumas de nuevo crecerán
y sobre tormentas, el firmamento surcará

jueves, 27 de septiembre de 2018

NOSTALGIA




Sí, yo también adoro cuando me olvidas e ignoras, aun cuando el saber de ti ya es una esperanza que día a día como la niebla poco a poco se desvanece, diluyéndose en la agonía de un recuerdo que va dejando de existir en el día a día y naufraga hasta los abismos de mi memoria más recóndita e inexplorable, pero nada de eso cuenta cuando la vida se trata de empezar a vivir momentos y dejar ir oscuros tormentos que, en justa medida también son alegrías vividas junto a lágrimas vertidas, pues nuca amó tanto quien sufrió demasiado por un amor. Aprendí a perdonar por todos los flagelos que de tus labios se desprendían en iracundos momentos de conflagraciones, azotado hasta abrir heridas en un alma frágil que se desvanecía y ahogaba en el silencio, pero que nunca moría, aún así aprendí a perdonar, pues cuando el amor es real, nada hay que lo pueda destruir, ni el odio, ni las balas cargadas de mentiras que eran descargadas por un ciego afán de alejarme vanamente de tu lado, ni siquiera la indiferencia, ni siquiera la incomprensión de saber por qué si decías y parecías amarme tanto, me hacías tanto daño, y mi agonía al darme cuenta que a tu lado estaba muerto en vida, sabiendo lo que  por ti sentía, te seguías comportando igual que siempre.

lunes, 27 de noviembre de 2017

DORMIR YA NO ES UN DESCANSO


Que triste es ver a la vida
a través del cristal del desamor
ver con contraste gris al día
a pesar que el radiante sol brilla
a pesar que el celeste cielo
dominante está en el firmamento
y que fría se siente la brisa
aun al medio día cálido

Todo es blanco y negro
los colores han perdido sus matices
y mi alma la alegría de mis días

Solo conozco tristeza en mi espíritu
el dolor me está moldeando
el dolor me está reforzando
No fue buena idea jugar a enamorarme
la primera vez que lo hago
no fue un sueño, no fue un juego

Mi corazón arde en tristeza
esperando tu llamada, oír tu voz
tanto he llegado a amarte
que ya amarte me duele tanto

Dormir ya no es un descanso
despertar a mitad de la madrugada
y verme solo, llorar al no tenerte
al darme cuenta que solo te soñé

te amo tanto que mi alma muere
Quiero amarte y tenerte a la vez
que estés siempre junto a mi
nunca irme de tu lado
amarte siempre y solo a ti

¿qué hay más allá de dónde se oculta el sol?
Más lugares que podemos juntos explorar,
seguiremos al sol, a donde vaya,
y si le perdemos el paso, no importa,
siempre volverá a salir tras nosotros.

Mi amor que hay en mi corazón
infinito es y te daré una parte de él
mas cuando se Habla del infinito
hablar de una parte es hablar del todo

viernes, 28 de julio de 2017

DESVANECIENDO EN EL TIEMPO

Hola, caminaba por aquí, venia fumando un cigarrillo, lidiando con la brisa marina que se afanaba en apagarlo, y no pude evitar notar la tristeza de tu semblante, a pesar que el día rebosante de color está, y el mar danza armoniosa con la marea, en tu mirada que se pierde por el horizonte se nota un brillo ausente, una búsqueda que nunca termina, observando hacia el lejano horizonte, hacia donde el sol se dirige para dejar todos en la obscuridad. Tu rostro luce más delgado que lo cotidiano y tu semblante ha perdido el color habitual que resaltan en tus fotografías, buscas o esperas algo, un momento o a un ser que te prometió volver o a quien te resignaste a perder... Bueno quizás solamente esté divagando, tal vez únicamente necesitas ordenar tus ideas, encontrar sentido a los acontecimientos dudosos que hasta ahora te ha tocado sobrellevar, tal vez solamente extrañas a tu casa, quizás solamente estés solo, no lo sé, te atormenta la incertidumbre, la calma, el tiempo que corre, y tú, estático durante el transcurrir de los minutos, aparentas apacibilidad… tal vez solamente es la incertidumbre de un futuro que te aflige y socava tu voluntad de existir.

Veo que has traído tu cuaderno de notas, puedo ver que desde hace tiempo no escribes, tus pensamientos fluyen como un caudaloso río pero son solo fugaces ya que no los transcribes, puedo ver que tu cámara está encapuchada, no pones su lente a la luz y ya no capta escenas de la vida como una vez anhelaste, estás divergiendo de tu voluntad de ser.

Al parecer, hay un ser que al irse se ha llevado una esencial parte tuya, hay algo que emana de ti, es tristeza es desasosiego, es la fantasía convertida en resignación, es la esperanza reducida a decepción, ya nada te alienta, nada llena de alegría tu corazón, ni la calidez de quien te ama en secreto, ni la esperanza de que con el tiempo alguien volverá a juntar los pedazos de tu corazón roto...

¿Qué miras cuando observas el horizonte?, ¿por qué diriges tu mirada hacia el sur?, ¿quién se halla en aquella dirección?, es como si quisieras buscar con la mirada algo que hay más allá de lo que tu campo de visión te lo permite, es como si desearas escapar a un lugar lejano, más allá de donde están los límites de esta ciudad, más allá de donde alguna vez tuviste miedo de cruzar, esperando que algo surja de la nada, que el silencio sea roto por una voz familiar diciendo tu nombre, y al voltear ver una silueta reconocible, esa mirada con esos ojos encandiladores, y esa sonrisa única que aún vive en tu recuerdo.

Pero ya nada está en orden, tus ideas divagan siempre entre la incógnita de las cosas que amaste y perdiste, hay rastros que se pierden en el camino que has ido caminando, solo querías, si, amar y sentirte amado, pero nadie puede controlar de quien enamorarse o quién se enamorará de ti, y aunque te hayas creado expectativas no puedes obligar a que alguien te quiera, por más bueno que seas con esa persona, tal vez no hay nada malo en ti, y las cosas están destinadas a no ser, así que solo date tiempo para sanar, y comienza un nuevo capítulo en tu vida.

Deja que el tiempo corra, sana y deja de llorar por un pasado que te hizo feliz, pero que se está desvaneciendo en el tiempo.

jueves, 25 de mayo de 2017

MOMENTO

Aun creo que algo puede trascender, no aquí, sino en otro lugar, en otro tiempo, en un mejor momento y bajo mejores circunstancias.
Tal vez mi momento no sea el presente para buscar algo más sentimental con alguien, tal vez aun no lo sea.
La vida, el destino me está diciendo insistentemente que este no es mi momento y que debo esperar a algo, en otro momento.
Quizás quiere que me encuentre libre, sanado y sin ataduras hacia ningún pasado, para que cuando extienda su mano y pueda ofrecerme lo que la vida me tiene preparado, yo pueda extender la mía y tomarlo lo que me ponga frente mío.
Eso es lo que me gustaría creer, lastimosamente ya no creo que exista un destino, o que ya estemos predestinados a estar con alguien, poco a poco me inclino a creer que todo en esta vida no consiste más que en interacciones al azar con otras personas, interacciones movidas por la causalidad, sin ningún tipo de divinidad de por medio, no hay ningún hilo invisible que nos ate a otra persona, y con la que deberíamos estar si o si para cumplir algún designio de alguien o algo.
Todo esto es un hermoso mundo pequeño, cada momento es infinitamente complejo, no tenemos el control de nada de lo que suceda a nuestro alrededor, solo tenemos la opción de aprender a nadar en una marea de sucesos lógicamente concatenados entre sí con eventos pasados, para que conlleven a un futuro igual de lógicamente consecuente con las decisiones y circunstancias conducentes a ello; o la otra opción es no luchar, y dejarnos arrastrar con su corriente hacia el fondo y nunca poner resistencia.
“Existen diferentes tipos de prisiones, cargamos la nuestra todo el tiempo”
Visto esto, mi alma es prisionera de este cuerpo débil, frágil y mortal, es este cuerpo de carne y la prisión con los barrotes que mantienen presa a mi alma, y mi alma debe quien lidiar atrapada en esta materia biológica, con la fragilidad y vulnerabilidad de este cuerpo, así como sus limitaciones, que son causa del suplicio que llevamos día a día en esta vida.
Esta alma debe soportar el dolor, el frio, el hambre, las enfermedades, el miedo y las inseguridades de este cuerpo.
La única manera que puede ser liberada mi alma, es destruyendo la prisión que la tiene confinada.
Muchos le temen a la muerte, yo a solo morir, porque sé que el morir puede ser doloroso, pero con la muerte viene mi verdadera liberación, mi ascensión… o quizás simplemente La Nada.
Sea cual sea el caso, la muerte tal vez sea como un agujero negro, todo lo que entra en él, no vuelve a salir, el momento exacto en que uno muere, es el momento en que se cruzaría el horizonte de sucesos en el caso de un agujero negro, aquella frontera de una vez cruzado, no existe retorno.

Quizás solamente Jesús pudo retornar, pero Jesucristo en este caso sería una singularidad por su naturaleza divina y atemporal.

lunes, 12 de diciembre de 2016

MUERE DÍA A DÍA


Puedes conquistar a cualquiera con un poema, pero no puedes retenerla con poemas, ni siquiera con un movimiento de poesía. El amor que una vez emergió de dos almas heridas, que se elevó como una brisa tibia hacia la cercanía de las estrellas, poco a poco fue marchitándose, fue solo un sueño, y con el tiempo uno aprende que los sueños no tienen dedos, tienen puños y a veces golpean fuerte y contundente hasta hacernos despertar de la manera más dura del adormecimiento, y solo así nos damos cuenta que estar solos nos hace más fuertes. Quiero creer que conocernos no fue cuestión de suerte ni azar. Las casualidades no existen. A la hora de la verdad todo está escrito.