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domingo, 26 de julio de 2020

SAD


Y vi sus ojos algo que ha cambiado, el brillo ha muerto, y si queda algo, es ya muy débil.

    Sus palabras ahora suenan tan vacías, en todo lo que dice está ausente esa música que me hacía suspirar y doblegar mi alma.

    ¿Dónde fue a parar el empuje inicial? ¿Se han revertido acaso los polos de las emociones?

        ¿Su amor pasó a mi, y mi indiferencia pasó a su ser?
Que complicado es todo ahora, que triste es ver que una vez muerto un sentimiento, no puedes volver a reanimarlo, no importa que tanto esfuerzo se ponga en ello, lo que muerto está, ya no pude renacer.

     Es mejor no dejar que un sentimiento se apague, es más fácil luchar hasta nuestro último aliento defendiendo la llama, a intentar encenderlo una vez que se ha apagado, no importa cuánto te esfuerces en dar, el amor no es eterno, si lo descuidas, morirá.

      No dejaré que lo que sientes por mi muera. Fui un tonto, lo sé, pero mientras aun quedé una débil flama en tu corazón, lucharé por ella hasta que vuelva a arder con la intensidad de mil soles, por que yo... Yo aún TE AMO.

domingo, 5 de julio de 2020

QUIZAS


El miedo cierne sobre ti, tus decisiones comienzan a vencer tu libertad, sientes una terrible angustia al ver partir de tu lado a la razón de tu cordura, quien en medio de requiebros te ha dado valor para  seguir adelante, incomprendido, angustiado, pero te ha tenido a raya de ir al desbarrancamiento que te hubiera hecho sucumbir en mayores desdichas, aplastado por tu voluntad impulsiva que no teme al peligro ni lo mide, un tonto imprudente que camina como sonámbulo sobre una cuerda floja sobre un despeñadero con cuya caída no podrías volver a levantarte.

Pero sigues aquí, ves el reloj, el tiempo avanza, y cada segundo que pasa, es un segundo menos que le tendrás cerca, para poder dejar caer tu rostro sobre su regazo, donde podías dejar fluir tu dolor materializadas en lágrimas liberadoras y donde tus odio y total descontentos quedaban desvanecidas. Vas poco a poco llorando en silencio al ver que se acerca el momento de su partida cuando escucharás un motor de un vehículo detenerse afuera, y el claxon sonará, entonces irá a la ventana a verificar si es el vehículo que esperaba, y al confirmarlo, tomará sus cosas, tal vez con indiferencia, o tal vez te de una última mirada o un último abrazo, y tal vez sentirá el mismo dolor que sientes tú, quizás sus rostro reflejen como un espejo lo destrozados que estarán ambos, pero todo es inevitable, el claxon del auto fuera seguirá sonando insistentemente, y ningún dolor del corazón podrá evitar su partida, a estas alturas no hay paso atrás que dar, solamente puede que se den unas últimas palabras y se dirigirá a la puerta, bajará las escaleras… Tú, puede que tratando de asimilar que se irá, o tal vez en un acto involuntario de aferración, le acompañarás a la puerta, juntos bajarán por la escalera, le abrirás la puerta metálica que con ese golpe estridente hará eco en el pasillo al abrirse y le acompañarás a la puerta del auto, tratarás en todo momento de contener el llanto lo más que puedas, a duras penas podrás pronunciar monosílabos sin delatarte, le verás subir al auto, tomar su lugar dentro, y se cerrará la puerta, y tendrán un vidrio que los dividirá y a través del cual se darán una última mirada y el auto arrancará, verás alejarse el vehículo y no le perderás de vista, lo observarás con nostalgia como mirabas el sol perderse en el horizonte en un atardecer; no dejas de mirar al auto alejarse hasta que se detiene un poco para doblar una esquina, mientras te preguntas: ¿Por cuánto tiempo no volverán a verse?

Dobla la esquina y ya se ha ido, tu sobre tus pasos regresas, cruzas la puerta metálica y la cierras, el estridente sonido te estremece los nervios, subes las escaleras, llegas a la puerta del apartamento donde estarás solo en adelante, cruzas la puerta, y la cierras tras de sí, te diriges a la sala, cierras las cortinas para que no te vean desde afuera.

Te sientas, imaginas que volverás a oír abrirse las puertas que acabaste de cerrar, que entrará y vendrá a sentarse junto a ti, pero asimilas la realidad, que se ha ido y no volverá, y si lo hace, no sabes cuándo.

Coges un cojín que tienes a la mano, lo presionas con mucha fuerza, nuevamente estás embargado por la soledad, esta vez, no contienes tu dolor, y lo dejas fluir, seguro que ya nadie te verá, dejas de contenerte y lloras desconsoladamente.

miércoles, 1 de julio de 2020

DECADENTE



Bestias negras de corazón incoloro, voy rondando sobre estás calles coloniales, que evocan la nostalgia y la decadencia de una época obscura, que ensalzó el clasicismo y el racismo como valores sociales.

Cuanto dolor siento ver la precariedad de edificaciones de un tiempo donde aplastar gargantas de negros e indios era normal e impune, si estos muros decadentes pudieran al fin dejar de callar y dar testimonio de las incontables injusticias fueron testigos en sus calles, se sentirían al fin libres de desmoronarse por el peso de su propia decadencia para dar paso a una nueva arquitectura más vanguardista y acorde con los ideales contemporáneos que van siguiendo en la actualidad.

No entiendo porque insistir en mantener en pie lo que claramente es decadente, como intentar mantener creencias obsoletas arraigadas en tradiciones y dogmas sin sentido y que obstaculizan el devenir hacia un mejor futuro, claramente el intento de mantener en pie viejos edificios de estructuras corridas por el tiempo, es la analogía de una sociedad que se resiste a dejar ir ideas caducas que el tiempo ha ido también corroyendo. Para lograr cambios, hay que demoler las creencias que ahora entorpecen el avance hacia una sociedad más igualitaria y tolerante.

Pero voy caminando, y el tiempo va presionando poco a poco, de cambio lento, pero tangible, como el cambio de posición de las estrellas del firmamento, inamovibles para una vida humana, pero cambiantes para la historia.

miércoles, 13 de mayo de 2020

DOS TIPOS DE AMOR

     Existen dos tipos de amor: el amor de la persona admirada y el amor de la persona ordinaria.

    La persona admirada acepta el amor como un tributo y confiere su amor como un honor, ya que viniendo de él, debe tener un inmenso valor.

     Y la persona ordinaria no recibe ese regalo espléndidamente como alguien sin necesidad, pero lo toma como un mendigo.

     Por supuesto, la persona admirada, bien podría aceptar otros amores como corresponden, y por qué no, si el admirador es atractivo, sería un amor diferente al que ya tiene.


lunes, 11 de mayo de 2020

EL ABISMO

   


    Sumido en la soledad de una habitación que termina siendo todo mi universo habitable, estaba mirando a través de la ventana, a la nada, una pared tapiada directo a la nada, buscaba un alivio en algún lado, y solo tenía eso: Nada, silencio y obscuridad, y frente a mi emergía una sombra obscura que poco a poco iba dominando todo lo que tenía frente a mí, acrecentándose un abismo profundo de una obscuridad absoluta que me hacía pensar en el horizonte de sucesos de los agujeros negros, el punto de no retorno desde el cual nada puede escapar, y aquello que atraviese ese límite tiene un destino incierto en una singularidad que nadie conoce.

     El abismo tiene una fuerza atrayente a los de débil corazón, te incita a mirar su oscuridad, atrae tu mirada y al hacerlo empieza succionar lágrimas de tus ojos que empiezan a fluir a caudales como ríos en días de invierno, y la silueta de una sonrisa que apunta hacia el cielo es deformada y curvada hacia el abismo, el arco se invierte hacia él y la otrora sonrisa ahora denota tristeza, y las lágrimas succionadas de tus ojos empiezan a descender por tu mejilla, humedeciendo tu rostro, volviendo pesada tu cabeza que se inclina hacia adelante encorvando tu cuerpo, en una postura con los brazos caídos también succionados por la poderosa fuerza de atracción que la oscuridad genera, y todo el cuerpo entonces denota derrotismo, en aquella posición es más penetrante e inevitable que se vea al abismo, al terrible abismo y poco a poco su fuerza gravitatoria, va atrayéndote hacia él, hacia la nada que representa esa oscuridad, y sin que te des cuenta, vas mirando al abismo y el abismo va mirando en ti, y tu entras en el abismo y el abismo también entra en ti, hasta que estas sumergido en el, todo alrededor se ha oscurecido, ya no reconoces estar en tu habitación o en aquel lugar al que llamabas “mundo”, y entonces silencio total, todos tus sentidos quedan apagados, quedan privados de las sensaciones perceptivas que te hacían sentir vivo y solo te queda tu conciencia, atrapada en una dimensión que no tiene nada que ofrecerte más que oscuridad y silencio total y absoluto, es cuando te das cuenta que en el abismo no habita ningún monstruo ni demonio, el poder del abismo es aislarte de la realidad y sumirte en la soledad más apremiante que la cordura puede soportar, el abismo te priva de todas las capacidades perceptivas y sensoriales de tus cinco sentidos para que al final quedes atrapado tú mismo con tu peor verdugo: Tu conciencia, quien te atormenta, no existe nadie ni nada que sepa cómo atormentarte ni conozca tus peores miedos que tú mismo, ahora ya estás en la perdición, a dónde sea que mires: tinieblas; no importa cuánto grites: silencio; ni a dónde corras, no hay escapatoria, aún si pudieras huir, seria en vano, pues en este punto ya descubriste que monstruo yace en ti, el abismo solo te ha mostrado quien eres en verdad, y su sabiduría radica en que te puede atormentar mostrándote quien eres en verdad, quien es aquel a quien todos allá afuera en el mundo real deben soportar, y con quien deben lidiar, el abismo te ha mostrado quien eres, desde la perspectiva del observador absoluto, y conoces a verdadero TÚ que tanto daño hace y lastima, aquel que hace cuestionar a tus seres queridos que te vieron nacer ¿Valió la pena cuidarlo tanto?


     El abismo se acrecentaba frente a mí, sentía su oscura atracción seductora, me imaginaba un camino para llegar a esa nada, y entonces en un intento de hablarle al creador, de gritarle mi agobio y me exponga el porqué de esta farsa existencia, me respondió: La nada es todo y debe estar exento de la maldad de mi corazón, y debo abrazar a la luz que emana de la vida, pero que me niego a ver por tener la mirada en el abismo frente a mí, y no en el cielo donde destella la luz del sol, la luna y las estrellas juntas, y que mientras camine mirándolos, jamás caeré en el abismo oscuro, podré vencer su atracción sin dilación, pues la luz de todo aquello que contemplo, me sostendrá de espíritu y me hará levitar por sobre las tinieblas que no podrán ya consumirme. La luz irá a la vez purgando mi espíritu de lo que se alimenta el abismo.

     Atravieso el mar oscuro sin siquiera percatarme de su existencia, pues mi espíritu yace sujeto a la luz y a la iluminación de todo lo bueno y grandioso. Pero en mi recorrido también escucho alaridos de almas caer al abismo, a todos se les dijo que mirasen hacia la luz donde está la salvación, pero ellos necios no confiaron y soberbios caminaron y fueron absorbidos por el abismo y cayeron en su foso, fueron precipitados a la nada.

     Pero aunque mis sentimientos están purgados ya de egoísmo, aun así desisto de mirarles o también caeré, solo puedo gritarles, con toda mi voz que miran al lado equivocado, pero no puedo influir en sus corazones si ellos no están abiertos a la verdad.

    La nada, aquel abismo que al mirarlo por mucho tiempo te puede consumir, es llamado también Depresión.

 


domingo, 3 de mayo de 2020

FANTASMAS Y DEMONIOS


    
   Y estoy aquí, en la obscuridad de mi habitación, tan pequeño me siento y tan abrumado por mis fantasmas que cada noche se colocan a la cabecera de mi cama para manifestarse en dudas y miedos, están allí, se apoderan de mis pensamientos y hasta paralizan mi cuerpo; brazos imaginarios me sostienen a la cama y con algún tipo de magia obscura me succionan la poca alegría remanente que pude haber obtenido durante el día, y postrado allí queda solo este saco de carne y hueso sumido en angustia y ansiedad, miedo e inseguridad, tristeza al borde de la depresión, vacíos existenciales. Cada noche alimento a esos monstruos con la poca alegría ganada a la luz del sol. Y aunque trato de luchar, me siento débil y sin vigor para hacerlo. Alguien una vez dijo que el fuerte, pone a prueba su fortaleza cuando está solo, al parecer no soy tan fuerte como creía serlo, basta con apagar la luz de mi habitación a la hora de acostarme, para que aquellos fantasmas se abalancen sobre mí, y me dejan sumido en la miseria emocional, con cuyos despojos entro en profundo sueño, sueños que difícilmente puedo recordar pues soy privado también de ese beneficio de introspección onírica, y vuelvo a despertar cada día, para tratar de recopilar alegrías en las cosas simples y complejas de mi día, aunque sé que todo ello lo perderé al ir a dormir.

    Malditos fantasmas y demonios, no tienen forma, son intangibles, son entes a los que no puedo nombrar ni ver, no puedo apuntarles con los dedos, ni apartarlos de mí por qué no están en ningún lugar, y al mismo tiempo saben siempre cómo hallarme, están aquí en este momento, mientras escribo, siento sus miradas sobre mí, sobre las palabras que voy escribiendo, les escucho reír... "Es hora de dormir", me dicen "Ofrendanos tus alegrías" me gritan, "No te mereces nada de lo que hoy lograste", me replican

    Pero sé que en algún momento deberé poner punto final a este texto, y cuando lo haga, deberé enfrentarlos nuevamente, sabré que solitario me dirigiré una batalla que siempre pierdo, nuevamente mi corazón será saqueado de la escasa alegría que aún me queda, y quedaré náufrago en el océano de la agónica tristeza que ya me resulta cotidiana, poco a poco la alegría solo va siendo una simple palabra sin significado para mí.

    Y mientras me aproximo a poner el temido punto final a esto, están ahí acechando mis fantasmas y demonios, esperando a que me duerma, todos ellos en coro cantando maléficamente:

"A DORMIR A DORMIR CON TUS OJOS ABIERTOS, A DORMIR A DORMIR CON TUS TEMORES ADENTRO, A DORMIR A DORMIR AUNQUE NO TENGAS SUEÑO"

viernes, 3 de abril de 2020

DIFERENTE


    
      ¿Por qué no puedo hacer que vuelvas a ser quien eras antes?, la persona cariñosa que me contestaba con una voz cálida al otro lado del teléfono, y que ahora me responde con un tono de altivez y con el sentimiento de triunfo al ver que sumiso le llama quien está a sus pies, quien desea al menos una dosis diaria del sonido de tu voz, para sobrellevar un día sin ti, sin caer en la desesperación de tu angustiante ausencia?. Mírame, al borde del suplicio, te has convertido en mi más terrible adicción.

sábado, 28 de marzo de 2020

¿PERDÓN? ¿PARA QUÉ?



Ciertamente, y sin escatimar las consecuencias de sus actos, se dijeron lo que pensaban tal cual se sentían. Una relación, arduamente conquistada, y duramente defendida, tras insomnio y noches de ansiedad precedidas a varios rompimientos que luego fueron cancelados, se terminó de fisurar para siempre y de manera irremediable lo que habíase construido entre ellos.

Un momento de cólera y rabia, destrozó todo lo difícilmente logrado por aquellos ingenuos que torpemente trataban de recorrer el intrincado camino del amor, sin saber ninguno el norte, y no teniendo más que el cariño mutuo para sostener el pilar sobre el que se sostenía su relación.

Las fuerzas expansivas, de la energía obscura afectaba también aparentemente a la unión que sobre ellos había, ya no bastaba el amor que sentían por el otro, cuando las palabras iban poniéndose en medio de ellos e iban empujando a uno contra el otro en opuesto alejamiento, nada o poco había que hacer para contrarrestar esas fuerzas invisibles, de palabras amargas que nunca debieron ser dichas.

¿Perdón? ¿Para qué? Si ese recurso ya había sido usado tantas veces que su efectividad fue gastada, la confianza se había extinto hasta el punto de dudar de la sinceridad de sus besos o la honestidad de sus caricias.

¿Qué podría entonces unir a aquellas almas melancólicas que poco a poco iban alejándose de entre si, adentrándose en la obscuridad de la soledad, esperando tal vez, encontrar a otro astro gemelo sobre el cual volver a orbitar?

miércoles, 4 de diciembre de 2019

UN JUEGO DE APARIENCIAS



UN JUEGO DE APARIENCIAS - Deszo Kosztolanyi


           Dime: ¿Quieres ser mi compañera de juegos?
¿Quieres que juguemos siempre?

¿Que caminemos juntos por el precipicio?

¿Que parezcamos importantes
 con nuestro corazón infantil?

¿Que nos sentemos con seriedad a la mesa
y bebamos vino y agua con sabiduría?

¿Que disfrutemos de lo bello y de lo insignificante.
Y que nos pongamos viejos ropajes?

¿Dime, quieres jugar a todo lo que hay en la vida…
en el crudo invierno o en el largo otoño?

¿Quieres beber el té y aspirar su amarillo aroma?

¿Quieres vivir de verdad con un corazón puro…
permanecer en largos silencios, a veces con miedo…
cuando Noviembre haga su aparición,
como un hombre pobre u enfermo
 que fisgonea por nuestra ventana?

¿Quieres jugar a la serpiente, al águila,
a los largos viajes, al tren, a la nave…
a nacer, a soñar y a todas las cosas bellas?
¿Quieres jugar al amante feliz,
a fingir el llanto o el funeral?
¿Quieres vivir para siempre en un juego
que se convierta en algo verdadero?
¿Quieres que, echados en tierra junto a las flores,
juguemos a la muerte?
Deszo Kosztolanyi

viernes, 8 de noviembre de 2019

¿LO VALE?


  

   Amor sincero te quiero dar, pero al hacerlo habré bajado todos mis escudos y mi coraza, estaré a tu merced, vulnerable ante ti, si decides lastimarme, no hallarás resistencia en mí, te daré el poder de que tus palabras me lastimen o me hagan sonreír, tendrás el poder de alegrar mis días o sumirlos en uno gris, podrás hacerme sonreír con un simple mensaje tuyo o mantener mi tristeza cuando no reciba nada en todo el día, someterás mi resistencia de hacer cosas que no me gustan pero a ti si, de ver una serie que se me hace aburrida pero que se volverá entretenida si la veré junto a ti, de reírme de tus chistes aunque me parezcan tontos o repetitivos con tal de que me veas reír contigo; cederé a las cursilerías, y te haré tarjetas, te escribiré cartas, regalarte chocolates, hare collages de nuestras fotos, comprarte y regalarte peluches, cenas con velas y vino, te regalaré una mascota, te dedicaré canciones, te contaré mis sueños y te diré que te vi en ellos aunque no recuerde lo que soñé, te cantaré en un Karaoke sin importarme el miedo al ridículo, te llevare a juntos contemplar un cielo azul o uno nublado, y hablaremos sobre las figuras que podamos divisar  en las abstractas formas de las nubes, contemplaremos atardeceres en medio de profundas charlas, miraremos un cielo estrellado esperando un día ser parte de ellas, imaginando que un día fuimos parte de una, mirar desde lo alto de una montaña a la luna en todo su esplendor, y besarnos con ella como testigo.
   Sí, todo eso haré por ti, te daré el poder de hacerme feliz con tu felicidad, aunque yo no sea parte de ella.
Serás quien podrá lastimarme con un arma que nadie más tendrá: Mi amor hacia ti.    
   Lograrás que con pocas frases hacer que en mis insomnios esté ahogándome en lágrimas.
   Harás que el no saber de ti, me mantenga en el fondo de un abismo de angustias y en una tormenta de ansiedad.
   Te daré la máxima prioridad en mi vida, sobre el resto, te pondré muy en lo alto de mi escaparate, te haré protagonista de mis pensamientos.
   Todo eso te daré, y en cuando llegue el día que no me sienta amado y correspondido, no importando que tanto te haya dejado ver todos los colores en el espectro de mi alma, partiré, y algún día entenderás a lo que le diste la espalda y te lamentarás por tu superficialidad y falta de visión, pero entonces será tarde porque me habré ido, si ido, y jamás regresaré.

martes, 18 de junio de 2019

HOSTIL

Tú, que tienes nombre y muchos rostros
que aprisionas en tu órbita a tus victimas
tragas a unos, expulsas a otros
pero a todos los marcas en cuerpo y alma
pues tienes en tu horizonte a la obscuridad
y en tu interior: al fuego y la luz
algunos no soportan tu fuego
pocos tomarán de tu luz y brillarán

Y yo, en el limbo
en el incierto horizonte de sucesos
no me tragas ni me expulsas
no me incineras con tu fuego
ni me iluminas con tu luz
pero ya estoy marcado en cuerpo y alma
y de eso no hay remedio ni vuelta atrás
Nunca seré quien fui antes de orbitar en ti

Soy ahora la sombra de lo que fui,
y tú el mismo monstruo que será
cada día más voraz, hambriento y feroz
con más filudas garras,
y con suave voz de sirena
atraes a tu gravitación
de falsas promesas,
de atractivos engaños
a muchas más almas
que inocentes se arremolinan
a tu órbita caótica y cíclica
que prestos a dejarse tragar por ti,
cegados por los sueños que siguen
van tras el señuelo que sostienes
y los atrapas, un alma a la vez,
a veces muchas inocentes a la vez


martes, 11 de julio de 2017

MORIR A TIEMPO


Hay una esencia escondida en los sótanos de lo ineludible, yacen unas letras bajo los pies de quienes existen y ven al tiempo correr, absortos y cegados ante la trama de algo que no se avizora en la lejanía de hechos nada concretos, camina una sombra gris, en medio de multitudes anónimas, ciegos y grises como tantos que se pierden entre la multitud. Todo es gris, hasta el cielo, hasta lo que tocan nuestros pies, sombras difusas alrededor que hunde a todos hacia el foso de la melancolía, del desamor, de las negras fantasías de un futuro incierto y opaco. Cada individuo va caminando en la vida sin prever el futuro que se le avecina. Odio lo gris de esta ciudad, odio la falta de color, la falta de privacidad que uno esperaría con caminar a un lugar lejano donde no podamos ser encontrados. Y en el transcurrir, todo se vuelve lúgubre, todo ha perdido armonía, nada es bueno aquí, salvo la supervivencia, y yo ya no quiero sobrevivir más de lo necesario. Hay veces en que algunos mueren demasiado pronto, y otros demasiado tarde, la gran pregunta que me hago ahora es, ¿será posible morir a tiempo? Morir a tiempo, hay quienes cortan el hilo de la vida ante la tormentosa tristeza que les embarga, la depresión a veces puede ser sofocante, llegar a asfixiar tan desesperantemente, que uno siente que nuestra energía y vigor va siendo absorbida, que vamos muriendo en vida. Quién no consideró más de una vez al suicidio como último recurso para dejar de sufrir, quien no lo ha hecho, si yo soy uno de ellos, pero no lo suficientemente cobarde, o suficientemente tonto para atreverme a cortar, de la manera tan cobardemente esta vida.

¿Qué es lo último que vemos según las investigaciones antes del momento de morir? A nuestros seres queridos, a la persona que más amamos, sus rostros, en el momento de morir nuestra mente nos presiona un poco más por sobrevivir, por ellos.

Y viendo esto, me di cuenta, que en caso de que yo deba luchar por mi vida, en caso de que me hallase en peligro de muerte, en que debiera luchar por vivir y no morir, mi mente no tendría nada ni nadie a quien proyectar, nada que me dé un motivo para seguir viviendo, nada que me haga aferrarme a la vida, nada que le dé un sentido a seguir existiendo, porque después de todo, qué es la muerte sino la liberación del dolor, del sufrimiento, del hambre, del frío, del calor, del llanto y de la diaria lucha por sobrevivir… qué es la muerte sino la oportunidad de abandonar este ser frágil y ser parte de algo más o quizás de la nada. Un padre o una madre, gracias a la naturaleza y la selección natural, tienden a poner por delante de su propio bienestar a sus hijos, el amor es aquel sentimiento que los empuja a luchar por sus seres queridos, aquellos, sus hijos son lo que les permite luchar sea lo que sea el desafío, es lo que les da un motivo por el que vivir. Yo en cambio, sumido en un vacío profundo, en un hoyo al que voy cayendo sin jamás tocar fondo, gritando en silencio y sofocándome, si el destino me pusiera a prueba, si me presionara a tal punto que me exigiera luchar por vivir, creo que no habría nada que me dé una razón para hacerlo, nada que me aferre a esta vida, y simplemente, dejaría que la muerte me arrastre con ella, le seguiría como a una amiga.