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domingo, 5 de julio de 2020

QUIZAS


El miedo cierne sobre ti, tus decisiones comienzan a vencer tu libertad, sientes una terrible angustia al ver partir de tu lado a la razón de tu cordura, quien en medio de requiebros te ha dado valor para  seguir adelante, incomprendido, angustiado, pero te ha tenido a raya de ir al desbarrancamiento que te hubiera hecho sucumbir en mayores desdichas, aplastado por tu voluntad impulsiva que no teme al peligro ni lo mide, un tonto imprudente que camina como sonámbulo sobre una cuerda floja sobre un despeñadero con cuya caída no podrías volver a levantarte.

Pero sigues aquí, ves el reloj, el tiempo avanza, y cada segundo que pasa, es un segundo menos que le tendrás cerca, para poder dejar caer tu rostro sobre su regazo, donde podías dejar fluir tu dolor materializadas en lágrimas liberadoras y donde tus odio y total descontentos quedaban desvanecidas. Vas poco a poco llorando en silencio al ver que se acerca el momento de su partida cuando escucharás un motor de un vehículo detenerse afuera, y el claxon sonará, entonces irá a la ventana a verificar si es el vehículo que esperaba, y al confirmarlo, tomará sus cosas, tal vez con indiferencia, o tal vez te de una última mirada o un último abrazo, y tal vez sentirá el mismo dolor que sientes tú, quizás sus rostro reflejen como un espejo lo destrozados que estarán ambos, pero todo es inevitable, el claxon del auto fuera seguirá sonando insistentemente, y ningún dolor del corazón podrá evitar su partida, a estas alturas no hay paso atrás que dar, solamente puede que se den unas últimas palabras y se dirigirá a la puerta, bajará las escaleras… Tú, puede que tratando de asimilar que se irá, o tal vez en un acto involuntario de aferración, le acompañarás a la puerta, juntos bajarán por la escalera, le abrirás la puerta metálica que con ese golpe estridente hará eco en el pasillo al abrirse y le acompañarás a la puerta del auto, tratarás en todo momento de contener el llanto lo más que puedas, a duras penas podrás pronunciar monosílabos sin delatarte, le verás subir al auto, tomar su lugar dentro, y se cerrará la puerta, y tendrán un vidrio que los dividirá y a través del cual se darán una última mirada y el auto arrancará, verás alejarse el vehículo y no le perderás de vista, lo observarás con nostalgia como mirabas el sol perderse en el horizonte en un atardecer; no dejas de mirar al auto alejarse hasta que se detiene un poco para doblar una esquina, mientras te preguntas: ¿Por cuánto tiempo no volverán a verse?

Dobla la esquina y ya se ha ido, tu sobre tus pasos regresas, cruzas la puerta metálica y la cierras, el estridente sonido te estremece los nervios, subes las escaleras, llegas a la puerta del apartamento donde estarás solo en adelante, cruzas la puerta, y la cierras tras de sí, te diriges a la sala, cierras las cortinas para que no te vean desde afuera.

Te sientas, imaginas que volverás a oír abrirse las puertas que acabaste de cerrar, que entrará y vendrá a sentarse junto a ti, pero asimilas la realidad, que se ha ido y no volverá, y si lo hace, no sabes cuándo.

Coges un cojín que tienes a la mano, lo presionas con mucha fuerza, nuevamente estás embargado por la soledad, esta vez, no contienes tu dolor, y lo dejas fluir, seguro que ya nadie te verá, dejas de contenerte y lloras desconsoladamente.

lunes, 11 de mayo de 2020

EL ABISMO

   


    Sumido en la soledad de una habitación que termina siendo todo mi universo habitable, estaba mirando a través de la ventana, a la nada, una pared tapiada directo a la nada, buscaba un alivio en algún lado, y solo tenía eso: Nada, silencio y obscuridad, y frente a mi emergía una sombra obscura que poco a poco iba dominando todo lo que tenía frente a mí, acrecentándose un abismo profundo de una obscuridad absoluta que me hacía pensar en el horizonte de sucesos de los agujeros negros, el punto de no retorno desde el cual nada puede escapar, y aquello que atraviese ese límite tiene un destino incierto en una singularidad que nadie conoce.

     El abismo tiene una fuerza atrayente a los de débil corazón, te incita a mirar su oscuridad, atrae tu mirada y al hacerlo empieza succionar lágrimas de tus ojos que empiezan a fluir a caudales como ríos en días de invierno, y la silueta de una sonrisa que apunta hacia el cielo es deformada y curvada hacia el abismo, el arco se invierte hacia él y la otrora sonrisa ahora denota tristeza, y las lágrimas succionadas de tus ojos empiezan a descender por tu mejilla, humedeciendo tu rostro, volviendo pesada tu cabeza que se inclina hacia adelante encorvando tu cuerpo, en una postura con los brazos caídos también succionados por la poderosa fuerza de atracción que la oscuridad genera, y todo el cuerpo entonces denota derrotismo, en aquella posición es más penetrante e inevitable que se vea al abismo, al terrible abismo y poco a poco su fuerza gravitatoria, va atrayéndote hacia él, hacia la nada que representa esa oscuridad, y sin que te des cuenta, vas mirando al abismo y el abismo va mirando en ti, y tu entras en el abismo y el abismo también entra en ti, hasta que estas sumergido en el, todo alrededor se ha oscurecido, ya no reconoces estar en tu habitación o en aquel lugar al que llamabas “mundo”, y entonces silencio total, todos tus sentidos quedan apagados, quedan privados de las sensaciones perceptivas que te hacían sentir vivo y solo te queda tu conciencia, atrapada en una dimensión que no tiene nada que ofrecerte más que oscuridad y silencio total y absoluto, es cuando te das cuenta que en el abismo no habita ningún monstruo ni demonio, el poder del abismo es aislarte de la realidad y sumirte en la soledad más apremiante que la cordura puede soportar, el abismo te priva de todas las capacidades perceptivas y sensoriales de tus cinco sentidos para que al final quedes atrapado tú mismo con tu peor verdugo: Tu conciencia, quien te atormenta, no existe nadie ni nada que sepa cómo atormentarte ni conozca tus peores miedos que tú mismo, ahora ya estás en la perdición, a dónde sea que mires: tinieblas; no importa cuánto grites: silencio; ni a dónde corras, no hay escapatoria, aún si pudieras huir, seria en vano, pues en este punto ya descubriste que monstruo yace en ti, el abismo solo te ha mostrado quien eres en verdad, y su sabiduría radica en que te puede atormentar mostrándote quien eres en verdad, quien es aquel a quien todos allá afuera en el mundo real deben soportar, y con quien deben lidiar, el abismo te ha mostrado quien eres, desde la perspectiva del observador absoluto, y conoces a verdadero TÚ que tanto daño hace y lastima, aquel que hace cuestionar a tus seres queridos que te vieron nacer ¿Valió la pena cuidarlo tanto?


     El abismo se acrecentaba frente a mí, sentía su oscura atracción seductora, me imaginaba un camino para llegar a esa nada, y entonces en un intento de hablarle al creador, de gritarle mi agobio y me exponga el porqué de esta farsa existencia, me respondió: La nada es todo y debe estar exento de la maldad de mi corazón, y debo abrazar a la luz que emana de la vida, pero que me niego a ver por tener la mirada en el abismo frente a mí, y no en el cielo donde destella la luz del sol, la luna y las estrellas juntas, y que mientras camine mirándolos, jamás caeré en el abismo oscuro, podré vencer su atracción sin dilación, pues la luz de todo aquello que contemplo, me sostendrá de espíritu y me hará levitar por sobre las tinieblas que no podrán ya consumirme. La luz irá a la vez purgando mi espíritu de lo que se alimenta el abismo.

     Atravieso el mar oscuro sin siquiera percatarme de su existencia, pues mi espíritu yace sujeto a la luz y a la iluminación de todo lo bueno y grandioso. Pero en mi recorrido también escucho alaridos de almas caer al abismo, a todos se les dijo que mirasen hacia la luz donde está la salvación, pero ellos necios no confiaron y soberbios caminaron y fueron absorbidos por el abismo y cayeron en su foso, fueron precipitados a la nada.

     Pero aunque mis sentimientos están purgados ya de egoísmo, aun así desisto de mirarles o también caeré, solo puedo gritarles, con toda mi voz que miran al lado equivocado, pero no puedo influir en sus corazones si ellos no están abiertos a la verdad.

    La nada, aquel abismo que al mirarlo por mucho tiempo te puede consumir, es llamado también Depresión.

 


jueves, 2 de abril de 2020

FALSA TRANQUILIDAD


     Yo creía que fumando un cigarrillo me iba a sentir mejor y un poco menos tenso, pero fue una mala idea, el resultado fue muy adverso: mi ansiedad, depresión y angustia aumentó, mientras al mirar por la ventana observé paz y escuché silencio sobre aquella avenida que ruidosa servía como cauce a un imparable caudal de vehículos de metal; pero esa paz y silencio no será de tranquilidad, era el sonido del miedo por lo que nos acecha, es la tranquilidad con la que una presa aguarda en silencio a que el depredador pase de largo y no lo encuentre y acabe con él. La humanidad yace guarnecida por temor a un enemigo que no ve, la paz de las calles no de tranquilidad, es por miedo a la muerte.

sábado, 28 de marzo de 2020

¿PERDÓN? ¿PARA QUÉ?



Ciertamente, y sin escatimar las consecuencias de sus actos, se dijeron lo que pensaban tal cual se sentían. Una relación, arduamente conquistada, y duramente defendida, tras insomnio y noches de ansiedad precedidas a varios rompimientos que luego fueron cancelados, se terminó de fisurar para siempre y de manera irremediable lo que habíase construido entre ellos.

Un momento de cólera y rabia, destrozó todo lo difícilmente logrado por aquellos ingenuos que torpemente trataban de recorrer el intrincado camino del amor, sin saber ninguno el norte, y no teniendo más que el cariño mutuo para sostener el pilar sobre el que se sostenía su relación.

Las fuerzas expansivas, de la energía obscura afectaba también aparentemente a la unión que sobre ellos había, ya no bastaba el amor que sentían por el otro, cuando las palabras iban poniéndose en medio de ellos e iban empujando a uno contra el otro en opuesto alejamiento, nada o poco había que hacer para contrarrestar esas fuerzas invisibles, de palabras amargas que nunca debieron ser dichas.

¿Perdón? ¿Para qué? Si ese recurso ya había sido usado tantas veces que su efectividad fue gastada, la confianza se había extinto hasta el punto de dudar de la sinceridad de sus besos o la honestidad de sus caricias.

¿Qué podría entonces unir a aquellas almas melancólicas que poco a poco iban alejándose de entre si, adentrándose en la obscuridad de la soledad, esperando tal vez, encontrar a otro astro gemelo sobre el cual volver a orbitar?

domingo, 15 de marzo de 2020

DESTRUCCIÓN



    Dejar el pasado atrás duele, aún más cuando ese pasado involucra a la persona a la que uno más amó, como nunca, como a nadie; y los espectros de su existencia están presentes en las cosas materiales que quedaron de una relación hermosa y dolorosa a la vez, la posesión de esos objetos lo complican todo, y el amor que le tuve alguna vez, hizo que yo decidiera aferrarme a la existencia de los recuerdos que me dejó.

    Tanto le he llegado a amar, que amarle me dolió tanto, lloré, sufrí, había vertido torrentes interminables de lágrimas pronunciando su nombre en largas noches que parecían nunca acabar, queriendo saber el porqué de su frialdad e indiferencia hacia mí, no entenderlo fue muy duro y lo pagué tan caro. Esa fue mi historia de amor, al menos en la última etapa la constante era la depresión y la ansiedad de salvar lo que llegué a amar más en el mundo, y al perder a esa persona, no me quedaba más nada que los recuerdos, los vestigios de que alguna vez fui amado por alguien.
Pues hubo, así mismo, momentos hermosos, inolvidables, tallados en mi memoria con el cincel de su ternura, si, demostró ternura también, su lado blando de su corazón, el lado hermoso de su personalidad, y la ternura de su sentimiento hacia mí.

    Me amó tanto, que me lo demostró de mil maneras, muchas de las cuales solamente quedaron vestigios en mi memoria, que son intocables, intangibles, fueron momentos solamente, inolvidables, hermosos, mágicos, aquellos momentos que ya no volverán y que tampoco de mi memoria se irán.
Pero también, una de las maneras en que me demostró su cariño, fue obsequiándome aquellos objetos materiales, cosas que llegué a conservar, y que bien pude haberme desecho de ellas en su momento pero no tuve el valor de hacerlo, es lo único tangible que me quedó para recordarle, es la prueba de que hubo un momento en que fui y me sentí amado por alguien, quien con cosas tan simples fue capaz de transformarme de alguien que se negaba a enamorarse, a alguien que terminó entregando todo, su corazón, sus secretos, sus sueños, sus anhelos, sus miedos, su pasado, sus temores y debilidades.

    Hay veces en que las cosas más sencillas se convierten en las más importantes.

    Y lo que me regaló, aquellas cosas que para mí llegaron a tener un valor incalculable, no tuve el valor ni fui  capaz de deshacerme de ellos ni siquiera en el momento más doloroso de nuestra separación, y los llevé a casa conmigo, desde tan lejos, hice un lugar en mis maletas para llevármelos conmigo, aquellas cosas que fueron entregadas a mi directamente de la mano de la persona que más amé en este mundo, no pude simplemente abandonarlo por ahí, esas reliquias invaluables, mágicas, el recuerdo de algo que viví, que fue real, que fue hermoso, pero que como todo en esta vida, acabó.
Me los llevé tan lejos, transportándolo con sumo cuidado, con delicadeza para no arruinarlos, los coloqué en un rincón especial de mi habitación, casi inaccesible con facilidad para evitar un escrutinio indeseado. Los embalé con sumo cuidado y cariño, el mayor tesoro que alguna más anhelé, que serían chucherías para cualquier otro mortal, pero para mí, lo único que me unía al ser que amaba entonces y que también me amó.

    Cartas, peluches, tarjetas, suvenir, cajas de chocolates, pañoletas, adornos, aquellas cosas que tenían un significado, cada uno representaba la esencia de momentos, a veces para conmemorar algo, a veces para una reconciliación, o a veces solamente un gesto de cariño solo por así, sin pedir nada a cambio.

    Cada uno de aquellos objetos que en persona se me fue obsequiado, representaba un beso de agradecimiento, una conversación profunda sobre nosotros, una dedicatoria y una historia, en mis momentos de soledad; en la lejanía pensaba en cada uno de esos presentes, y así mismo en la persona que me los obsequió, estaban ligados íntimamente en mi memoria, su recuerdo afloraba cuando pensaba en ellos, cuando regresaba a casa después de meses, abría aquella caja que contenía aquellos recuerdos y los observaba, nuevamente lágrimas sentía acariciar mi mejilla bajando de mis ojos, algunas veces pensaba en destruirlos, pero me detenía al solo mirarlos, con tan solo leer las palabras de sus tarjetas y dedicatorias escritos a puño y letra, todo ello, el significado de esos objetos, parecían infundían una energía en mí que me disuadía a que los destruyera, siempre les indulté de ese destino al momento de rememorar las circunstancias en que se me fue obsequiado cada uno de ellos, aparecían los flashback en mi mente mágicamente con tocar cada uno de ellos, y después de disfrutar el amargo dulce de la nostalgia, volvía a colocarlos en su escondite, a la espera de volver a ser contemplados en otro momento.

    Pasaron los meses, años, ya el sentimiento por la persona que me los había obsequiado había sido superado hacía mucho tiempo, andaba por la vida, en mis pensamientos ya dispersos en asuntos diversos, ya eventualmente iba dejando de pensar poco a poco en aquel humano que alguna vez me volvía loco, y que me tenía en vela a veces en noches de insomnio, atrapado en un bucle de tristeza depresión y angustia, y volvía a resurgir nuevamente el mismo yo, que ansiaba leer y escribir y tal vez soñar; cuando iba a casa, decía que ya no tenía sentimientos hacia la persona emisora de esos detalles, así que los decidí destruirlos, los saqué de su escondite, en perfecto estado los mantenía y estaban casi nuevos, y cuando los toqué, nuevamente los flashback y los momentos más emotivos que vivimos juntos, llegaba a sentir tanta nostalgia y cariño hacia aquellos objetos que desistía de mis intenciones inquisidoras.

    Mi vida seguía siendo arrastrada por las imparables corrientes del tiempo, los sucesos más desastrosos de mi vida iban erosionando mi estabilidad, esta vez ya no asociado a un romance, sino a cuestiones duras que la vida me puso delante, las cosas no me empezaron a salir muy bien, nuevamente sentía que algo, algún tipo de lastre existía en mi vida que no me permitía salir airoso de las situaciones que me tocaba enfrentar, llegué a recurrir a la introspección y a la meditación para ahondar en lo profundo de mi, sobre las posibles causas de ello, no iba a ser neciamente cobarde como para culpar a la suerte de lo que me pasaba, y ahondé en mis pensamientos, y en mi interior, básicamente descubrí, lastres emocionales que iba cargando sin darme cuenta, no era solamente buscar chivos expiatorios, sino el origen de todo.

    El daño que sufrí en las diversas etapas de mi vida, lo pude superar por que no existía nada físico ni material que me recuerde a ellas, excepto claro, aquellas cosas que aún guardaba, vestigios de un pasado tormentoso.

    Visioné que un aura negativo los rodeaba, al principio creía que solo era cariño para mantenerlos intactos, pero eran amuletos de mala suerte, influían en mis emociones para hacerme desistir de destruirlos, tenían como una especie de hechizo, cuando abría la caja que los contenía, me conmovía tanto mirarlos, que terminaba llorando de tristeza, un amor toxico hacia objetos inanimados, si debía barrer etapas de un pasado que fue difícil, ruin, y doloroso, debía tomar la decisión radical de acabar con todo lo que diera evidencia de que alguna vez también amé y fui amado, si la persona yace muerta en vida, no hay razón para mantener lo que me ata a su recuerdo, los objetos de aquella caja, eran lo último que me ataba a una etapa superada, era el ancla que no me dejaba seguir navegando, como objetos vudú, eran un lastre en mi vida, que debían ser destruidos al fin, vencer el escudo emocional que mantenían aún en mí.

    Con la determinación de no dejarme invadir por aquellos sentimientos nostálgicos que aquellos objetos despertaban en mí, los coloqué en una mochila, me sentí triste por lo que iba a hacer, pero mi voluntad era firme, iba a destruirlos al fin, iba a poner el punto final a la última página de una historia de amor que había culminado hacía mucho tiempo, y nada me iba a detener de hacerlo.
Nuestra historia comenzó un 29 de abril de un lejano 2016, y aquellos objetos habían sobrevivido demasiado tiempo, habían durado mucho más que nuestra relación, debía cerrar el capítulo, aun si este se mantuvo inconcluso por bastante tiempo por culpa de esos objetos, simbólicamente, debía demostrarme a mí mismo que ya los sentimientos habían sido superados hacia quien me hizo muy feliz e infeliz de la manera en que solo alguien que amó a la persona equivocada puede comprenderlo.

    Un 29 de diciembre del 2019, a las 7 de la mañana, con todos sus “detalles” en una mochila, fui al grifo más cercano a comprar gasolina.

    La noche anterior había perdido en circunstancias vergonzosas un celular nuevo que había comprado hacía poco, fue un suceso desafortunado, le atribuí esa mala suerte a una venganza anticipada de esos objetos, que no deseaban ser destruidos limpiamente sin antes causarme un sinsabor de boca que me impida disfrutar de su destrucción, quizás fue lo que decidió el momento de hacer lo que había postergado por tanto tiempo.

    Elegí como lugar, el mismo sitio donde poéticamente una vez, había capturado en una fotografía una escena de cómo el tiempo se encarga de destruir algo. Un bote siendo destruido lentamente por el río sobre el que ruidosamente surcaba sus aguas, claro que el bote, para entonces había sido devorado por el río y ya no quedaba nada de él. Era el lugar elegido para el holocausto. (Leer entrada)
Descendí las escaleras que me llevarían a ese lugar.

Crucé el túnel de árboles para llegar a orillas de ese río.



    Llegué a ese lugar, era silencioso todo, no había personas tampoco, los únicos ruidos las hacían las aguas siguiendo su largo camino, y el canto de las aves.


    Saqué los objetos, los coloqué unos encima de otros, por alguna razón, no sentí ningún tipo de tristeza que me embargara al tocarlos, ni se me ocurrió ni tuve ganas ni ánimos de leer por última vez las palabras de las cartas y tarjetas, ni siquiera un vistazo de despedida, fríamente los coloque en el suelo, saque la botella de gasolina, los rocié, y torpemente le prendí fuego sin tomar una distancia considerable, pues una columna de fuego ascendió tan alto y tan rápido, que me terminó quemando parte del cabello, felizmente solo fue eso, el olor a cabello quemado pronto lo sentí fuerte, y las cosas, aquellos objetos los vi quemarse, consumarse, devorados por el fuego purificador, no tuve ningún remordimiento verlos arder, sentí la satisfacción de un pirómano al ver como el fuego se nutría de aquellos objetos malditos, volví a echar gasolina, no iba a dejar que el fuego perdonara ninguna parte, no iba a descansar hasta verlos hechos cenizas, hasta que el fuego me libere de lo que tanto daño me había hecho.

    Volví a echar más gasolina, aun cuando todo ya estaba carbonizado, deseaba ver arder a las propias cenizas, no sea que alguna especie de ave fénix resurja de ellas.

    Al fuego sobrevivió una estatua de cerámica, y un medallón metálico, y como el fuego no bastaba para destruirlos, los arrojé al rio, como un tributo más a él.



    Luego de tan acto liberador, regresé a casa, por el mismo camino por donde vine, pero esta vez con una gran paz, y una sonrisa de satisfacción que cualquiera que me haya visto aquel día, no lo habría entendido. Al fin había puesto el ansiado punto final a esa historia. Al fin mi alma estaba libre para amar de nuevo.




viernes, 8 de noviembre de 2019

¿LO VALE?


  

   Amor sincero te quiero dar, pero al hacerlo habré bajado todos mis escudos y mi coraza, estaré a tu merced, vulnerable ante ti, si decides lastimarme, no hallarás resistencia en mí, te daré el poder de que tus palabras me lastimen o me hagan sonreír, tendrás el poder de alegrar mis días o sumirlos en uno gris, podrás hacerme sonreír con un simple mensaje tuyo o mantener mi tristeza cuando no reciba nada en todo el día, someterás mi resistencia de hacer cosas que no me gustan pero a ti si, de ver una serie que se me hace aburrida pero que se volverá entretenida si la veré junto a ti, de reírme de tus chistes aunque me parezcan tontos o repetitivos con tal de que me veas reír contigo; cederé a las cursilerías, y te haré tarjetas, te escribiré cartas, regalarte chocolates, hare collages de nuestras fotos, comprarte y regalarte peluches, cenas con velas y vino, te regalaré una mascota, te dedicaré canciones, te contaré mis sueños y te diré que te vi en ellos aunque no recuerde lo que soñé, te cantaré en un Karaoke sin importarme el miedo al ridículo, te llevare a juntos contemplar un cielo azul o uno nublado, y hablaremos sobre las figuras que podamos divisar  en las abstractas formas de las nubes, contemplaremos atardeceres en medio de profundas charlas, miraremos un cielo estrellado esperando un día ser parte de ellas, imaginando que un día fuimos parte de una, mirar desde lo alto de una montaña a la luna en todo su esplendor, y besarnos con ella como testigo.
   Sí, todo eso haré por ti, te daré el poder de hacerme feliz con tu felicidad, aunque yo no sea parte de ella.
Serás quien podrá lastimarme con un arma que nadie más tendrá: Mi amor hacia ti.    
   Lograrás que con pocas frases hacer que en mis insomnios esté ahogándome en lágrimas.
   Harás que el no saber de ti, me mantenga en el fondo de un abismo de angustias y en una tormenta de ansiedad.
   Te daré la máxima prioridad en mi vida, sobre el resto, te pondré muy en lo alto de mi escaparate, te haré protagonista de mis pensamientos.
   Todo eso te daré, y en cuando llegue el día que no me sienta amado y correspondido, no importando que tanto te haya dejado ver todos los colores en el espectro de mi alma, partiré, y algún día entenderás a lo que le diste la espalda y te lamentarás por tu superficialidad y falta de visión, pero entonces será tarde porque me habré ido, si ido, y jamás regresaré.

jueves, 10 de octubre de 2019

ALACRÁN




   Puedes tratar con amor a un alacrán y aun así, al acercarle la mano, te inyectará el veneno que lleva dentro, pensarás que el alacrán es ingrato, injusto, cruel, creerás que mereces de él un trato mejor por el cariño que le diste, el cuidado que le tuviste y por lo bueno que fuiste con él. Pero el alacrán tiene esa naturaleza, atacar sin importarle cuanto amor le muestres y des. Nunca cambiará aunque sea eso lo que más deseas en el mundo.

   Hay personas que tienen la naturaleza de un alacrán, personas que solo piensan en sí mismas, para quienes no existe nadie más que ellas mismas, quienes sienten que es deber del resto ser amables con ellas a cambio de nada, que sienten que no le deben nada a nadie, aun si les das todo, aun si les abres tu corazón, el alma, la vida, tus pensamientos, tus secretos, tus miedos, esperanzas, fantasías y sueños, no hará la diferencia, no habrás influido ni un poco en su percepción de que nada importa en el mundo más que ellas mismas, seguirán existiendo a su manera, y si por alguna razón intentas reclamar lo que consideres mereces de su persona, si por algún motivo intentas forzar un cambio en ellas, recibirás el pinchazo de veneno en tu corazón, como mecanismo de defensa de aquel.

   No le importará tu dolor, no le importará tu sufrimiento, pues solo piensa en sí mismo, te convertirás en una amenaza en su vida, te verá como un enemigo que intenta atacarlo y se defenderá con lo único que sabe hacer, convertirá todo lo que le has dado en un arma letal contra ti, concentrará el veneno que lleva en si, y no dudará en amenazarte si vuelves a intentar acercar tu mano hacia sí.

   No puedes cambiar la naturaleza de un alacrán, no puedes hacer que una persona a quien quieras cambie por ti y te retribuya en proporción lo que sientes y diste por ella.

   Como los criadores de alacranes y de animales salvajes lo entienden, amar a esas criaturas no siempre significa estar cerca de ellas, por eso mantienen su distancia, y la cautela, les dejan ser libres, no intentan que ellos los amen, solo a la distancia los cuidan y observan, aceptan que jamás recibirán una muestra de agradecimiento por todo lo que hacen, pero eso no los detiene, eso no hace que los dejen de querer, solamente los quieren por como son, con su naturaleza sea cual sea, libres y manteniendo su esencia.

   Así hay personas a las que nunca podremos cambiar, solo aceptarlas como son, sin juzgarlas, solo aceptarlas que no todos piensan ni viven como nosotros creemos es lo correcto. Cada quien es feliz a su manera, no existe una única fórmula para ser feliz, cada ser humano descubre la suya propia, nos parecerá autodestructivo desde nuestro punto de vista, y puede que estemos en lo correcto, pero aún así es decisión de cada persona vivir su vida en su propia ley, y eso no da derecho a juzgarles,  está bien amar a quien nunca será como nosotros. 

   Después de todo, podemos amar a un león o a una estrella aunque sepamos que estando cerca nos mataría.

domingo, 29 de septiembre de 2019

EN LA TORMENTA


    Estigmas y agrietas mi alma, cuando el cielo me quiere mostrar su colorido azul de medio día, ensombreces mi espíritu y la felicidad cegada queda, abres la puerta a la melancolía y las compuertas de mis ojos quedan también abiertas, inundando mi rostro de las lágrimas que represadas estaban, y que ahora sin cesar fluyen como la sangre de una herida del corazón abierto, y todo lo que no puedo ver, es lo bello que es el mundo, siento que soy un pequeño barco que poco a poco va hundiéndose en medio de una tormenta , en el mar de aflicciones sin nadie que le socorriese, hundiéndose por el peso de un pasado que se niega a soltar, prefiriendo aferrarse a recuerdos que nunca ya jamás volverán, gritando auxilio a toda voz, pidiendo urgente un rescate que parece nunca llegar, haciendo que el drama del hundimiento quede opacado por la inmensidad de la tempestad.

    Se escucha desde algún lugar algunas tenues voces que dicen: “Todo estará bien”, pero que no dan más que esperanza, voces que solo instan a resistir esperando algún milagro, algún suceso o divino hecho que hará que todo lo cambie, mas todo esto que me causas, trae consigo la sanación de un espíritu que se ahogaba en silencio, pues solo cuando ya se está a punto de perderlo todo, viene la verdadera revelación:
“Nadie va a venir a salvarte, debes salvarte a ti mismo”
    Y solo cuando entendí eso, solté el lastre pasado, y lloré y comprendí y entendí, que debía llorar, gritar para despertar del sueño en que me hallaba, reaccionar de la ilusión en que moría día a día sin saber cómo salir, pero lo hice, y luego de eso, al fin todo se despejó, la tristeza se desvaneció, el gris entorno recuperó todo el colorido hermoso, y nuevamente al alzar la mirada, pude ver el azul cielo y apreciar su belleza; tomé mi cámara y capturé la escena, fotografié mi momento de triunfo.



viernes, 9 de noviembre de 2018

NO CORRESPONDIDO



Todo estará bien, te lo prometo, me decía
yo iluso cerraba los ojos y sonreía
mientras el amor eterno que nos juramos
acaecía como la noche que vence al día

Que ridículo el mundo es
cuando se ama a la persona equivocada
cuando el amor no es correspondido
solo una ilusión de un momento fugaz
como la neblina que crece y luego se desvanece
cuando el amor se niega y aparece la ira del sueño
que ni el lamento es sosegado
por perder a quien más amas y siempre amaste

lunes, 27 de noviembre de 2017

DORMIR YA NO ES UN DESCANSO


Que triste es ver a la vida
a través del cristal del desamor
ver con contraste gris al día
a pesar que el radiante sol brilla
a pesar que el celeste cielo
dominante está en el firmamento
y que fría se siente la brisa
aun al medio día cálido

Todo es blanco y negro
los colores han perdido sus matices
y mi alma la alegría de mis días

Solo conozco tristeza en mi espíritu
el dolor me está moldeando
el dolor me está reforzando
No fue buena idea jugar a enamorarme
la primera vez que lo hago
no fue un sueño, no fue un juego

Mi corazón arde en tristeza
esperando tu llamada, oír tu voz
tanto he llegado a amarte
que ya amarte me duele tanto

Dormir ya no es un descanso
despertar a mitad de la madrugada
y verme solo, llorar al no tenerte
al darme cuenta que solo te soñé

te amo tanto que mi alma muere
Quiero amarte y tenerte a la vez
que estés siempre junto a mi
nunca irme de tu lado
amarte siempre y solo a ti

¿qué hay más allá de dónde se oculta el sol?
Más lugares que podemos juntos explorar,
seguiremos al sol, a donde vaya,
y si le perdemos el paso, no importa,
siempre volverá a salir tras nosotros.

Mi amor que hay en mi corazón
infinito es y te daré una parte de él
mas cuando se Habla del infinito
hablar de una parte es hablar del todo

lunes, 21 de noviembre de 2016

TOCA DESPERTAR



Casi pienso lo que escribo, casi escribo lo que pienso, casi no existo en este presente, casi me siento menos que un átomo, y casi siempre al alzar la mirada al firmamento, me doy cuenta que en comparación con el infinito, soy menos siquiera que un quark, casi inexistente, casi infinitamente insignificante, ya que lo único que daba sentido a esta breve minúscula criatura, era el amor que llegué a sentir por alguien, el sentirme por primera vez amado, era la pasión que me hizo volver a vivir, era la fuerza que me empujaba a existir, el motivo para respirar y no morir.
Fui feliz, feliz mientras me convencí de haber encontrado la quintaescencia universal en un solo ser, el mismo ser de quien me enamoré, perdidamente, absolutamente, amar a un ser completamente sin entender el por qué, fue el más grande misterio de haberle conocido.
Cuánto fui capaz de dar todo de mí, hacer cosas por amor, hacer locuras, cosas impensables, fuera de la lógica ni razón alguna, sin explicación solo motivado por el más sincero amor.
Pero el amor, es un ciclo, que como todo en la vida termina. Y su amor por mi terminó, tan sorpresivamente, tan intempestivamente, o quizás fue algo paulatino, que yo cegado en mi fantasía de enamorado, no me di cuenta de los vestigios que comenzaba a dar, de aquellos indicios que yo debía notar, o si me di cuenta no lo tomé en importancia esperanzado en que el amor que yo daba, no iba a permitir que el amor muriera, consideraba que yo estaba regando el sentimiento tan cuidadosamente, que creía que el jardín del amor jamás se marchitaría, pero murió, y eso me devastó.
Cuando pienso, pienso en quien me destruyó por dentro, no soy ya el centro de mi existencia, ya no hay más personas que orbitan alrededor de mí, y yo en cambio, pasé a orbitar la existencia de alguien más, alguien que se convirtió en el centro de mi vida, en el eje de mi existir.
Y fue un ser muy frío, gélido, cuya frialdad me lastimó tanto, que me era imposible volver a sonreír. Mi sueño me fue arrebatado, el apetito desvanecido, la alegría absorbida por su fría manera de tratarme, y cada día, en noches solitarias inundado en lágrimas, yo le imploraba diciéndole:

Hey tú, si tú, de quien me enamoré,
Devuélveme la alegría que te llevaste al irte
la sonrisa de mis labios que te apropiaste
los sueños que me has robado
el color de mis días hurtados,
la majestuosidad de la noche,
la magia del esmaltado firmamento,
la tranquilidad de mi alma,
mi deseo de vivir, de nunca morir
Has dejado un gran vacío en mi corazón,
eres el ser que al irse se ha llevado el cielo,
que al dejarme quitó sentido a mi existencia.

No me escucha, no obtengo respuesta, su frialdad, su trato hostil, la ausencia de un "te amo", de una muestra de extrañarme, de tiempo de verme, de nunca querer besarme.
"Extraño tus besos", solías decirme, y estando ahora mis labios a tu disposición, te niegas a con tus labios rozarlos.
Veo tus ojos tan lejanos, a pesar que al mirarlos están tan cercanos, y no veo el brillo que me enamoró, ya no escucho la voz que me cautivó, ni las palabras que me hicieron caer a sus pies y hacer dar todo de mí, hay una persona extraña frente a mí, diferente, distante, como si alguien desconocido utilizara tu apariencia.
"Jamás te lastimaría" solías decirme, y al escucharlo me sentí seguro en tu regazo, me sentía invulnerable, ¡Qué me importaba el mundo, que me importaban los que se opondrían a nuestro amor!, estar contigo era suficiente motivo para desafiar la hostilidad que la vida nos pondría por delante, por el hecho de que vivamos un amor imposible.
"Cuando vea que estés triste, haré lo posible para alegrarte" solías prometerme, y sin embargo, tú, el motivo de mi alegría, te convertiste también en el motivo de mi tristeza, en la causa de mi dolor... Podrías modificar mi trágico estado de ánimo con solamente pronunciar esas dos palabras que ya poco a poco dejé de escuchar de ti.
Cuándo sucedió que empezaste a odiarme, que te empeñaste en solo lastimarme, en verme por los suelos, en usarme para alimentar tu ego, cuándo dejaré de sucumbir ante tu fría manera de tratarme, cuando seré arrebatado de tu órbita a volver a convertirme en un ser solitario pero feliz, vagando por el mundo sin más preocupaciones que hacerme feliz yo mismo, en qué momento cree una dependencia a ti, en qué momento te convertiste en mi única prioridad en este mundo, tanto que fui capaz de desafiar a cualquiera que me dijera que no eras bueno para mí.
Cuando me liberarás de tu nefasta influencia, liberarme de tu campo gravitatorio que me tiene atrapado emocionalmente a ti, ligado a tu forma de ser conmigo, cuándo llegará alguien que me arrebate de tu órbita de influencia emocional, y me lleve a orbitar a alguien que me brinde el calor que en ti ya se apagó.
Tal vez la verdad sea solo una, que tú y yo ya no somos para el otro, creo que debo esforzarme en alejarme de ti, creo que aferrarme a ti, me hace más daño, que el daño que me haría yo mismo fingiendo no amarte.
Serpiente ignomiosa, le temo a la muerte, pero más le temo al dolor y la desolación que el desamor causa, la muerte a su lado es solamente un rasguño, y tal vez la liberación de mi alma que debe lidiar con este cuerpo que se enamora, clava pues tus dientes en el mismo lugar en donde reside todo mi dolor, liberarme de esto con tu veneno mortal pero libertador.
Las personas le temen a la muerte porque no saben qué es lo que hay más allá de ella, pero para mí cualquier lugar que no sea esta realidad me bastará, no importa si solamente hay la nada.
Ahora Intentaré ya no pensar en lo que fue, en volver a no sentir que te necesito junto a mí, en aprender a asimilar que hay otras personas de quien me puedo enamorar, que allá afuera hay muchas más.
Intentaré ya no amarte más, colocar barreras a mis lágrimas cada vez que tu recuerdo los invoque a salir, tratar que al dormir lo haga toda la noche y evitar esos despertares intempestivos con el corazón latiendo fuerte y esa necesidad de tenerte a mi lado.
Volver a abrir libros, a ver películas, a escuchar músicas, caminar por aquellos lugares que juntos disfrutamos y no pensar más en ti. Esto será muy difícil porque cada cosa relaciona tu recuerdo con ellos.

El amor es un ciclo que como todo en la vida termina, y esto ya terminó, es momento de cerrar este ciclo, de llorar lo que tenga que llorar, y empezar a sanar y reconstruir mi ser con los pedazos que quedó de toda esta fantasía.
Fue esto solo un bello sueño, pero ya toca despertar. 

miércoles, 31 de agosto de 2016

DOLOR



Qué es el dolor que nos sume en completa angustia, en pensamientos lúgubres que oscurece todo a nuestro alrededor, ocultando a nuestros ojos la luz del día, y enfriando la calidez del sol. Soy víctima del engaño, bajé la guardia que tan firme estuvo, inquebrantable por mucho tiempo, y lo bajé voluntariamente, dejé ser seducido a pesar que  mi instinto me decía que no lo hiciere, y fue inevitablemente mi perdición, perderme por una vana ilusión.
Yo, que fui por mucho tiempo el amo del amor, El narcisista por excelencia., el único que se vanagloriaba de no amar a nadie, yo, el que henchido con el orgullo y el ego caminaba abanderado, fui el que ilusamente bajó la guardia, y estoy al borde de perder la cordura con la persona más equivocada que pude haber encontrado en mi camino. Y la destrucción de mi felicidad fue paulatina, mi alma y pensamientos fueron invadidos por su imagen, su persona, su ser, nada ya llenaba mi alma, su recurrente recuerdo invadiendo mi pensamiento aturde mi paz, me sofoca, me ahoga, he olvidado mis propias teorías planteadas, mis propios dogmas ahora desvanecidos, y no puedo ahora sonreír, me llego a hundir en mi miseria interior, me llego a fundir en el dolor que latente está en mí, fui empujado por mi soledad a los brazos del ser menos indicado.
Mi mundo se fue tornando muy oscuro, quizás muchos tras de mí se ríen de mi ingenuidad y de lo iluso que he sido, tal vez hay uno más que lo sigue haciendo, no fue culpable nadie más que yo, por decidir abrir mi corazón a quien no se lo merecía.
¿En qué se parece de su némesis?, en mucho, tal vez son el fiel reflejo de sí mismos, tal vez su némesis es más sincero por no ocultar su ser, tal vez él sea más perverso por disfrazarse de cordero y coger desprevenido a su víctima, tal vez sus palabras solo eran sonidos, sin respaldo en la verdad, con fachada de honestidad, fui víctima del engaño más grande, el engaño de mi vida más vergonzoso, pues me deje engañar, cerrando los ojos, con una fe ciega creyendo todo lo que salía de sus labios, aún yo teniendo la intuición de que estaba caminando sobre una capa de hielo tan delgada que inevitablemente iba a romperse arrastrándome a lo más profundo de lo que yace bajo sí, como finalmente sucedió.
Pero ya cuando me di cuenta de la verdad de su ser, era muy tarde, ya habíame seducido, ya se había apoderado de mi corazón, mis pensamientos, y había hallado la puerta para ingresar a mis sueños, la revelación de mi verdad, me dejó inmóvil, ya lo amaba tanto que odiaba no estarle odiando, lo amaba ya tanto que toda su maldad yo lo consideraba digno de mi perdón, aunque un yo cuerdo lo habría considerado imperdonable, pero al fin de cuentas estaba ya desarmado, el amor que había sembrado en mí había parasitado todo mi ser, bloqueando mi razón, vendándome con un tapujo enceguecedor, que no me permitía percibir la realidad como es en realidad, si tan solo yo pudiera verle como los demás le ven, creo que me daría cuenta de lo real y volvería al sendero de mi vida, inamovible, inquebrantable, tener al sentimiento del amor, encadenado y bajo mi control.
Quién soy yo ahora que amo a quien no me ama, quien puede tolerar la humillación de que no me ame profundamente, quien no pudiera dejar fluir sus lágrimas en sus brazos si no lo apreciara enormemente, quien pudiera no sonreírle si no fueran sus ojos mi punto débil, quien negarle algo si no fuera que en mi vida lo es todo, un eje por sobre el cual gira mi mundo, un amor que es en justa medida, el veneno y la medicina.
Mis versos han muerto por ti, mi espíritu anarquista busca ahora la contemplación del brillo en tu mirada, quiere mi alma dejar su libertad y encadenarse a tu destino, mi locura ha ido progresando a medida que ibas avanzando en mí, abriéndote camino a través de besos y caricias que me desarmaban por completo, dejando desnudo mi cuerpo no tanto como desnudabas mi alma, y escudriñabas en lo más profundo de mi, te he dado la llave de mi corazón, y temo que esa llave la arrojes y nunca más nadie pueda volver a abrirlo.

Necesito tiempo, reordenar mis ideas, enterrar este sentimiento, dejar que fluya por alguien que verdaderamente valga la pena, pero debo volver a ser dueño de mí, a ser otra vez el portador de mi cordura, y que no exista nadie que pueda determinar mi estado anímico como hasta ahora está en mano de otra persona, he olvidado que mi felicidad no debería depender de otra persona.

miércoles, 1 de junio de 2016

EN LA SOLEDAD DE LA NOCHE


Estoy cansado de la soledad, debería terminarse, no quiero ya amanecer solo en la cama, no quiero más ya dormirme sin tener a quien darle las buenas noches, no quiero despertar a mitad de la noche y no tener a quien abrazar para volver a conciliar el sueño, no quiero estar solo sin tener a quien contarle mis pesadillas nocturnas y me diga que fue solo un mal sueño.
Quiero volver a tener un brazo donde acurrucarme al dormir sintiéndome amado y sentir la tibia sensación de que me acaricien el cabello.
Quiero dormirme conversando con alguien en la oscuridad aunque no le vea, sentir sus abrazos y la calidez de su voz. La noche es una enemiga de mis noches solitarias, lo siento estrujarme la garganta.
No quiero más sentirme solo en las noches, hay veces en que llorando me quedo dormido, y despierto sintiendo mi almohada con la humedad que mis lágrimas dejaron. Despierto y al ver la hora, sigue siendo de madrugada, me quedo triste en cama, llorando más aun, me revuelco en cama y solo quiero nuevamente dormirme, y siento que mi cabeza me explotará pronto, quiero verle, escucharle, pero ¿a quién? Aun no comprendo a quién extraño, ni quién podría ser la persona que podría llenar el gran vacío que yace en mi corazón, tengo tanto amor que dar, no hay persona alguna que se merezca todo el amor que acumulado hay en mí.
Y estando echado, en medio de la noche, abro los ojos y todo es oscuro, al cerrarlos sigue igual, ya no hay diferencia entre tener los ojos abiertos o cerrados, solo estoy ahí, presente mientras mis pensamientos vuelan y escucho voces de mi cabeza, pensamientos angustiosos, quiero gritar, llorar desconsoladamente… Me pregunto por qué y cuál es la causa de todo, quién podría decirme sobre los culpables de esto.
La soledad me ahoga, me estruja la garganta y me quita el aire, aunque quisiera morir, no muero, sigo vivo, quisiera liberarme de este sufrimiento.
Sigo en la noche, la soledad parece más grande, la oscuridad me da la sensación de que me encuentro en medio de un vacío infinito, mi habitación parece un lugar distinto ahora, siento que fui tragado por un gran abismo y me encuentro en el fondo. Quiero hablar, pero toda mi voz retumba en eco en mi cabeza, cuánto daría por tener a alguien a mi lado, quisiera tener a alguien a quien besar, necesito un abrazo y dormirme en esos brazos que me libere de las tinieblas de la media noche y me sumerja en la fantasía de los sueños donde pueda existir en las utopías de mi fantasía.
Pero solo son deseos, aun me encuentro aquí, el sueño se ha esfumado de mí, ya va una hora en que estoy despierto sin poder dormir, debería morirme antes de caer en desesperación, debería buscar quien me acompañe en momentos como estos. El amor aun es algo extraño para mí, y quisiera saber lo que debería hacer.
No quiero más permanecer solo el resto de mi vida, no lo sé, tal vez todo esto sea solo una ilusión, quizás estoy en un momento en que me ahogaré pronto.
Creo que me estoy perdiendo de algo que la mayoría ha descubierto y yo me negué siempre a buscar, me negué a seguir, me negué a encontrar.
La vida me ha estado gritando y yo no quería escuchar, es momento de escuchar y dar la oportunidad a alguien de formar parte de mi vida, ya dejaré la oscuridad de mi interior, no quiero más despertares a mitad de la noche sumergido en la oscuridad de esas angustiosas noches y con la frialdad de la soledad, no quiero ya conciliar el sueño de tanto llorar, y que regresando a mi habitación como hago cada día sentir la angustia y el temor de llegar y ver que nuevamente dormiré solo.
No quiero más la angustia, quiero probar una parte de la felicidad que todos han encontrado y yo no.
Esmaltados están los cielos, todos resplandecientes de estrellas que guían mi andar y están conmigo todo el tiempo, las únicas que han estado cerca mío todo este tiempo, y les hablo y parecen escucharme, pero ya no quiero solo estar mientras me siguen a donde vaya, hay un alma reflejada en cada uno de esos astros, y yo espero que me guíen a esa otra mitad con la cual mi alma se complementará.
Buscando estoy lo que otros ya encontraron, veo hacia atrás y veo personas que pasaron por mi vida y que ninguno me llenó ni complementó, he aprendido de las personas que se han cruzado en mi vida, y he aprendido con cada golpe, a determinar que es lo que no necesito en mi vida.
No quiero ya más medianoches sin nadie a quien besar, necesito liberar todo el amor que hay dormido en mí, hay tanto que tengo por dar y nadie que lo pueda recibir. Mi tiempo y mis sueños necesito compartirlos, debe haber alguien allí afuera que valga la pena todo el tiempo que estoy dispuesto a conceder a alguien.
No quiero más llanto hasta ceder ante el sueño, no quiero más poemas escritos sin ninguna dedicatoria, no quiero ver más cielos estrellados sin una cálida compañía, quiero poner mi alma de rodillas ante ese alguien que aún no encuentro, quiero ver una cama y no sentir más la angustia de saber que solo dormiré. Solo necesito alguien que me mueva la existencia y me haga decir: 
Esto es lo que siempre buscaba, tú eres a quien siempre esperaba.

sábado, 10 de octubre de 2015

LO QUE PASA AHORA

No sabría que fue lo que sucedió en esos breves momentos en que nos conocimos, pareciamos dos niños que se enamoran por primera vez, con la misma ilusión y los sueños de algodón, pero fue solo una ilusión, por que mientras yo fui capaz de arriesgar todo por ti, tu nunca lo hiciste. ¿Y que pasa ahora? pues que me siento el màs tonto, el burlado por ti, el utilizado por tu curiosidad y falta de escrúpulos, tu maldad es tan fria y tan vil que no pareces ya tú, y yo no parezco ser el mismo, tu frialdad me ha volcado al suplicio por tu atención. No hay maldad más pura que el jugar con quien sabes esta de rodillas ante ti. Mi vida ha dado un giro desde el momento en que nos dijimos un hola, y comenzé a entrar a una desconocida dimensión cuando por fin sentí el sabor de tus labios. Yo no tenia idea ni manera de saber que solo fui un mero gusto tuyo nada más.
Mientras te aburrias de mi, buscabas a alguien más para saciar tu curiosidad. Tu espiritu cruel  y manipulador ha encontrado tierra fértil en un alma como el mio, que te supo querer desde el primer momento que te conoció.
Eres ese destello que ilumina mi sueño, y que trasciende mi vida. Lástima que lo  que siento no sea recíproco, por que yo si sé de amor aun cuando tú solo buscas aprender a vivir a costa de mi dolor.