Mostrando las entradas con la etiqueta Pensamientos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Pensamientos. Mostrar todas las entradas

viernes, 25 de septiembre de 2020

EFÍMERA ETERNIDAD

 


“Eternidad” que palabra tan engañosa y confusa, su significado es diferente a lo que era. Aunque en su definición oficial significa: que dura por tiempo infinito, los seres humanos lo usan de forma extraña.

Es usada y evocado para adornar mensajes de Amor. Pero “Eternamente” O “Siempre” suele durar tan poco, a veces un pestañeo, a veces dura tan poco como una imaginación burda de un enamorado hipnotizado por unos ojos bellos, unas palabras tiernas que encandilan, una suave sonrisa, un cálido abrazo, un efusivo beso y un lujurioso cuerpo cuyo erotismo hace sucumbir fácilmente a la razón; y sus cuerpos se funden junto al otro en medio de una vorágine de sensaciones que los llevan a sofocarse en un océano de extasiaste lujuria que ansía que todo ello dure un “Eternidad”, que dure “para siempre y se prolongue indefinidamente en el tiempo…

Mas así como todo lo que comienza en esta realidad, está condenado a llegar a un final, y siendo las cosas que pudieron ser pensadas o dichas en medio de la tormenta de extasiante erotismo pierde su significado ahora que se ha disipado aquella anomalía de sensaciones, y palabras como “TE AMO”, “SIEMPRE”, “ETERNAMENTE” o “SOLO TUYO”, que fueron sinceras cuando fueran dichas y pensadas, fueron usadas tantas veces hasta corroer su significado, pero ahora que toca encarar la realidad tangible, dónde nos regimos por esa misma racionalidad que volvió del coma al acabar el éxtasis pasional, sabemos que fueron solo exageraciones de aquel animal que fue liberado de nuestro profundo ser y al que nuevamente volvimos a enjaular, hasta que sus cadenas nuevamente sean destruidas por otros ojos, otras palabras, otra sonrisa, un cálido abrazo, un descomunal beso y un candente erotismo. Cualquier bestia por más dormida que esté, despierta ante el fuego que enciende en nosotros una persona excepcional.

Y ahora, y mirando las cartas y mensajes cuyas palabras nacieron de corazón, me da la impresión que fueron escritas por alguien más, alguien diferente que tomó el control de mi cuerpo y mente y pensó y escribió todas aquellas cosas, y una vez terminado, me entregó el control y veo ahora su obra, esas cartas escritas con un profundo sentimiento, y que a veces me conmueven, y me hace parecer tonto, el énfasis de muchas promesas que iban acompañados de aquellas palabras que mencioné antes, quedando a veces frases poéticas, tan emotivas y a la vez tan graciosas.

“Siempre te amaré y eternamente seré tuyo”

Para mi ese “Siempre” duró tan poco y ese "Eternamente" fue tan efímero como el paso de 3 estaciones.

Y así, leo las cartas de alguien que vive dentro de uno mismo y que solo emerge cuando nuestro YO racional es diluido por ese mar de sensaciones que destruye los muros donde queda confinado ese YO romántico, animal y apasionado ser, que no teme a su propia sinceridad, y por consiguiente y sin miramientos dice lo que siente y siente lo que dice, y palabras que para mi ahora pueden ser vacías o huecas, llevan una gran carga de sentimientos porque que salieron de corazón en un momento de irracionalidad narcotizado por lo sublime y extasiante de un momento de extraña felicidad, y uno suele decir al oído o plasmado con tinta sobre papel, promesas sinceras que van adornadas del “Siempre”, “Eternamente”, “Te amo”, “Solo tuyo”.

Después de todo, a veces necesitamos algo de fantasía en nuestra vida, y por qué no fantasear con que ese sentimiento que nos llena de júbilo sea imperecedero. A veces necesitamos mentir y mentirnos a nosotros mismos para ser felices.

domingo, 5 de julio de 2020

QUIZAS


El miedo cierne sobre ti, tus decisiones comienzan a vencer tu libertad, sientes una terrible angustia al ver partir de tu lado a la razón de tu cordura, quien en medio de requiebros te ha dado valor para  seguir adelante, incomprendido, angustiado, pero te ha tenido a raya de ir al desbarrancamiento que te hubiera hecho sucumbir en mayores desdichas, aplastado por tu voluntad impulsiva que no teme al peligro ni lo mide, un tonto imprudente que camina como sonámbulo sobre una cuerda floja sobre un despeñadero con cuya caída no podrías volver a levantarte.

Pero sigues aquí, ves el reloj, el tiempo avanza, y cada segundo que pasa, es un segundo menos que le tendrás cerca, para poder dejar caer tu rostro sobre su regazo, donde podías dejar fluir tu dolor materializadas en lágrimas liberadoras y donde tus odio y total descontentos quedaban desvanecidas. Vas poco a poco llorando en silencio al ver que se acerca el momento de su partida cuando escucharás un motor de un vehículo detenerse afuera, y el claxon sonará, entonces irá a la ventana a verificar si es el vehículo que esperaba, y al confirmarlo, tomará sus cosas, tal vez con indiferencia, o tal vez te de una última mirada o un último abrazo, y tal vez sentirá el mismo dolor que sientes tú, quizás sus rostro reflejen como un espejo lo destrozados que estarán ambos, pero todo es inevitable, el claxon del auto fuera seguirá sonando insistentemente, y ningún dolor del corazón podrá evitar su partida, a estas alturas no hay paso atrás que dar, solamente puede que se den unas últimas palabras y se dirigirá a la puerta, bajará las escaleras… Tú, puede que tratando de asimilar que se irá, o tal vez en un acto involuntario de aferración, le acompañarás a la puerta, juntos bajarán por la escalera, le abrirás la puerta metálica que con ese golpe estridente hará eco en el pasillo al abrirse y le acompañarás a la puerta del auto, tratarás en todo momento de contener el llanto lo más que puedas, a duras penas podrás pronunciar monosílabos sin delatarte, le verás subir al auto, tomar su lugar dentro, y se cerrará la puerta, y tendrán un vidrio que los dividirá y a través del cual se darán una última mirada y el auto arrancará, verás alejarse el vehículo y no le perderás de vista, lo observarás con nostalgia como mirabas el sol perderse en el horizonte en un atardecer; no dejas de mirar al auto alejarse hasta que se detiene un poco para doblar una esquina, mientras te preguntas: ¿Por cuánto tiempo no volverán a verse?

Dobla la esquina y ya se ha ido, tu sobre tus pasos regresas, cruzas la puerta metálica y la cierras, el estridente sonido te estremece los nervios, subes las escaleras, llegas a la puerta del apartamento donde estarás solo en adelante, cruzas la puerta, y la cierras tras de sí, te diriges a la sala, cierras las cortinas para que no te vean desde afuera.

Te sientas, imaginas que volverás a oír abrirse las puertas que acabaste de cerrar, que entrará y vendrá a sentarse junto a ti, pero asimilas la realidad, que se ha ido y no volverá, y si lo hace, no sabes cuándo.

Coges un cojín que tienes a la mano, lo presionas con mucha fuerza, nuevamente estás embargado por la soledad, esta vez, no contienes tu dolor, y lo dejas fluir, seguro que ya nadie te verá, dejas de contenerte y lloras desconsoladamente.

sábado, 4 de julio de 2020

FLOTANDO


     Estas suspendido sobre nubes negras que nublan tu visión, descubres que estas en un estado que no comprendes, no sabes si estas ascendiendo o estas cayendo, únicamente sabes que estás flotando en el aire, descubres que es más que un simple sueño, sientes con claridad al frío entumecer tus extremidades, invadido por dolor y angustia, quieres abrir los ojos y descubres que los tienes abiertos, quieres cerrarlos y tampoco hay diferencia, pero ves allí una silueta caminando hacia ti que te resulta familiar, te es conocida esa figura, y se acerca aún más, es de una blancura inmaculada su vestidura, y cada vez va dando pasos hacia ti, se acerca más y más y descubres que le conoces…

Ahora sin saber cómo ni en qué momento, te das cuenta que estás con los pies sobre un campo de flores en una fresca tarde de primavera y aquel que venía caminando hacia ti, resulta ser nada menos que la única persona a la que más amaste en tu vida, es quien te hizo sentir el más perfecto amor recorriendo por tus venas, en cada latido, en cada respiración, en cada suspiro protagonizando tus más hermosos sueños, es quien te hizo sentir más feliz y a la vez quien al irse te desdichó, te destruyó por dentro y puso a prueba tu cordura, tus ganas de vivir y tu fe en el amor. Pero está ahí, frente a ti, a cada paso y segundo más cerca de tenerlo al alcance de un abrazo que mueres por darle, puedes sentir ese olor característico que solo percibías emanar de su piel, y a tu mente irrumpen recuerdos y recuerdos, anécdotas, diálogos, lugares, pensamientos y sabores emergen de tu mente y pareces vivirlos como antaño, todas esas sensaciones que estaban asociadas a esa figura, a esa imagen, a esa presencia que tanto amaste, quien podía doblegar tu alma sin que pudieras hacer nada al respecto.

Pero se acerca a ti, te toma de las manos y tú no puedes evitar tomar las suyas, te llama por tu nombre y tú le llamas por el suyo, ambos se corresponden, se miran a los ojos y no hay duda que no te ha olvidado, te promete felicidad completa, a nunca más irse de tu lado, no importa lo que pase, lo que suceda, lo que intente separarlos, te promete desafiar los designios del villano destino con tal de que sigan siendo los más afortunados amantes sobre esta tierra.

Aceptas sin dudar, has sido nuevamente doblegado sin oponer resistencia, el miedo no pudo con la determinación de tu corazón, cualquier anterior intención de dar una negativa o rechazarle fue anulada, el orgullo que antes dominaba tu ser, simplemente se hizo de lado y dio paso libre a que el amor nuevamente empiece a fluir por cada vena de tu cuerpo, se alimente con cada suspiro de tu pecho, y se eleve con cada pensamiento de tus sueños.

Entonces se escucha una voz que no proviene de ningún lado, pero que habla con notoria presencia y autoridad:

Tómense de las manos
El amor es algo abstracto, una fuerza fundamental del universo que mantiene unida únicamente a la materia consiente, como somos nosotros, como son ustedes, yo no profeso ninguna religión, yo no sigo a ningún dios, yo solo creo en el amor como fuerza que funciona como un engranaje que mueve al mundo, como un motor que impulsa a los hombres a realizar lo imposible.
En nombre de ese sentimiento, de esa misteriosa fuerza y de esa mística, yo, en nombre del amor, los declaro novios. 
Pueden juntar sus labios y fundirse en el beso que los unirá por siempre, el resto de la eternidad que dure este bello sueño.

jueves, 2 de julio de 2020

CAMINANDO BAJO UN CIELO BLANCO


Deambulaba absorto por las calles pavimentadas de negro ocroso, bajo un cielo blanco grisaseo, con montañas con ventanas a la vista, otrora Apus, hoy activos de bienes raíces, y así absorto sigo andando, mientras miradas angustiosas atraviesan mi caminar, siempre vigilantes, siempre temerosas, de caminar lento y desconfiado, voces calladas con miedo de hablar,  mientras va golpeando mi rostro la tenue brisa húmeda invernal, de rocío helado, frío al tacto, y los miro a todos  ellos, víctimas de un mal invisible que los ha reducido a ser fantasmas tangibles cruzando frente a mí, van de aquí a allá, ya nadie se detiene a conversar, casi hasta prohibido está saludar, sentarse o descansar...  

Las catedrales a puertas cerradas tienen su dogma enclaustrado, también a Dios está prohibido visitar, al menos sus suntuosos templos ataviados de presuntuosa arquitectura, todos ellos, antes refugio de angustiadas almas como la mía, ahora dejan en las calles a los desposeídos de espíritu a las garras y dientes del demonio de la pandemia que los acecha silencioso en las calles, un demonio que nos ataca por dentro sin que nadie pueda verlo, invisible al ojo humano que esparce la muerte en el aire, el miedo es su mayor arma, ha logrado dividirnos, este demonio es real eso sí, es un fantasma recorriendo las calles, no es esta vez una sombra ideológica que intoxica las mentes, esto es menos letal y a la vez algo que todos están empezando a entender y temer, es el terror de quienes no están preparados para ver a los ojos a la muerte, en especial los más débiles.

A paso firme cada quien recorre como si el mañana fuera hoy, en cada mirada se refleja la nostalgia y el dolor por un ayer imposible, recordando vagamente que "todo tiempo pasado fue mejor"... ¡Ingenuos!. 

Olvidan lo malo a lo que estos nuevos tiempos malos pusieron fin, y pronto, en el futuro lejano, lo que es llamado “malo” en esta época y tiempo, será olvidado en retrospectiva, porque es así el tiempo, relativo y misterioso, como son misteriosas las alegrías de los pocos que caminan alegremente en medio de los que temen el ataque de aquel fantasma que ha dividido sociedades y familias. Tiempos estos, en que todos ocultan su sonrisa o su tristeza y solo dejan a la vista la mirada, aprendemos a la mala, a mirar al prójimo a los ojos, cuando antes evitábamos hacerlo por resultarnos intimidante.

Camino y recorro calles, todo es tan aparente, una sociedad que no se detiene, tratando de sobrellevar su vida en el caos silencioso, mientras aquel fantasma ahoga y asfixia en vida a los desdichados, y aquellos que más deudas con el tiempo tienen son los más cotizados por ese demonio invisible que cierne sus garras implacables sobre los pechos de esta humanidad y lo azota como una venganza por daños pasados, destrozando silencioso a familias enteras... Nunca antes la metafórica cita de "está sociedad está enferma" fue tan real como ahora.

Y sigo aquí, de pie, frente a una iglesia, a las puertas clamando piedad, me detiene la indiferencia de una reja que me impide sentir la calma que un templo de Dios suele dar, cuando solo adentro sentía la presencia de Dios, cuando más lo necesito junto a muchos que sin detenerse aquí como yo, piensan como yo, resignados no tratan de orar desde fuera como yo, sino deben luchar contra si mismos, sin el cobijo de un templo dedicado al creador. Es más cruel tratar de hablar a Dios, sin sentir su presencia.

Rondando aún, por las calles tristes, mirar al cielo y ver el manto que cubre el celeste cielo de esta ciudad, “panza de burro” le dicen burlonamente, yo prefiero llamarlo “el abdomen de Moby Dick”, por su blancura asociada a los temores míticos y primitivos del ser humano, después de todo, en esta vida, cada uno  de nosotros somos como el trágico Ahab, obsesivos perseguidores de un sentido de la vida, en búsqueda de Dios, que somos derrotados por esa titánica búsqueda hasta exhalar el último aliento sin jamás alcanzarlo.

Ahora solo veo miradas, lo bueno de una pandemia, es que podemos mirarnos a los ojos, y ver cada uno, el alma interno, y descubrir el universo que llevamos dentro, reflejado en las miradas que vemos al caminar por estás ciudades.

miércoles, 1 de julio de 2020

DECADENTE



Bestias negras de corazón incoloro, voy rondando sobre estás calles coloniales, que evocan la nostalgia y la decadencia de una época obscura, que ensalzó el clasicismo y el racismo como valores sociales.

Cuanto dolor siento ver la precariedad de edificaciones de un tiempo donde aplastar gargantas de negros e indios era normal e impune, si estos muros decadentes pudieran al fin dejar de callar y dar testimonio de las incontables injusticias fueron testigos en sus calles, se sentirían al fin libres de desmoronarse por el peso de su propia decadencia para dar paso a una nueva arquitectura más vanguardista y acorde con los ideales contemporáneos que van siguiendo en la actualidad.

No entiendo porque insistir en mantener en pie lo que claramente es decadente, como intentar mantener creencias obsoletas arraigadas en tradiciones y dogmas sin sentido y que obstaculizan el devenir hacia un mejor futuro, claramente el intento de mantener en pie viejos edificios de estructuras corridas por el tiempo, es la analogía de una sociedad que se resiste a dejar ir ideas caducas que el tiempo ha ido también corroyendo. Para lograr cambios, hay que demoler las creencias que ahora entorpecen el avance hacia una sociedad más igualitaria y tolerante.

Pero voy caminando, y el tiempo va presionando poco a poco, de cambio lento, pero tangible, como el cambio de posición de las estrellas del firmamento, inamovibles para una vida humana, pero cambiantes para la historia.

miércoles, 17 de junio de 2020

ENEMIGO


Es mucho más fácil perdonar a un enemigo que un amigo, esto se debe a que posiblemente, el peor pecado que uno puede cometer en esta vida frente a otra persona, es la traición.

Podemos perdonar a un enemigo, ya que siempre fue sincero en sus intenciones, y sus actos fueron consecuentes con sus intenciones hacia nosotros, nunca ocultaron su odio hacia nuestra persona.

Sin embargo, la ofensa de alguien que fue considerado amigo, resulta imperdonable porque aprovechándose de nuestra confianza, atacó. Mientras decía cosas positivas nuestras, en secreto confabula contra nosotros. Nos hizo creer que se preocupaba por nuestro bienestar, mientras deseaba nuestro mal. A diferencia de nuestro enemigo, nunca fue sincero, nunca le vimos la cara verdadera y mentía.

Un enemigo puede llegar a admirarse y hasta respetarse, y sin embargo un amigo traidor siempre causa repugnancia, repugnancia y desprecio. A lo largo de la historia, siempre hubo enemigos, que a pasar de sus diferencias, supieron sentir admiración mutua.

· Saladino y Ricardo Corazón de León
· Montgomery y Rommel
· Hitler y Stalin
· Aníbal y Escipión
· Goku y Vegeta

De esto deduzco lo que siempre me dijeron, que la verdadera ofensa reside en mentir.

Tal vez debo ser sincero desde siempre, no tratar de parecer alguien bueno solo por querer agradar a alguien, desde el mismo inicio, tal vez honesto con mis intenciones por más malo que estas pueden hacer pasar.

miércoles, 27 de mayo de 2020

CONÓCEME

    Hola, soy yo, tu futuro enamorado, solo conquista mi corazón, y yo pondré el mundo a tus pies.

    Quiero que me conozcas, quiero conocerte, no necesariamente para saciar algún deseo carnal, bueno aunque no negarte que si me gustaría, pero nunca te obligaré a hacerlo, porque es indudable, el sexo es la máxima manifestación de confianza entre dos personas.

    Quiero que me conozcas, no para llenar algún vacío emocional o existencial, tampoco porque le temo a la soledad tanto que deseo ruido en mi vida para no escuchar el desolador ruido de mi soledad interior.

    Quiero compartir mi tiempo contigo, una tarde juntos, desayunos, almuerzos, viajes, quiero que juntos forjemos nuestro carácter en el fuego de apasionadas discusiones que nos vuelvan cada vez más fuertes y resistentes ante la vida.

    Quiero que conozcas mis miedos, mis temores e inseguridades, quiero que me veas atormentarme por mis más oscuros demonios, y que aún así, solo me abraces hasta que la tormenta oscura pase, y de tu mano, pueda resurgir de nuevo hacia la luz de tu mirada.

    Quiero convertirme en aquel hombro donde puedas descansar tu fatigado cuerpo, y que una vez descansado, emerjas de tu tristeza con el vigor de los Titanes, que aplastan montañas y barren al cielo de estrellas con un solo manotazo.

    Quiero ser algo más que tu amigo, quiero que seas mi prioridad en mi vida, y quiero también serlo en la tuya.

    Así que no se podría pensar que llegaríamos a eso sin antes darnos la oportunidad de conocernos previamente, y crear un vínculo de amistad que podría fortalecerse tanto como para dar paso a un nuevo nivel.

    Sé que divagar es lo mío, se que cuando quiero sintetizar en una sola oración lo que pienso, suelo extenderlo mucho más, y míralo, lo estoy haciendo de nuevo, tan solo podría decirte que aunque no te conozco aún, podría decirte que eres la luz de mi sueño, el resplandor de mi vida, el fuego de mi alma, atizador de mi espíritu, latir de mi corazón.

    Aunque aún seas solo un ideal, una idealización, sin nombre ni rostro, sé que en algún lugar estás ahí, en algún tramo de mi camino, y llegando el momento nos encontraremos, nos miraremos y tomaremos de la mano, y juntos iremos hacia adelante, sosteniéndonos, levantándonos de cada caída, sobreviviendo el mayor tiempo posible a este juego.

    En las sombra de mi camino muchos ojos acechando encuentro, algunos solo acechan, pero alerta debo estar, mucho ojos tienen dientes y colmillos dispuestos a saltar sobre mí al menor descuido, es necesario tenerte a mi lado para que juntos vigilemos y nos resguardemos de lo desconocido, porque nadie golpeará ni nos lastimará tanto como la vida, ¿y quién podrá soportarlo teniéndose solo a sí mismo?, es tonto pecar de egocéntrico y creerse autosuficiente en esta vida donde nadie lo es, una persona puede ser fuerte y poderoso en un aspecto de su vida, pero débil en otros, que mejor si hay alguien defendiendo esa posición débil.

    La foto de esta entrada, muestra a dos lobos en actitud amenazadora y de confrontación, mostrándose los colmillos; una mordida en el cuello, en la yugular, puede ser fatal para un lobo, podría morir desangrado sin que nada se pudiera hacer, por ello, un tercer lobo resguarda ese punto débil, resguarda el cuello de su compañero, no amenaza, no confronta, solo resguarda la vulnerabilidad de su pareja, así, mientras enfrentamos la vida con nuestras fortalezas, deberá haber quien se mantenga vigilante de nuestras debilidades. Un totem inamovible.

    Solo así podremos enfrentar victoriosamente a la vida.

    Si la vida es una lucha, nuestro propósito es nuestra espada, en este mundo, nosotros mismos forjamos nuestra espada, pero nacimos sin un escudero, y a ese debemos encontrarlo.

    Cuando un soldado levanta el brazo para atacar es el mismo instante en que queda más vulnerable. Cuando reunimos fuerzas para realizar un ataque, dejas vulnerable otra zona que puede ser aprovechada por un adversario audaz, astuto u oportunista, a menos claro, que haya alguien resguardando esa vulnerabilidad. La falange macedonia, aplicó el mismo concepto, y derrotó a poderosos ejércitos enemigos.

    Quiero ser el escudero de tu vida, y a la vez que escudes mis puntos débiles, juntos llegaremos lejos en esta vida, estoy dispuesto a dar todo por ti, una vez que te encuentre, pelearé esta batalla a tu lado incansablemente, hasta desfallecer.

    Sé que estás en algún lugar, mis palabras llegan a ti, pero no entiendes quien te llama, así que solo jala el hilo rojo que tienes junto a ti, hasta que nuestras miradas se crucen, y sepamos que terminó la búsqueda, y desde ese punto sigamos el camino Juntos, y como un Tótem invencible, Tú y Yo, tu futuro enamorado. pondremos al mundo a nuestros pies.


lunes, 11 de mayo de 2020

EL ABISMO

   


    Sumido en la soledad de una habitación que termina siendo todo mi universo habitable, estaba mirando a través de la ventana, a la nada, una pared tapiada directo a la nada, buscaba un alivio en algún lado, y solo tenía eso: Nada, silencio y obscuridad, y frente a mi emergía una sombra obscura que poco a poco iba dominando todo lo que tenía frente a mí, acrecentándose un abismo profundo de una obscuridad absoluta que me hacía pensar en el horizonte de sucesos de los agujeros negros, el punto de no retorno desde el cual nada puede escapar, y aquello que atraviese ese límite tiene un destino incierto en una singularidad que nadie conoce.

     El abismo tiene una fuerza atrayente a los de débil corazón, te incita a mirar su oscuridad, atrae tu mirada y al hacerlo empieza succionar lágrimas de tus ojos que empiezan a fluir a caudales como ríos en días de invierno, y la silueta de una sonrisa que apunta hacia el cielo es deformada y curvada hacia el abismo, el arco se invierte hacia él y la otrora sonrisa ahora denota tristeza, y las lágrimas succionadas de tus ojos empiezan a descender por tu mejilla, humedeciendo tu rostro, volviendo pesada tu cabeza que se inclina hacia adelante encorvando tu cuerpo, en una postura con los brazos caídos también succionados por la poderosa fuerza de atracción que la oscuridad genera, y todo el cuerpo entonces denota derrotismo, en aquella posición es más penetrante e inevitable que se vea al abismo, al terrible abismo y poco a poco su fuerza gravitatoria, va atrayéndote hacia él, hacia la nada que representa esa oscuridad, y sin que te des cuenta, vas mirando al abismo y el abismo va mirando en ti, y tu entras en el abismo y el abismo también entra en ti, hasta que estas sumergido en el, todo alrededor se ha oscurecido, ya no reconoces estar en tu habitación o en aquel lugar al que llamabas “mundo”, y entonces silencio total, todos tus sentidos quedan apagados, quedan privados de las sensaciones perceptivas que te hacían sentir vivo y solo te queda tu conciencia, atrapada en una dimensión que no tiene nada que ofrecerte más que oscuridad y silencio total y absoluto, es cuando te das cuenta que en el abismo no habita ningún monstruo ni demonio, el poder del abismo es aislarte de la realidad y sumirte en la soledad más apremiante que la cordura puede soportar, el abismo te priva de todas las capacidades perceptivas y sensoriales de tus cinco sentidos para que al final quedes atrapado tú mismo con tu peor verdugo: Tu conciencia, quien te atormenta, no existe nadie ni nada que sepa cómo atormentarte ni conozca tus peores miedos que tú mismo, ahora ya estás en la perdición, a dónde sea que mires: tinieblas; no importa cuánto grites: silencio; ni a dónde corras, no hay escapatoria, aún si pudieras huir, seria en vano, pues en este punto ya descubriste que monstruo yace en ti, el abismo solo te ha mostrado quien eres en verdad, y su sabiduría radica en que te puede atormentar mostrándote quien eres en verdad, quien es aquel a quien todos allá afuera en el mundo real deben soportar, y con quien deben lidiar, el abismo te ha mostrado quien eres, desde la perspectiva del observador absoluto, y conoces a verdadero TÚ que tanto daño hace y lastima, aquel que hace cuestionar a tus seres queridos que te vieron nacer ¿Valió la pena cuidarlo tanto?


     El abismo se acrecentaba frente a mí, sentía su oscura atracción seductora, me imaginaba un camino para llegar a esa nada, y entonces en un intento de hablarle al creador, de gritarle mi agobio y me exponga el porqué de esta farsa existencia, me respondió: La nada es todo y debe estar exento de la maldad de mi corazón, y debo abrazar a la luz que emana de la vida, pero que me niego a ver por tener la mirada en el abismo frente a mí, y no en el cielo donde destella la luz del sol, la luna y las estrellas juntas, y que mientras camine mirándolos, jamás caeré en el abismo oscuro, podré vencer su atracción sin dilación, pues la luz de todo aquello que contemplo, me sostendrá de espíritu y me hará levitar por sobre las tinieblas que no podrán ya consumirme. La luz irá a la vez purgando mi espíritu de lo que se alimenta el abismo.

     Atravieso el mar oscuro sin siquiera percatarme de su existencia, pues mi espíritu yace sujeto a la luz y a la iluminación de todo lo bueno y grandioso. Pero en mi recorrido también escucho alaridos de almas caer al abismo, a todos se les dijo que mirasen hacia la luz donde está la salvación, pero ellos necios no confiaron y soberbios caminaron y fueron absorbidos por el abismo y cayeron en su foso, fueron precipitados a la nada.

     Pero aunque mis sentimientos están purgados ya de egoísmo, aun así desisto de mirarles o también caeré, solo puedo gritarles, con toda mi voz que miran al lado equivocado, pero no puedo influir en sus corazones si ellos no están abiertos a la verdad.

    La nada, aquel abismo que al mirarlo por mucho tiempo te puede consumir, es llamado también Depresión.

 


viernes, 3 de abril de 2020

DIFERENTE


    
      ¿Por qué no puedo hacer que vuelvas a ser quien eras antes?, la persona cariñosa que me contestaba con una voz cálida al otro lado del teléfono, y que ahora me responde con un tono de altivez y con el sentimiento de triunfo al ver que sumiso le llama quien está a sus pies, quien desea al menos una dosis diaria del sonido de tu voz, para sobrellevar un día sin ti, sin caer en la desesperación de tu angustiante ausencia?. Mírame, al borde del suplicio, te has convertido en mi más terrible adicción.

lunes, 23 de marzo de 2020

BOSQUE VIVO


   Caminaba por una ruta desconocida, adentrándome en el bosque de la montaña, buscando cobijarme con la sombra fresca de los árboles de los incinerantes rayos del sol de aquella tarde de verano, y siguiendo un camino de pendiente empinada, avancé sin saber a dónde me llevaba, creí por un momento que sería un atajo para mi destino final, pero a medida que avanzaba, y que mi cuerpo se iba llenando de sudor, vi que me estaba dirigiendo más al este de lo que debería, caí en cuenta de mi error al tomar aquel camino, pero aún seguía caminando, esperando en algún momento, un viraje hacia el oeste para retomar al destino al que me dirigía, pero me iba dirigiendo más y más en la orientación equivocada, y pronto de tanto caminar, me encontré frente a un imponente árbol que dominaba el paisaje, y lo tomé como un hito del final de aquel camino, aquel árbol que sobresalía de entre los demás, parecía con su imponencia decirme que me detuviera, que diera media vuelta, que hasta allí debiera avanzar, su presencia era el punto de no retorno, mi instinto me decía que debía obedecer, y decidí aquel día escuchar aquella voz interior mía, y regresé, di media vuelta, pero no podía evitar fotografiar aquel árbol que tenía enfrente. Era algo, casi una experiencia mística sentir la presencia de un árbol, un ser vivo que muchas veces es subestimado por la ambición humana, pero sentí su presencia tan viva, que me observaba amenazante, tratándome de dar alguna advertencia.

   Decidí retornar, siguiendo el camino que me había llevado hasta ese APU, el camino de regreso fue nostálgico, caminaba bajo la copa de los árboles, y sentía una energía que emanaba de ellos, no podría explicar, mas que era una sensación de atravesar un bosque vivo, cuyas presencias podía percibir, aunque no podían comunicarse conmigo, presentía que no estaba solo, que iba acompañado, como si ellos temerosos de tenerme ahí se incomodaran, o me protegían, a pesar de ello no me sentía amenazado, y a cada paso, no podía evitar mirar a ambos lados y hacía arriba, y al dirigir mi mirada hacia la copa de los árboles, veía entrelazar en la cima sus ramas y sus hojas, sentí como si me estuvieran protegiendo de algo, no me sentí solo ni un solo instante, y tampoco sentía miedo, sentía paz de caminar por presencias apacibles y tranquilas, me sentía protegido mientras caminaba de seres que habías estado sobre la tierra desde mucho antes que pudiera ser consiente de mi existencia.

   Y mientras avanzaba, el día iba poco a poco mermando, el cielo adquiriendo una tonalidad más rojiza, todo iba impregnándose de una tonalidad violeta, era el preludio de la noche, como cada día, la noche estaba empezando a ocupar el lugar del día, y yo seguía caminando, la obscuridad iba poco a poco cubriendo todo de su espectral sombra, hasta que en un determinado momento, todo estaba cubierto en tinieblas, solo al mirar el cielo, podría ver las estrellas tenues pero parpadeantes que en la lejanía me acompañaban, la sombra de los árboles contrastaban con ese firmamento estrellado, pero parecería tal vez extraño, pero no sentí en ningún momento temor ni miedo, a pesar que estaba en medio del bosque, muy lejos aún de la ciudad, me sentía en paz, liberado de las superficialidades propias de mi propia humanidad, cerré los ojos y me concentré en acallar el ruido que apabullante retumbaba en mi interior, y decidí escuchar el lenguaje de la naturaleza, aquella sinfonía de seres comunicándose en la obscuridad, aquella suave brisa que hace rosar las hojas de los árboles produciendo aquella calma música cuyo sonido penetra por mi pecho y recorre mis extremidades hasta embriagarme de la tranquilidad que me era tan ajena, y aquel olor de compost que se elevaba del suelo hacia arriba, llenándome de un éxtasis y satisfacción hasta entonces desconocido para mí.
Estaba allí, sentado, en paz, en meditación, en sintonía con el mundo, abrigado con los árboles, sobre la montaña, con la cúpula estrellada del firmamento sobre mi cabeza

   Entonces, el silencio fue roto por un aleteo ruidoso que volaba sobre mi cabeza, era una sombra cuya silueta misteriosa contrastaba en el cielo esmaltado de estrellas. Y se posicionó sobre la rama de un árbol, y se quedó allí, inmóvil, quieta, observándome esa oscura silueta. Me atreví a sacar mi cámara, y fotografiar a aquello que se posó muy arriba de mi y que en total calma, me observaba. Disparé varias ráfagas de flash, y al ver las imágenes de mi cámara, descubrí que tenía frente a mí al misterioso Urcututu (búho) cuyo canto me enseñaron a temer de niño para irme pronto a dormir, no era más que una bella ave, incomprendida por reinar en una obscuridad a la que todos temían, con su canto inocente asociado a malos tiempos, y juntos allí, solos, mientras nos contemplábamos mutuamente, tal vez cada uno sorprendido de observar al otro, al fin, nos entendimos, cada uno sintió respeto por el otro,  y el temor fue reemplazado por admiración, y solo cuando aquel Búho hubo entendido que yo solo buscaba paz, alzó sus alas, y partió en la noche, se adentró en las tinieblas donde imperaba, dejándome nuevamente ahí, solitario regocijado con el silencio de la noche, yo por mientras, continué mi camino, guiándome con una precaria linterna, hasta llegar a la ciudad, regresé al caos que el ser humano ha creado para sentirse seguro, extirpado de la naturaleza de donde partió, a quien ve ahora como fuente de materia prima más que como su primigenio hogar, ignorando que  rememorar esa parte tan humana que dejamos atrás puede darle la dicha que ciegamente persigue, obstinadamente va tras el arcoiris.




sábado, 21 de marzo de 2020

VOLVER


   
    Extraño aquellas tardes frías y nubladas a orillas de aquel místico lago, las calles angostas rodeadas de antigüedad, las miradas cabizbajas y alegres, los cielos azules de día, estrellados de noche, la voz amiga que viene con el soplo del viento, danzando al son del folklor, extendiendo su mano y llevándome a lugares desconocidos, proyectar mis pensamientos a un plano espiritual donde el tiempo se detiene, el espacio se contrae hasta el infinito y cabe en el brillo de una mirada, anhelo los días en que la ansiedad es aplacada con sentarse frente a un atardecer, caminar por las orillas del lago, sentarse a leer por horas mientras todo transcurre caóticamente a mis espaldas, sentir ese egoísmo mezquino de no importarme más nada que volar en mis pensamientos, ignorando que un mundo se va erigiendo con cimientos de dolor y sufrimiento; anhelo y extraño el éxtasis de no pertenecer a un lugar y momento presente, imaginar sumergirme en una estela de sueños imposibles de alcanzar, pero posibles de fantasear.

   Mirar todo eso en retrospectiva, aquello que ya perdí y que no podré recuperar, solo hace que anhele más y más hacer algo por lograr volver sobre mis pasos, hacia aquel lejano lugar, donde sin saberlo, fui muy feliz, con tan poco, donde aprendí a amar mi soledad, donde fue la última vez que disfruté tanto de estar solo; y ahora que la soledad se ha convertido en mi peor fantasma, que día a día me atormenta, como una sombra espectral que al apagar la luz, se apodera de mis pensamientos y nubla hasta mis sueños, y opaca cualquier remanente de felicidad que ha quedado de mis últimas batallas, deseo volver a abrazar a mi soledad como una amiga, y no a temerle como mi peor demonio.

   Las fuerzas que me quedan han sido mermadas, y tal como se avizora el futuro, quedarán mermadas mucho más, al final espero sobrevivir a esto que se nos avecina, la sociedad ha entrado en una crisis a escala planetaria, solo espero estar al final de todo, entre los sobrevivientes, y en cuanto todo nuevamente se encamine positivamente, volver a aquel lugar donde fui tan feliz sin saberlo, y volver a disfrutar aquellas tardes frías y nubladas a orillas de aquel místico lago.

miércoles, 15 de enero de 2020

AMAR EL CAOS



         El tráfico es agobiante, puede acallar los pensamientos que uno puede tener, desdibujar una sonrisa difícilmente esbozada, derruir el buen humor casualmente adquirido, pero no tiene sentido odiarlo, pues no va a desaparecer por mucho maldecirlo, más si, sería un gran aliado si aprendemos a amarlo, a quererlo, a aceptarlo como parte de nuestra realidad, a sacarle provecho como cuando uno viaja en una carretera y sobre nosotros nos acompaña la luna silenciosa, o un esmaltado cielo de lejanas estrellas que nos bañan de sueños, y nos llenan de paz.

          Me recuerda a una anécdota muy hermosa, que involucra a un Cosmonauta Soviético.
   
       Uno de los primero hombres en ir al espacio fue un cosmonauta soviético, si, los soviéticos fueron los primeros en ir al espacio.

     Y sube en una enorme nave espacial, pero la única parte habitable es muy pequeña, y el cosmonauta esta ahí, y tiene una ventanilla y mira al exterior y mira la curvatura de la tierra por primera vez, el primer hombre en haber mirado el planeta de donde viene, y se deja dominar por el momento.

       Y entonces un extraño sonido empieza a salir por el tablero, desarma todo el panel de control, saca todas las herramientas, quiere ubicar el sonido, parar el sonido, pero no lo ubica, no lo para, no para el sonido, varias horas y sigue, empieza a ser una tortura, pasan los días con el sonido, y sabe que ese pequeño sonido lo vencerá, se volverá loco, ¿y qué rayos hará?, está flotando en el espacio solo en una pequeña lata, le faltan 25 días de misión con ese sonido, y el cosmonauta decide que la única forma de mantener la cordura es que se enamore del sonido, y cierra los ojos, y entra en su imaginación, y cuando los vuelve a abrir, ya no oye el sonido repetitivo, escucha música, y se pasa el resto de su misión navegando por el espacio en completa paz y éxtasis.

        El amor al caos, es la mejor forma de aceptación de esta realidad.


jueves, 17 de octubre de 2019

PASEO


Un pequeño recuerdo de un breve viaje en solitario.



A veces, la simple contemplación satisface más que cualquier droga; al observar grandes distancias, entramos en sincronía con nuestro yo interior, establecemos una conexión con nuestro subconsciente y se cataliza una profunda introspección conducente a una reveladora epifanía, que te permite convertirte en parte del todo, y te marchas de ahí con más de lo que venías.


Hay viajes que te cambian, si te animas a hacerlo.


domingo, 6 de octubre de 2019

ESTRELLA MORIBUNDA


 

   Hace ya mucho que ha desaparecido, la estrella que juntos descubrimos, mientras tumbados sobre el frío suelo de agosto, acostados en la arena uno al lado del otro en contemplanza del firmamento, y vaciada una botella de vino, miraste hacia un punto de aquel cielo, hacia la profunda obscuridad que reinaba, dijiste mirar la estrella más brillante de aquella noche, de hecho la única cuya luz pudo atravesar aquellas tinieblas que cubrían al resto de estrellas, y era centelleante y muy opaca a la vista; dijiste que la mirase, y así lo hice, no fue tan difícil ubicarla, puesto que era la única estrella que podía verse en aquel cielo sobre una ciudad que lucía en llamas.
Es –– me dijiste –– Como nuestro amor en este momento, luchando contra la obscuridad, apenas visible, solo el vestigio de lo que un día fue, como cuando te conocí, nuestro amor era como un sol que todo lo iluminaba, nuestro amor brillaba tanto que enceguecía a quien lo viera, e incineraba a quien se lo atravesara, vencía hasta a la tiniebla más densa, como cuando el día vence a la noche obscura y fría en cada amanecer; nuestro amor era tan intenso que incluso nos quemaba, y alimentaba el fuego de nuestros corazones, ponía en marcha el motor de nuestras pasiones, y daba vida y sentido a esos seres que ansiosos de amar y ser amados que nosotros éramos, su incandescencia era más que suficiente para dar calor a nuestros momentos más gélidos, nada nos detenía, brillábamos tanto que a donde fuera que íbamos, todos volteaban la mirada hacia nosotros y en sus ojos se les vía decir: “Cuando amor desprenden de entre sus corazones”Ahora no hay palabras para describir lo que queda de ella, es como si sobre nuestro sol acontece un eclipse que no termina, o se ha convertido ya en una estrella moribunda como la que vemos en el cielo a la que tenuemente y con esfuerzo podemos ver, es lo que queda de lo que fue.
   Aunque no lo quise admitir, tenías razón, hacía mucho que nuestras salidas y paseos se habían vuelto más un acto protocolar, como aquella noche, ya no había nada de qué hablar, cualquier cosa del presente era tocado con indiferencia, los silencios eran incómodos, se sentía que hablar era molesto, el futuro no era un tema de conversación que quisiéramos tocar, ya el pasado era cada vez una infinita e ineludible fuente de discusiones y conflictos que a nada llevaban mas a que a erosionar lo que quedaba de nosotros, era mejor evitarlo para no arruinar el momento.

   Y aunque fue buena la idea de amenizar el momento con una botella de vino, ésta aunque dulce y agradable al paladar, beberlo no me generaba el mismo placer que antaño como cuando era parte de un momento romántico, en ese instante no pensaba más que en embriagarme con mucho alcohol para al menos sentirme un poco mejor, pero una botella resultaba apenas un sorbo para lo que ansiaba beber.

   Ya nada había para que lo nuestro sea salvado, el vino se había acabado, el último cigarrillo había sido quemado, la llama del amor ya sofocado, y nuestra estrella estaba cada vez por la obscuridad opacado.

   Y el destino quizá trató de intervenir a nuestro favor, en forma de la sorpresiva aparición de una anciana vendedora ambulante de rosas rojas, que se animó a recorrer la obscuridad del lugar, entendiendo que aquel paraje era ideal para potenciales compradores, y al vernos allí juntos se nos acercó en silencio, amablemente nos saludó, y ni con sus bellas palabras elogiando el amor y el simbolismo que una rosa roja representaba bastó para que algo en nosotros volviera a encenderse, ni su vano intento de apelar a nuestras emociones por su necesidad de llevar algo a su hogar nos persuadió para que le compráramos una flor, y cuando entendió que nos incomodada mientras ambos mirábamos a diferentes direcciones mientras todo el tiempo aquella anciana nos hablaba, nos despidió con la misma amabilidad, y deseándonos lo mejor continuó caminando por el lugar en busca de alguna pareja enamorada para quien si valiera la pena comprarle una rosa.

   Hasta aquella vendedora desconocida pudo notar que si algo alguna vez brilló entre nosotros se había apagado, y si la hubiéramos mirado a los ojos, tal vez habríamos visto en su mirada, la lástima que ella sentía hacia nosotros, al notar nuestra indiferencia y frialdad mutua, ella, que en su oficio de vender rosas rojas a tantas parejas enamoradas, veía que entre ambos el amor ya no era más que una palabra, y el fuego que es evidente en parejas enamoradas aquella anciana ya no lo percibió entre nosotros.

   Creo que ya todo era obvio, ya todo se había acabado, era necio continuar con una farsa de apariencias, tu tomaste la iniciativa esta vez, te pusiste de pie y te fuiste sin decir más que un adiós, y a mí, no se me ocurrió algo más que decirte: 
“Creo que ya nunca volveremos a vernos, cada quien debería seguir su camino, te deseo lo mejor”
   En la obscuridad te vi caminar, alejándote de mí, sin voltear a mirar atrás, era evidente que te hubiera gustado irte corriendo, pero solo caminaste a paso firme, mientras observaba a tu silueta alejarse hasta llegar hasta la zona iluminada y perderte de vista mientras te alejabas; mientras yo me quedé en la playa pensando y sorprendiéndome del nulo remordimiento que sentía, la liberación de salir de una relación vacía que en su momento fue tan intensa y cegadora como el sol en el cielo, y del que ahora quedaba solamente aquel astro decadente que con dificultad brillaba en ese momento en el cielo.

   Busque en el firmamento aquella estrella tenue, pero ya todo el cielo se había obscurecido aún mucho más, ya no se veía nada, la obscuridad era total, sí, la densa niebla obscura lo había opacado hasta no hacerla visible, pero creo que al final de cuentas, hacía ya mucho que había desaparecido la estrella que juntos descubrimos.

miércoles, 2 de octubre de 2019

PROPÓSITO


   
Los barcos y los aviones fueron hechos en tierra, pero su destino no es permanecer allí, los barcos nacieron para las aguas navegar, y los aviones para los cielos surcar, y así como ellos, no nacimos para permanecer aquí, sino para trascender al tiempo. El gran logro de nuestra existencia será la conquista de nosotros mismos.

   Estamos aquí con un propósito, pero se nos ha ocultado, la razón de estar aquí es encontrar ese propósito, y una vez hallado, es nuestro destino el lograrlo, a veces para encontrarlo, no se debe caminar solo, se debe unir fuerzas. Cuando dos almas son atraídas por la gravitación del amor, se fusionan en una inmutable fuerza capaz de vencerlo todo en el mundo.

   En la búsqueda y logro de ese propósito el gran villano será la vida misma, pero si la unión es sólida, ningún golpe será tan certero como para destruir el espíritu de dos.
Y habiendo obtenido nuestra victoria, habiendo descubierto y logrado nuestro propósito y de la mano de nuestro compañero de vida, solo así podremos trascender al tiempo, solo así, habremos cumplido aquel destino para el que hemos nacido.



domingo, 29 de septiembre de 2019

EN LA TORMENTA


    Estigmas y agrietas mi alma, cuando el cielo me quiere mostrar su colorido azul de medio día, ensombreces mi espíritu y la felicidad cegada queda, abres la puerta a la melancolía y las compuertas de mis ojos quedan también abiertas, inundando mi rostro de las lágrimas que represadas estaban, y que ahora sin cesar fluyen como la sangre de una herida del corazón abierto, y todo lo que no puedo ver, es lo bello que es el mundo, siento que soy un pequeño barco que poco a poco va hundiéndose en medio de una tormenta , en el mar de aflicciones sin nadie que le socorriese, hundiéndose por el peso de un pasado que se niega a soltar, prefiriendo aferrarse a recuerdos que nunca ya jamás volverán, gritando auxilio a toda voz, pidiendo urgente un rescate que parece nunca llegar, haciendo que el drama del hundimiento quede opacado por la inmensidad de la tempestad.

    Se escucha desde algún lugar algunas tenues voces que dicen: “Todo estará bien”, pero que no dan más que esperanza, voces que solo instan a resistir esperando algún milagro, algún suceso o divino hecho que hará que todo lo cambie, mas todo esto que me causas, trae consigo la sanación de un espíritu que se ahogaba en silencio, pues solo cuando ya se está a punto de perderlo todo, viene la verdadera revelación:
“Nadie va a venir a salvarte, debes salvarte a ti mismo”
    Y solo cuando entendí eso, solté el lastre pasado, y lloré y comprendí y entendí, que debía llorar, gritar para despertar del sueño en que me hallaba, reaccionar de la ilusión en que moría día a día sin saber cómo salir, pero lo hice, y luego de eso, al fin todo se despejó, la tristeza se desvaneció, el gris entorno recuperó todo el colorido hermoso, y nuevamente al alzar la mirada, pude ver el azul cielo y apreciar su belleza; tomé mi cámara y capturé la escena, fotografié mi momento de triunfo.



martes, 18 de junio de 2019

HOSTIL

Tú, que tienes nombre y muchos rostros
que aprisionas en tu órbita a tus victimas
tragas a unos, expulsas a otros
pero a todos los marcas en cuerpo y alma
pues tienes en tu horizonte a la obscuridad
y en tu interior: al fuego y la luz
algunos no soportan tu fuego
pocos tomarán de tu luz y brillarán

Y yo, en el limbo
en el incierto horizonte de sucesos
no me tragas ni me expulsas
no me incineras con tu fuego
ni me iluminas con tu luz
pero ya estoy marcado en cuerpo y alma
y de eso no hay remedio ni vuelta atrás
Nunca seré quien fui antes de orbitar en ti

Soy ahora la sombra de lo que fui,
y tú el mismo monstruo que será
cada día más voraz, hambriento y feroz
con más filudas garras,
y con suave voz de sirena
atraes a tu gravitación
de falsas promesas,
de atractivos engaños
a muchas más almas
que inocentes se arremolinan
a tu órbita caótica y cíclica
que prestos a dejarse tragar por ti,
cegados por los sueños que siguen
van tras el señuelo que sostienes
y los atrapas, un alma a la vez,
a veces muchas inocentes a la vez