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domingo, 13 de septiembre de 2020

FOTOGRAFÍAS: Parte 02

 Segunda parte de las fotografías que cuentan historias importantes en mi vida, lugares y momentos, en algunas hay personas que no salieron en la toma, pero aún así, me hacen recordar a alguien, pues cada imagen cuenta una historia, cuenta la historia de un momento.



Doñe: Uno de mis lugares favoritos donde me gustaba irme a relajar, se decía que ese mirador era peligroso, y por eso poca gente la concurría, eso hacía que casi siempre no había gente por allí en determinadas horas del día, y eran esas horas en que me gustaba estar ahí, a veces escuchando música, a veces fumando, tal vez escribiendo, y alguna que otra vez todo eso al mismo tiempo. Hoy el lugar no luce como en la foto, la modernidad ha hecho estragos al entorno, pero prefiero recordarlo como era, como cuando me acogía en mis momentos de angustia.



 Estrellas: Antes que la terraza de mi casa fuera techado, tenía al subir a ella, una hermosa vista nocturna espectacular, uno de esos días se me ocurrió fotografiar el cielo con los árboles de mi huerta (árboles que en la actualidad fueron cortados), y salió esa toma, la contaminación lumínica solo me permitió fotografiar las estrellas más brillantes.Extraño esos arbolitos.


 Perritos: Si, extraño a mis perritos, Doky (negro) y Byron (Castaño), Doky era el Padre de Byron, cuando nació, nos pareció tan bonito, que fue el único al que no regalamos, y se quedó con la familia. Byron era peculiar, era huraño, no le gustaba que le tocasen, rehuía del contacto humano, creo que lo heredó de Doky, que si bien si se dejaba acariciar, no le gustaba que lo abrazaran, y también ambos le tenían miedo al agua, por ello siempre era difícil lograr bañarlos, había que usar argucias, llevarles su comida en la ducha, y encerrarlos ahí, para poder bañarlos a la fuerza sin que tuvieran a donde escapar. Doky fue el más longevo de ambos, sobrevivió a un accidente del cual parecía no iba a sobrevivir, pero lo hizo con una secuela en el cuello que le hizo andar inclinado, y al final de sus días tuvo que sobrevivir con su ceguera. Ambos perritos acompañaron a nuestra familia por muchos años a pesar de su extraña forma de ser. Esta foto la tome mientras tomaban el sol juntos.



 Abejas: Siempre me fascinaron este curioso panal que estas abejas hicieron en un agujero de nuestra pared, pero esta especie de abejas eran inofensivas, razón por la cual se les permitió seguir existiendo ahi sin que las molestaran. Aun hoy, ese panal sigue en casa. Diría que de alguna manera, son parte de la familia.

 


Visitante: Ocasionalmente somos visitados por estos tiernos primates, una de esas visitas inesperadas aproveché para fotografiarlo.


Visitante 2: Una de las visitas que tuvimos en la huerta de la casa, fue de este pequeño felino, un Tigrillo que se apareció en casa, y que de manera amenazante empezaba a rugir cuando nos acercábamos a él. Al final apareció el dueño de ese felino, era el dueño de una cevichería, que lo tenía enjaulado, y que al escaparse, apareció en nuestra huerta.



Las Aguas del Rechazo: Un día Jueves salí a pasear con alguien que me gustaba, uno de mis primeros amores, fuimos a unas cataratas, y estando allí, fuimos a un lugar donde se decía que quienes se den un beso allí, permanecerían juntos por siempre. Cuando quería que nos besáramos, fui rechazado, fingí que no me importaba, fingí picardía con una sonrisa falsa mientras por dentro me sentía destrozado, fingí que el beso no era importante, y dije: "Mira que bonita escena, voy a sacarle unas fotos", en ese silencio incómodo, empecé a tomar fotos, y tras la imagen, dos personas que incómodas solo guardaban silencio, nunca hubo una aclaración al respecto pero era evidente lo que ahora es una realidad... No estaba destinado a que entre nosotros haya algo más. Con el tiempo descubrí, que había otro chico que en verdad era el dueño de su corazón, yo no podía reemplazar aquello, yo era solamente una distracción, un paréntesis en su vida.


Fuegos Artificiales: Aún estando sufriendo por la persona que hago referencia en la foto anterior, salí con mamá a una celebración por el aniversario de la ciudad. Los fuegos artificiales explotando mientras un globo aerostático se elevaba, quizás era una alegoría de mi mismo, elevándome ciegamente hacia el cielo por la fuerza del amor mientras el cielo se iluminaba tan hermosamente como esos fuegos artificiales, pero que llegado al punto más alto, volvería a caer. Épico.

Fuegos Artificiales II: Bueno esta foto es de aquella misma noche, no tengo más que decir, salvo que a mi particularmente me parece una hermosa la foto.

Canoa: Siempre me han gustado las canoas, tengo una extraña fascinación ante estos artefactos rústicos que el ser humano ha inventado para navegar sobre ríos y lagunas. Esta foto la tome en un paseo familiar con mi padre en un centro turístico, el único valor que tiene esta fotografía para mi, es que es la primera de una canoa, capturada por mi cámara.



Copa de árboles: A orillas de un río, caminando alcé la mirada, no pude evitar tomar esta bella fotografía.

jueves, 30 de julio de 2020

FOTOGRAFÍAS: Parte 01


Las Imágenes dicen más que mil palabras, es verdad, cuando reviso fotografías que he ido tomando a lo largo del tiempo, me vienen a la memoria los acontecimientos y circunstancias que hay detrás de cada una de esas tomas, algunas me recuerdan momentos, me vuelven a contar historias, algunas me recuerdan a ciertas personas que fueron importantes en mi vida, en muchas de las fotografías no es necesario que alguien aparezca para saber a quién me recuerdan. Es curioso lo mucho que pueden contar algunas imágenes sobre mí recorrido por esta vida. Temo algún día perder mis recuerdos y olvidarme quién soy o de mi historia, pero si algún día ese acontecimiento trágico sucediera, o si algún día algún dilema existencial me haga dudar sobre mí mismo, espero que al mirar esas fotografías, me ayuden a recordar quién soy, y a las cosas que he ido aprendiendo en la vida. En el momento en que tomé cada foto, no me imaginaba que tiempo después, iban a llegar a significar algo para mi, a marcarme. Una instantánea, no solamente congeló una escena, sino también una historia detrás de ella,
Me resulta fascinante la idea, de que en cada una de las Fotos que mostraré a continuación, soy yo quien se encontraba al otro lado de la toma, soy aquel que nunca sale en las fotografías pero que al mismo tiempo está presente en todas ellas.

La niña Anónima: Esta es la primera foto que tomé con mi cámara Reflex, cuando la compré, fui a un parque en la ciudad de Qullamaba-Cusco, y me senté ahí a admirar mi nuevo juguete, sus botones, su apariencia, en eso se me acerca esta niña a ofrecerme Agua de Cebada. Sin preguntarle, como de chiste, le apunte con la cámara simulando que le iba a tomar una Foto, pensé que la niña se avergonzaría, pero se quedó ahi, quieta, y cuando vi su aceptación, presioné el disparador y tuve la primera imagen que saqué con mi Cámara. Naturalmente le compre una agua de cebada a la niña, que agradeciéndome, se retiró. Nunca supe su nombre, fue eso hace ya 05 años.

La pelota con la que solía jugar el niño Carlitos de la quinta donde vivía entonces en aquel lugar de los Andes, con el que aveces aquel niño, me invitaba a jugar. Yo solamente ahi mientras tomaba el sol, pateaba la pelota al otro extremo, donde aquel niño la iba a recoger, esa rutina hacía feliz a aquel niño, una felicidad genuina que yo mismo olvidé, cuándo fue la última vez que me sentí asi.

Niñas Jugando: Un día en que estaba aburrido, fui con mi cámara ya cerca al anochecer, a una pequeña cancha deportiva. Estaba ahí, en mis pensamientos nostálgicos, cuando llegaron tres niñas y se pusieron a jugar, con tanta naturalidad y con algo tan simple, sobre el pasamanos de concreto, improvisaron una surruna.


Estrellas: Mi primera fotografía de larga exposición al cielo Andino. En donde era fácil fotografiar estrellas por que no existía mucha contaminación lumínica como en las ciudades grandes. Era la ventaja de los pueblos rurales. Aún estaba aprendiendo a usar la cámara por lo que la toma salió con mucho ruido, y la exposición muy alta, hizo que se notara un poco los STARTRAILS. Igual me parece una foto hermosa. A falta de trípode, me valí de rocas para mantener la posición de mi cámara apuntando al cielo. Ese fue el resultado.


Tapa de Objetivo: Practicando el enfoque y la apertura del diafragma, saque esta curiosa foto de la tapa del objetivo de mi cámara.

Amor Eterno: Caminando por las calles de Cusco junto a una persona que en su momento fue muy importante para mí, íbamos conversando sobre la durabilidad de las relaciones de hoy, llegamos de casualidad a alcanzar a esta pareja de ancianos de lento caminar. La escena justo venía a confirmar la idea de los amores eternos que estábamos debatiendo. Me pareció tan bella, romántica y nostálgica que no pude evitar Fotografiarlos, para luego mostrarle esa imagen a la persona que iba a mi lado… Actualmente, siempre que menciono esta fotografía a la persona que ese día estaba a mi lado cuanto la tomé, niega recordarlo. Sé que no es así, pues fue memorable aquella tarde.

Mis frutos de la Discordia: Aquella misma tarde, con la misma persona que me acompañaba, fuimos al Mirador de Qenko, para disfrutar de un momento agradable, habíamos comprado manzanas (mi fruta favorita) en el mercado para comer en el camino, y además, había llevado un poco de Yerba para amenizar el momento, quien me acompañaba se molestó por llevar droga al paseo, pero respetó mi decisión. Armé el Weed en un cigarrillo, tomé una de las manzanas que había llevado ese día al paseo para comerlo antes, en un momento dado, se me ocurrió sacarle la foto a ambas.


Esta composición fue ispirada ya bajo los efectos de Yerba que Había fumado. Se Ve una de las manzanas, con la ciudad de Cusco de Fondo, con una parte de la ciudad cubierta por una gran nube.

Zapatos. En unas ruinas, en un evento de celebrando una fiesta Regional, me sentía cansado y me eché sobre el fresco paso, mientras tenía parado frente a mí, a un Amigo del trabajo, estaba con la cámara buscando ángulos y tomé esta Foto. Los pies anónimos. Aunque yo sé de quién se trata.

 Mama: Esta foto me llena de nostalgia aún hoy en día, me hace recordar los tiempos en que dependíamos nuestra seguridad a nuestra madre, para luego, de adultos, depender de nosotros mismos. Quien no ansía tener la seguridad de que todo estaría bien, si junto a nosotros estaba mamá.

BN: Mi fotografía Favorita. Retrata mi soledad, cuando en una ciudad que no conocía, me puse a caminar sin rumbo ni dirección, hasta que me dio la noche, y caí cansado en una banca en algún lugar. Tomé mi cámara y saque la fotografía de lo que tenía enfrente mio.



viernes, 8 de mayo de 2020

Depurar


Escribió William Blake:
“Si las puertas de la percepción fueran depuradas, las cosas se verían para el hombre como son: infinitas.
Pero el hombre se ha recluido hasta no ver las cosas sino a través de las aberturas de su caverna”
  
    Para Blake, percibimos la realidad solo observando las sombras que se proyectan en los muros de nuestra caverna, los muros son lo que perciben nuestros cinco sentidos, pero sabemos que hay mucho más allá de lo que no vemos, oímos, o tocamos, hay más allá afuera de lo que creemos, y aun así tenemos miedo de asomar la cabeza y descubrir los misterios que se ocultan detrás de la verdad que creemos inmutable.
      ¿Cómo romper los límites que nos tienen prisioneros en una celda de las cuales no podemos ver los barrotes?: Las drogas.
       El cerebro humano filtra la realidad para no dejar pasar todas las impresiones e imágenes, las cuales son imposibles de procesar. Las drogas destruyen ese filtro, abren las puertas de la percepción, acaban con la visión limitada de la realidad que nuestros cinco sentidos nos permiten percibir, y nos hacen ver al mundo como es en realidad: Infinito.

lunes, 23 de marzo de 2020

BOSQUE VIVO


   Caminaba por una ruta desconocida, adentrándome en el bosque de la montaña, buscando cobijarme con la sombra fresca de los árboles de los incinerantes rayos del sol de aquella tarde de verano, y siguiendo un camino de pendiente empinada, avancé sin saber a dónde me llevaba, creí por un momento que sería un atajo para mi destino final, pero a medida que avanzaba, y que mi cuerpo se iba llenando de sudor, vi que me estaba dirigiendo más al este de lo que debería, caí en cuenta de mi error al tomar aquel camino, pero aún seguía caminando, esperando en algún momento, un viraje hacia el oeste para retomar al destino al que me dirigía, pero me iba dirigiendo más y más en la orientación equivocada, y pronto de tanto caminar, me encontré frente a un imponente árbol que dominaba el paisaje, y lo tomé como un hito del final de aquel camino, aquel árbol que sobresalía de entre los demás, parecía con su imponencia decirme que me detuviera, que diera media vuelta, que hasta allí debiera avanzar, su presencia era el punto de no retorno, mi instinto me decía que debía obedecer, y decidí aquel día escuchar aquella voz interior mía, y regresé, di media vuelta, pero no podía evitar fotografiar aquel árbol que tenía enfrente. Era algo, casi una experiencia mística sentir la presencia de un árbol, un ser vivo que muchas veces es subestimado por la ambición humana, pero sentí su presencia tan viva, que me observaba amenazante, tratándome de dar alguna advertencia.

   Decidí retornar, siguiendo el camino que me había llevado hasta ese APU, el camino de regreso fue nostálgico, caminaba bajo la copa de los árboles, y sentía una energía que emanaba de ellos, no podría explicar, mas que era una sensación de atravesar un bosque vivo, cuyas presencias podía percibir, aunque no podían comunicarse conmigo, presentía que no estaba solo, que iba acompañado, como si ellos temerosos de tenerme ahí se incomodaran, o me protegían, a pesar de ello no me sentía amenazado, y a cada paso, no podía evitar mirar a ambos lados y hacía arriba, y al dirigir mi mirada hacia la copa de los árboles, veía entrelazar en la cima sus ramas y sus hojas, sentí como si me estuvieran protegiendo de algo, no me sentí solo ni un solo instante, y tampoco sentía miedo, sentía paz de caminar por presencias apacibles y tranquilas, me sentía protegido mientras caminaba de seres que habías estado sobre la tierra desde mucho antes que pudiera ser consiente de mi existencia.

   Y mientras avanzaba, el día iba poco a poco mermando, el cielo adquiriendo una tonalidad más rojiza, todo iba impregnándose de una tonalidad violeta, era el preludio de la noche, como cada día, la noche estaba empezando a ocupar el lugar del día, y yo seguía caminando, la obscuridad iba poco a poco cubriendo todo de su espectral sombra, hasta que en un determinado momento, todo estaba cubierto en tinieblas, solo al mirar el cielo, podría ver las estrellas tenues pero parpadeantes que en la lejanía me acompañaban, la sombra de los árboles contrastaban con ese firmamento estrellado, pero parecería tal vez extraño, pero no sentí en ningún momento temor ni miedo, a pesar que estaba en medio del bosque, muy lejos aún de la ciudad, me sentía en paz, liberado de las superficialidades propias de mi propia humanidad, cerré los ojos y me concentré en acallar el ruido que apabullante retumbaba en mi interior, y decidí escuchar el lenguaje de la naturaleza, aquella sinfonía de seres comunicándose en la obscuridad, aquella suave brisa que hace rosar las hojas de los árboles produciendo aquella calma música cuyo sonido penetra por mi pecho y recorre mis extremidades hasta embriagarme de la tranquilidad que me era tan ajena, y aquel olor de compost que se elevaba del suelo hacia arriba, llenándome de un éxtasis y satisfacción hasta entonces desconocido para mí.
Estaba allí, sentado, en paz, en meditación, en sintonía con el mundo, abrigado con los árboles, sobre la montaña, con la cúpula estrellada del firmamento sobre mi cabeza

   Entonces, el silencio fue roto por un aleteo ruidoso que volaba sobre mi cabeza, era una sombra cuya silueta misteriosa contrastaba en el cielo esmaltado de estrellas. Y se posicionó sobre la rama de un árbol, y se quedó allí, inmóvil, quieta, observándome esa oscura silueta. Me atreví a sacar mi cámara, y fotografiar a aquello que se posó muy arriba de mi y que en total calma, me observaba. Disparé varias ráfagas de flash, y al ver las imágenes de mi cámara, descubrí que tenía frente a mí al misterioso Urcututu (búho) cuyo canto me enseñaron a temer de niño para irme pronto a dormir, no era más que una bella ave, incomprendida por reinar en una obscuridad a la que todos temían, con su canto inocente asociado a malos tiempos, y juntos allí, solos, mientras nos contemplábamos mutuamente, tal vez cada uno sorprendido de observar al otro, al fin, nos entendimos, cada uno sintió respeto por el otro,  y el temor fue reemplazado por admiración, y solo cuando aquel Búho hubo entendido que yo solo buscaba paz, alzó sus alas, y partió en la noche, se adentró en las tinieblas donde imperaba, dejándome nuevamente ahí, solitario regocijado con el silencio de la noche, yo por mientras, continué mi camino, guiándome con una precaria linterna, hasta llegar a la ciudad, regresé al caos que el ser humano ha creado para sentirse seguro, extirpado de la naturaleza de donde partió, a quien ve ahora como fuente de materia prima más que como su primigenio hogar, ignorando que  rememorar esa parte tan humana que dejamos atrás puede darle la dicha que ciegamente persigue, obstinadamente va tras el arcoiris.




domingo, 27 de octubre de 2019

HONEY



   Me encandilas, estar bajo tus efectos, Honey, estas ahí, tan distante y tan cercano, tan al alcance de mi mano y tan evasivo como el humo que puede empañarme, rodearme, tocar cada parte de mi cuerpo y al que no puedo poseer, eres tan libre y tan solitario; tan tangible cuando ansío palparte y tan ambiguo cuando deseo entenderte, un misterio que no alcanzo a comprender, un enigma al que puedo tocar por poco tiempo, y extrañar por mucho tiempo más. Dime si hay algún instante en que puedo ser dueño de esos pensamientos tan misteriosos e inaccesibles, que se proyectan encriptados en tu mirada cuando quiero descifrar el misterio de tus ojos. Quisiera saber qué contemplas a lo lejano, ignorando que estoy frente tuyo intentando capturar tu atención mientras toco mis labios con los tuyos, e intento a la vez secuestrar tu pensamiento para ser dueño de ellos, o al menos para estar dentro.

   Pero todo intento es vano, eres tangencial, el misterio inunda tu ser, con una valla de fuego rodeándote, un aura cubriendo tu complejidad, tan inquebrantable, indescifrable, incomprensible, tan atrayente, tan adictivo, tan evasivo y a pesar que puedo estar cerca de ti, de tomar tus manos, y besar tus labios, aun así eres difícil de poseer. Si tal vez hablar de poseer sea extremo, a lo mejor debiera solo considerar estar a tu lado sin ningún ansia de estar más que para contemplarte en tu libre albedrio, en ser feliz viéndote volar, ejerciendo aquella libertad con que te sientes radiante de vida, con lo que eres quien eres, lo que te da tu esencia, lo que hace a ti amarte, con tu tristeza con tus temores e inseguridades, con tu eterna búsqueda de aquello que te haga sentir feliz, o creas que feliz te hace. No seré egoísta, poco a poco voy entendiendo la importancia de la humildad, y que se puede ser feliz con tan poco.

   Sí, yo sería feliz si sé que tú lo eres. Eres tan complejo e indescifrable, que mi entendimiento no llega a comprender qué es lo que buscas o que es lo que ansias, la respuesta a esas inquietudes mías están tras tu silencio y no puedo ir más allá, tampoco sé si tú ya lo has descubierto, tal vez ni siquiera llega a tu vida aquello o aquel quien te haga sentir lleno de vida, solo sé que no soy aquel, así que me conformaré con lo poco que puedes darme a cambio de todo lo que tengo para darte, y esperar, anhelar aquellos momentos breves conmigo, que llenan mi espíritu con la ilusión de sentirme amado, si, hasta yo puedo resultar tan incomprensible hasta para mí mismo.

   No lo sé, no lo entiendo, es todo tan pero tan tonto tratar de hallar respuestas para todo, encontrar respuestas para algo que no entiendo. No pensé que en el fondo podría llegar a amar a alguien y que a pesar de no sentirme correspondido no dar marcha atrás y preferir vivir en un engaño, sabiendo que en cualquier momento se me será arrebatado. Eres un sueño que no entiendo y del que no puedo despertar.

jueves, 17 de octubre de 2019

PASEO


Un pequeño recuerdo de un breve viaje en solitario.



A veces, la simple contemplación satisface más que cualquier droga; al observar grandes distancias, entramos en sincronía con nuestro yo interior, establecemos una conexión con nuestro subconsciente y se cataliza una profunda introspección conducente a una reveladora epifanía, que te permite convertirte en parte del todo, y te marchas de ahí con más de lo que venías.


Hay viajes que te cambian, si te animas a hacerlo.